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Hablar de soberanía no alcanza: son solo entelequias 

A 189 años de la usurpación británica de las Islas Malvinas, desde la Fundación Soberanía y Memoria se manifestaron sobre el tema mediante una misiva. 

Hoy 3 de enero hace 189 años, las Islas Malvinas fueron ocupadas por fuerzas británicas que
desalojaron a la población y a las autoridades argentinas allí establecidas legítimamente,
reemplazándolas por súbditos de la Corona Inglesa. Este hecho por lejos es el más conocido de la tantas veces violada soberanía nacional.

Ilustración: https://malvinasislasargentinas.blogspot.com/

En 1810, tuvimos independencia política, esta libertad adquirida de gobernarnos no fue gratis, para ello, al mismo tiempo ocurrió la casi integra entrega de las riquezas reales y potenciales de nuestra tierra, es decir que salimos de un colonialismo para entrar en otro. Si bien la Revolución de Mayo hipotecó la patria para adquirirla, también es verdad que dejó a las venideras generaciones la obligación de redimir esta situación.

Esto debió ser el propósito de toda política económica Argentina, pero desgraciadamente no fue así. Salvo honrosas excepciones las políticas seguidas por los distintos gobiernos fue la de profundizar la entrega de la soberanía nacional a extranjeros.

La historia nos indica que la dependencia británica comienza con los albores de nuestra
independencia. ya en 1909 se entregaba nuestra industria manufacturera a la libre competencia contra la industrialización británica.

En 1824 siendo ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Rivadavia toma el primer
empréstito nacional de 1 millón de libras, otorgado por la empresa británica, Baring Brhoders de los cuales poco y nada han llegado al país que recién se termina cancelando en 1947, unos 120 años después, Juan Perón termina cancelando toda la deuda externa y en la Casa de Tucumán, el 9 de Julio de 1947, declara la Independencia Económica.

En 1925 se firma el Tratado de Libre Comercio, Amistad y Libre Navegabilidad de los Ríos. El 2
de febrero de 1825 Gran Bretaña y las Provincias Unidas del Río de la Plata firman el Tratado de
Amistad, Comercio y Navegación. A través de este acuerdo, las Provincias Unidas eran reconocidas como nación independiente del Reino de España.

Como reza en el Artículo 3º, "Su Majestad el Rey del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda se obliga, además, a que en todos sus dominios fuera de Europa los habitantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata tengan la misma libertad de comercio y navegación estipulada en el artículo anterior".

Además, Gran Bretaña acepta la prohibición de pescar y cazar en nuestras aguas jurisdiccionales y no objeta la soberanía argentina en Malvinas. Pese al tratado vigente, los ingleses usurpan las Islas Malvinas el 3 de enero de 1833.

En 1933, se produce otro hecho de entrega, con el Pacto Rocca Runciman, de 1933, en el cual el
país se aseguraba un cuota de exportación de carne, donde el 85% debían realizarse desde
frigoríficos extranjeros, la totalidad eran del "Reino Unido" y solo nos permitían una participación del 15 de frigoríficos nacionales.

De esta manera fuimos cediéndoles soberanía que se intensificaron luego de la Guerra de Malvinas en 1982, la cual para nada fue una Gesta, al contrario, fue una "Gran Tragedia para Argentina" y uno de los últimos "actos de barbarie de la Dictadura Militar" que nos ha llevado de un reclamo inicial de 12 mil Km2 y 3 millas de mar a su alrededor situación que se venía en franca negociación por la soberanía a la actualidad donde poseen mas de 1,6 millones de Km2 usufructuando de cuanta riqueza natural se encuentre en ella y avanzando hacia una posición firme en la Antártida. ¿Podemos decir que la guerra de 1982 fue una Gesta?

Con el retorno a la democracia hubo gobiernos entreguista probritánico como en la década del ‘ 90 con el gobierno de Carlos Saúl Menem, que realizó la primera gran entrega con los Acuerdos de Madrid I y II, y otros acuerdos tales como pesqueros, petroleros incluyendo la entrega de todas las empresas estratégicas del estado, Aerolíneas Argentina, YPF, ELMA y la flota fluvial incluida con los puertos correspondientes a lo qué hay que agregar la desfuncionalización de las FFAA, todo esto bajo el epígrafe que no podemos estar aislados del mundo, con la falacia utópica de hacernos creer que éramos un país hegemónico del primer mundo occidental, donde no solo no tuvimos ningún beneficio sino que se nutrieron de cuánta riquezas encontraron a su paso en nuestro país.

Posteriormente continuaron gobiernos muy débiles producto de esta entrega que nos ha dejado con un estado ruinoso y en picada, hasta que en el año 2003 llega al gobierno Néstor Kirchner, con una mirada totalmente contraria nacionalista desde le primer día, e n su discurso de asunción, el 25 de mayo de 2003, dejó clara su orientación en la cuestión de las Malvinas: "Venimos desde el sur de la Patria, de la tierra de la cultura malvinera y de los hielos continentales y sostendremos inclaudicablemente nuestro reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas".

De esta manera se inicia una remontad a de la cuesta y se logra un empoderamiento nacional en la región y en gran parte del mundo, salvo el occidental al que ya no les era tan fácil continuar con el saqueo. En la misma línea continua Cistina Fernández, a pesar que desde el momento de iniciada su gestión tuvo que resistir los permanentes embates mediáticos que fueron horadando su administración utilizando todas las herramientas de posverdad conocida. Concluido su mandato llega al gobierno un hijo pródigo de las políticas de Menem, Mauricio Macri, quien terminó de pulir el plan de entrega nacional a los imperios occidentales del menemismo.

Por ello cabe preguntarse si ¿hablar de soberanía alcanza? ¿Debemos continuar especulando largamente con meras entelequias? Evidentemente "La Soberanía" solo es retórica, que ocupa muchísimos espacios en los medios de comunicación y sobre todo en la oratoria política. Pareciera que todo nuestro pasado a sido asido un esfuerzo constante por desargentinizar la Argentina para que nuestra patria perdiera su identidad individualidad.

Recientemente sufrimos nuevas pintadas de cara, que atentan a nuestra soberanía. Por un lado, el reclamo ilegítimo por parte de Chile de la Plataforma Continental Argentina ubicada en el océano Atlántico. Violando el Tratado de Paz y Amistad firmado entre Argentina y Chile en 1984 determinó la solución completa y definitiva con la fijación del límite entre ambos.

Este tratado finaliz ó el conflicto del Beagle, que llevó a ambos países al borde de la guerra en diciembre de 1978 y hoy nuevamente en un acto canallesco lo vuelven a poner como un territorio en disputa y conflicto, cosa que no existe y no tiene ningún asidero legal en el Derecho Internacional, solamente resulta un acto provocatorio, pero sin desconocer que cada vez que plantearon un conflicto limítrofe algún beneficio consiguieron.

Zona de reclamo actual de Chile.

Por otro lado, la ostentación de poder del Reino Unido, violando cualquier norma del Derecho Internacional del mar a través del rompehielos multipropósito RRS Sir David Attenborough, quien se halla registrado y embanderado en las Islas Malvinas como si fuera un Estado reconocido por la Comunidad Internacional. El registro náutico en las Islas Malvinas es una ficción normativa y no posee consistencia en el Derecho Internacional, sus efectos y consecuencias son ilegales.

Este no es el primer buque registrado y abanderado en las Islas Malvinas ya que se repite el
antecedente de los buques RRS Ernest Shackleton y RRS James Clark Ross, que operaban tanto con la bandera ilegítima de las islas como con la del Reino Unido. Es decir, una vieja practica pirata, cambian la bandera según la ocasión.

Ilustración: https://malvinasarg.wordpress.com

Y ahora últimamente nos vuelve n a condicionar (FMI y los poderes económicos el manejo total de la soberanía marítimo fluvial, al condicionar lo presupuestado para la construcción del Canal de Magdalena para el 2022 y prorrogado su construcción hasta el 2023 el que se comportaría como un corto circuito (shunt) directo que uniría al Rio Paraná, Rio de la Plata con el Océano Atlántico Sur, (Tierra del Fuego y Antártida) y conformaría plenamente la autonomía navegable marítimo fluvial, y de esta manera recuperar el control soberano y el manejo de la arteria comercial más importante que posemos manteniendo de esta forma la fragmentación del país bicontinental y dependencia soberana.

Infografía explicativa del trazado del del Canal Magdalena.

Es indignante que, a 40 años de la guerra de 1982, el RRUU siga avasallando las relaciones
diplomáticas con el nuevo abanderamiento y a su vez por tratarse de un buque de investigación, contradice el espíritu de cooperación científica que consagra el Tratado Antártico.

Revisar la historia Argentina es una tarea ingrata, contradice intereses, pero forma parte de nuestra génesis y es buscar la verdad, que se halla permanentemente en modo ocult o sin criterio patriótico, solo reconociendo la historia la patria del mañana saldrá libre de la tutela extranjera y con argentinos orgullosos de nuestro País.

Jamás llegaremos a algo mientras nuestra historia nos oculte la realidad colonial en que vivimos, y nos presenten como próceres a personajes que no creyeron en la patria, tales como Mitre, Rivadavia, Menem, Macri y tantos otros, y que tuvieron como resultados de sus políticas la enajenación de nuestro patrimonio territorial, político económico y soberano, a título de fomentar la civilización anteriormente o la incorporación al primer mundo actualmente. Alguna vez alguien dijo que la historia es la conciencia de la patria, la cual es una verdad ineludible y nosotros no sabremos que es nuestra patria mientras se mantenga tergiversado el pasa do nacional. 

Por ello cabe preguntarse si ¿hablar de soberanía alcanza? ¿Debemos continuar especulando largamente con meras entelequias? Evidentemente "La Soberanía" solo es retórica, que ocupa muchísimos espacios en los medios de comunicación y sobre todo en la oratoria política.

Ya pasaron 21 2 años de aquel lejano 1810, ya es hora de vistamos pantalones largos y comencemos a actuar con madurez nacional y patriótica, sino todo esfuerzo será en vano o peor, estará al servicio de los imperios.

* Exsoldado Combatiente de Malvinas - Fundación Soberanía y Memoria.