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Nury Bendersky

columnista

"Te Muestro Otro Chaco", la ventana de la provincia al mundo

Turismo, naturaleza y gastronomía resume la página de Instagram Te Muestro Otro Chaco, de Ana María Galarza, una chaqueña, maestra de Biología, aficionada a la fotografía y los lugares tan remotos como impactantes que esconde la provincia. 

A través de ella, Ana busca visibilizar no sólo los paisajes más desconocidos del Chaco, sino revalorizar la historia escondida de ancestros que poco a poco fueron callando sus voces y que hoy gracias a la naturaleza, podemos redescubrirla. 

Ana María Galarza nació en la ciudad de Resistencia. Vivió 25 años en Tierra del Fuego y hace 10 regresó al Chaco. Al conocer El Impenetrable despertó una pasión única por las maravillas naturales de nuestra provincia y quiso compartirla con el resto de la humanidad a través de la creación de una cuenta de Instagram donde habla de turismo, naturaleza y gastronomía chaqueña.

Ana María, en una íntima conversación con NORTE Play, contó cómo surgió esta idea. "Comenzó a partir de la pandemia, con el fallecimiento de mi mamá, algo que me causó mucho dolor, y por sugerencia de unos amigos que me aconsejaron que me refugie en la naturaleza para poder sobrellevar esta pérdida, les hice caso y así comenzó mi aventura".

"Siempre impregno en mis descripciones aquello que me provoca en cuanto a los aromas, los colores, las sensaciones y las emociones. Esto es lo que me conecta con la fotografía y ese pequeño relato. Valorar cada rincón del Chaco y darlo a conocer". 

Al ser deportista, Ana inmediatamente pensó en tomar su cayak y comenzar a remar. Primero por los lugares más cercanos, como ser el riacho Antequeras, riacho de Puerto Vilelas, el riacho Yacaré, como otros.

"Fue allí donde se despertó en mí esa admiración por la naturaleza y sobre todo desmitifiqué lo que muchos me decían", aclaró Ana, a lo que continuó: "Hace 10 años atrás cuando me volví de Tierra del Fuego mucha gente me decía: ¿para qué vas a volver al Chaco, qué tenés en el Chaco? Pero al enfocar mi duelo hacia esta salvataje, descubrí que comencé a identificarme con lo que iba encontrando. Y creo que a muchos les pasa, que nos cuesta identificarnos como chaqueños, el hacerlo, al menos a mí me devolvió la vida", confesó Ana.

Con una mirada y un amor especial por la zona de El Impenetrable, Ana cuenta de qué manera la calidez de las personas de allí le hicieron redescubrir la belleza de sus costumbres, su historia, su identidad. 

"Fue allí que también se me despertó la necesidad de mostrar todo lo que yo estaba viendo y aprendiendo", cuenta Ana, quien sobre el riacho Yacaré se dio cuenta que la fotografía podría ser esa ventana del Chaco al mundo.

"Descubrí ese don de plasmar en una imagen lo que quería mostrar", asegura y cuenta en detalle cómo fue el proceso de hacer ese "click" en Instagram, para dar entrada a la gran aventura de su vida. 

"Fui subiendo una foto de aquello que me provocaba algo. Tenía ña necesidad de comunicar a los demás lo que me generaba ese determinado lugar. Fue entonces que comencé a armar un relato a través de la imagen y un pequeño texto descriptivo de lo que se veía, y de pronto esa imagen la comenzaron a ver personas de distintas partes del mundo que me comentaban asombrados sobre estos paisajes". 

 "Muchos chaqueños que viven en el exterior no podían creer que eso que yo mostraba era su provincia natal".   

Remar su propia historia

Remando por el río Paraná fue conquistando sus primeros seguidores, algunos compueblanos, otros que jamás pisaron suelo argentino. Sin dudas fue la magia de la naturaleza fue la responsable de generar una impecable amalgama de su profesión como amante de la biología, su pasión que son los deportes y su afición como lo es la fotografía. 

A partir de lo que Ana publicaba en su página, que decidió llamarla "Te Muestro otro Chaco", mucha gente comenzó a comprobar una "experiencia vivencial", según cuenta su audiencia en los diferentes posteos. "Esa es la idea", subrayó la aficionada fotógrafa, quien agrega: "Desde que entendió que debía transmitir lo que veo y siento, mi gran objetivo es hacer vivir lo que yo vivo a todo aquel que posa su mirada en mis relatos", nos confiesa Ana. "Cuando cumplí ese objetivo, me concentré aún más en relatar eso que estoy viviendo, observando, fotografiando, con la delicadeza que exige la historia y la identidad de ese lugar". 

 

 "Yo capto con la lente lo que siento en ese momento"

 

La fotografía y las redes fueron la fusión perfecta que impactó en cientos de personas que la siguen para hacer "turismo virtual". De acuerdo a lo que nos contó Ana asegura que el impacto recibido en las redes fue altamente positivo. Incluso, no dudó en comprender que lo que estaba pregonando con sus relatos fotográficos era un tesoro invaluable. Comenzó además a tener un ida y vuelta con sus seguidores de todas partes del globo y esto hizo que las tierras más inhóspitas y desconocidas de esta provincia vayan tornándose de oro histórico…comenzó, sin dudas, a develar el gran secreto argentino. 

El crecimiento de su cuenta de IG iba avanzando, y Ana reinventándose en cada paso que daba, en cada localidad que visitaba, comenzó a entender que el paisaje encerraba un sinfín de cuestiones paralelas.

"Era la historia de ese pueblo, de esa comunidad, sus costumbres, sus creencias, su recetas culinarias, su manera de curar, de amar y de morir", confesó la maestra de Biología, quien sin frenar su asombro no tuvo opción que narrar esta riqueza social que traía como condimento sustancial cada fotografía que posteaba. 

 

"Uno mismo puede encontrar en el lugar donde está, la riqueza que ese lugar esconde"

 

En estos casi dos años de explorar la provincia Ana se encontró con infinidad de lugares únicos, maravillosos y casi inexplorables. Cuando le pedimos que nos cuente alguna anécdota en algunos de estos lugares, Ana relató un momento especial.

"Fue vivencial y emocionante, porque fue en tierra de las comunidad aborígenes, algo que valoro mucho y les tengo todo mi respeto y admiración", comienza a relatar Ana, y continúa: "Me habían invitado a navegar por el riacho Nogueira. La verdad que es un río bellísima, tranquilo, y estábamos remando y en un momento veo un gran tronco flotando en el agua, a escasos metros de la orilla. Nos acercamos y ahí vimos una vieja embarcación de la comunidad Qom, que me pareció alucinante. Era una embarcación hecha a golpe de hacha, de palo borracho que la utilizaban para cruzar de un lado al otro del río. Me pareció impactante que yo esté escuchando y viendo parte de la historia de mi provincia, de mis ancestros y valorar aún más".

Límites, riesgos y conocimiento

Para cada salida hay que estar preparado, no sólo con los elementos técnicos necesarios, sino también mental y físicamente. Estos son las herramientas básicas, saber tratar con la naturaleza y aprender de ella.

 "La última vez que estuvimos en el Paraje la Armonía, donde nos invitaron a hacer kayak en el río Bermejito, un río tranquilo, no dejamos de estar atentos a lo que nos sugería e indicaba el guía de ese lugar, una persona que nació y creció en ese lugar, que más allá de la experiencia que nosotros traíamos no éramos conocedores de ese especio en particular", contó Ana, quien remarcó la necesidad fundamental del aspecto docente a la hora de emprender una estadía exploratoria.

Sin dudas, el factor que haga que puedas disfrutar del lugar es contar con una persona que conozca la zona, que indique a los exploradores las rutas correctas y los riesgos que se toman cuando no se respeta esta premisa. "El aspecto docente en este sentido, es más que bienvenido", destaca Ana. 

Cualquiera podría decir que ir a explorar no exige mayores inconvenientes, más que contar con ropa adecuada, un repelente y un cargador de celular. Pero al parecer no es tan simple. Le preguntamos Ana si cualquier persona podría emprender la misma aventura que ella, y nos respondió, sin vueltas, sin apuro pero muy incisiva en algunos detalles. 

"Obvio que cualquier persona podría hacerlo. Pero el proceso de emprender la aventura comienza con la preparación de uno mismo, sabiendo las cualidades y los límites que tenemos; saber la resistencia a las temperaturas y el tiempo que necesitamos de aclimatar nuestro cuerpo a determinados ambientes; nuestro sistema digestivo y su adaptación a una nueva alimentación; el respeto espiritual, moral e histórico respecto a la naturaleza que nos rodeará y a la comunidad que nos recibirá".

La próxima travesía la encontrará a Ana en Miraflores, donde participará de la Fiesta de la Algarroba, que se hace por primera vez en el Paraje La Aromonía. Esta visita quedará registrada en la página "Te Muestro otro Chaco", así que allí estaremos viajando con Ana para seguir conociendo cada rincón de este Chaco. 

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