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Leticia Muñoz

Periodista

Un repaso por los indicadores más destacados del año  

En economía, lo positivo no alcanza para disimular los problemas estructurales 

En el segundo año de pandemia, esta vez sin restricciones, el pulso económico fue mejor que en 2020, pero algunos sectores productivos todavía no logran igualar los niveles del 2019. Hay recuperación, que algunos llaman "rebote", y regeneración del tejido laboral.  

Marzo de 2020. Diciembre de 2021. Estos 19 meses de pandemia pueden segmentarse en dos etapas: una que abarca nueve meses del año pasado, e incluso bien puede extenderse hasta los primeros de este año; y otra hasta esta última parte. La diferencia es una y clave: la movilidad de las personas y la normalización de todo tipo de actividades. Así, superadas las restricciones, el vigor productivo de la economía argentina -con algunos matices- se expresó en los números positivos de un conjunto de indicadores que, mes tras mes, comenzaron a mejorar. Sin embargo, lo positivo de la reactivación económica no alcanza para disimular lo estructural: la inflación en niveles del 50% anual y la pobreza, que en el Chaco y en el NEA es más profunda. 

Después de un 2020 signado por caídas abruptas en los indicadores económicos y ya sin restricciones que impidieran la movilidad, este año el país se rearmó, reconstruyó estructuras y avanzó en la recuperación.

Un dato que sirve como paneo general del año es el publicado por el Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI) del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación: la economía argentina en septiembre creció 3,4% en comparación con febrero de 2020, como último mes prepandemia, y entre las economías de mayor tamaño y producto de la región se posicionó por encima de Brasil y México, aunque por debajo de Chile y Colombia.

La actividad económica argentina se ubicó así entre las de mejor desempeño tras 19 meses de pandemia, por sobre lo registrado en Perú y Estados Unidos con incrementos del 1,2% y 1,1%, respectivamente; mientras que Brasil, Canadá y México marcaron registros negativos del 0,7%, 1,4% y 3,8%, y detrás de Chile (7,2%) y Colombia (3,6%).

Fuera del contraste regional, vale traer aquí el indicador económico por excelencia: el Producto Bruto Interno. Al término del tercer trimestre (julio, agosto, septiembre), el PBI argentino creció 11,9% respecto a igual período del 2020. Es el dato más reciente publicado por el Indec sobre la recuperación argentina, y muestra además que, en los primeros nueve meses del año, la actividad tuvo una suba acumulada del 10,8%. 

Otro indicador que sirve para mostrar una "foto" general es el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que también elabora el organismo. En septiembre registró una suba del 1,2% en comparación con agosto y 11,6% interanual, acumulando la cuarta suba consecutiva. Así, la actividad económica supera por tercer mes consecutivo el nivel pre-covid de febrero 2020 (+3,4%). Y, en comparación con septiembre de 2019, aumentó 4,7%.

Mirando por trimestres, el EMAE cerró el tercero de 2021 con un crecimiento de 4,2% sin estacionalidad y 12% interanual, acumulando en los primeros nueve meses del año un crecimiento de 10,9% interanual.

La reconstrucción 

En definitiva, los números nos muestran que, después de un 2020 signado por caídas abruptas en los indicadores económicos y ya sin restricciones que impidieran la movilidad, este año el país se rearmó, reconstruyó estructuras y avanzó en la recuperación traccionada desde algunos sectores con mayor dinamismo como construcción e industria. De hecho, una de las últimas publicaciones de NORTE sobre la actividad en la construcción destacaba que todas las pymes de ese sector en la provincia tenían, hacia fines de este año, alguna obra en marcha. Es decir, todas tenían y generaban trabajo. 

Si bien son marcadas las diferencias con aquel primer año de pandemia, hay un eje transversal que no cambió: la inflación, que sigue escalando a altos niveles y generando complicaciones en la economía familiar, en la inversión y en las previsiones de todos los actores económicos. 

En este repaso por lo más destacado que nos deja este 2021 en materia económica, tomamos los principales indicadores a nivel nacional y provincial, incluyendo en la mayoría de ellos datos hasta noviembre, o bien, los últimos disponibles en el caso de aquellos que tienen un mayor nivel de atraso en el cálculo oficial. Además de las fuentes oficiales para reflejar todo lo ocurrido, siempre son material de consulta los informes de la Consultora Politikon, cuyos datos incorporamos en este recuento. 

Dinámica inflacionaria 

Comparando noviembre de 2021 contra mismo mes de 2020, el NEA registró un 51,3% de suba de la inflación, ocupando el tercer lugar en el ranking de regiones. 

Cuando adquiere niveles elevados, frenar la dinámica inflacionaria resulta uno de los desafíos más difíciles para la política económica. Y, de hecho, pese a intervenciones del Estado, en este 2021 el escalamiento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) no logró frenarse. 

En el NEA, en noviembre, la inflación tuvo un incremento del 3%, dato conocido hace pocos días. Si bien se ubicó por debajo del registro del mes previo (3,5%), fue el mayor incremento de todo el país.

Precisamente, a nivel nacional, la inflación del mes fue del 2,5%, desacelerando su ritmo y marcando el segundo mejor registro del año, al nivel del ocurrido en agosto. 

Comparando noviembre de 2021 contra mismo mes de 2020, el NEA registró un 51,3% de suba, ocupando el tercer lugar en el ranking de regiones, solo detrás de la Patagonia y la región Pampeana.

"Restaurantes y hoteles", con el 5,8%, fue el apartado que más aumentó en el mes en esta región. Y, dentro de "Alimentos y bebidas no alcohólicas", división con la mayor incidencia en el IPC del NEA, "Carnes y derivados" registró la mayor variación del mes con +4,8%. En segundo lugar, se ubicaron las "Frutas" con un alza del 2,8%, por un importante componente estacional.

En conexión con la dinámica inflacionaria, y con indicadores que trazan la línea de pobreza, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) que elabora el Isepci Chaco en base a un relevamiento por comercios barriales, tuvo en octubre un incremento de $649 respecto el mes anterior. En relación al mismo mes del 2020, la suba llega a 53,86%: pasó de $18.514 a $28.486, es decir, un aumento de $9.971. 

Desde el Instituto que lidera la profesora Patricia Lezcano resaltan que los incrementos de precios fueron constantes durante los 10 meses medidos; y son una causa principal en el deterioro del poder adquisitivo de la población. 

En tanto, según el Indec, el costo de la CBA aumentó 2,6% en noviembre, por lo que una familia compuesta por una pareja y dos hijos necesitó percibir ingresos por $31.724 para adquirir la cantidad mínima e indispensable de alimentos y no caer en situación de indigencia. El mismo grupo familiar requirió de ingresos por $73.917 para cubrir los productos y servicios que conforman la Canasta Básica Total (CBT), que mide el umbral por debajo de la cual se cae en la pobreza, con una suba del 2,1% respecto a octubre.

Los recursos públicos reflejaron la reactivación 

Conocer la evolución de los recursos públicos, tanto los que Chaco recibe por coparticipación federal como los que genera la recaudación provincial, es útil para tener dimensión de la dinámica económica, ya que se trata de lo que genera el pago de impuestos y tributos provenientes de distintas actividades económicas y productivas. 

La recaudación provincial es uno de los indicadores que mejor refleja la recuperación económica fronteras adentro del Chaco. Sobre todo, cuando observamos progreso incorporando al cálculo la inflación. 

Así, si se toma como referencia el IPC nacional, la recaudación propia en el período enero-noviembre 2021 logró un crecimiento real de 15,88%, lo que significa haber recaudado $3.536,18 millones más que en igual lapso de 2020. Además, desde marzo, el crecimiento real fue positivo de manera ininterrumpida. Las únicas bajas del año se produjeron en enero (-6,38%) y en febrero (-0,32%). 

La previsión presupuestaria para este año fue establecida en poco más de $24.000 millones. Y, por tanto, lo recaudado hasta noviembre ($25.809,81 millones), implica que se ha superado la meta en poco más de $1.770 millones, quedando aún un mes más de recaudación.

En materia de coparticipación federal, acumulando los datos del período enero–noviembre 2021, Chaco recibió $150.402,3 millones por transferencias automáticas: en términos reales, equivale a un crecimiento del 8,6% respecto al mismo período del 2020.