Nace la era de la defensa planetaria
Hoy la humanidad está un poco más cerca de poder evitar posibles impactos de asteroides que supongan una amenaza contra nuestro planeta. El 24 de noviembre, un Falcon 9 Block 5 despegó desde la rampa SLC-4E de la base de Vandenberg (California) con la sonda a bordo.

Está previsto que en octubre de 2022 DART choque con Dimorphos, la luna del asteroide Didymos, con el fin de ensayar la efectividad de la técnica del impacto cinético para desviar asteroides peligrosos. Acoplado a DART también viaja el pequeño satélite italiano LICIACube, que filmará el impacto suicida de su sonda nodriza.
Este es el segundo lanzamiento de una sonda espacial desde la base de Vandenberg, después de la sonda marciana InSight en 2018, y el primero que efectúa SpaceX desde este centro espacial de la costa oeste (menos favorable desde el punto de vista energético para este tipo de misiones).
La primera etapa B1063, que realizaba su tercera misión, aterrizó con éxito en la barcaza OCISLY (Of Course I Still Love You), situada en el océano Pacífico frente a la costa de la península de Baja California. Este ha sido el 26º lanzamiento de un Falcon 9 en 2021.
DART (Double Asteroid Redirect Test) es una sonda de 676 kg (500 kg en seco) con dimensiones de 1,8×1,9×2,6 m y una envergadura de 19 m una vez desplegados los paneles solares. Al ser una misión de bajo coste, DART solo lleva un instrumento principal, la cámara DRACO (Didymos Reconnaissance and Asteroid Camera for OpNav), que servirá para fotografiar al asteroide doble Didymos y su luna Dimorphos y, al mismo tiempo, como cámara de navegación para guiar la nave hasta colisionar con Dimorphos.
Las imágenes de DRACO serán empleadas por el sistema SMART Nav (Small-body Maneuvering Autonomous Real-Time Navigation) para guiar la nave hasta el asteroide. Las imágenes se enviarán a la Tierra al ritmo de una por segundo hasta el momento del impacto, usando una antena de alta ganancia de diseño RLSA (Radial Line Slot Array).
La sonda incorpora un motor iónico NEXT-C (NASA Evolutionary Xenon Thruster–Commercial), desarrollado por el centro Glenn de la NASA, para reducir el tiempo de vuelo. Es la primera vez que se usa este motor avanzado, con un empuje variable de entre 25 y 235 milinewton. Para alimentarlo, la sonda lleva 60 kg de xenón y dos enormes paneles flexibles de tipo ROSA (Roll-Out Solar Arrays), con una superficie de 22 m2, capaces de generar hasta 7,4 kv de potencia (al inicio del proyecto la sonda debía usar este motor para salir del pozo gravitatorio de la Tierra siguiendo una trayectoria en espiral, pero luego se decidió emplear una trayectoria de escape directa aprovechando la capacidad del Falcon 9).
La sonda también incorpora doce propulsores monopropelentes MR-103G de Aerojet Rockedtyne para el control de posición, que son capaces de generar 1 newton de empuje con la hidrazina proveniente de un depósito de 50 kg.
Publicado en Naukas











