Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/212055

Expectativas por normalización de cadenas de producción global

El transporte de carga marítima que opera desde los puertos del Asia Pacífico hacia todo el mundo comienza a mostrar signos de una leve recuperación tras el cuello de botella que se formó por la pandemia. Algunos economistas sostienen que esto representa una señal positiva que anticipa la normalización de las cadenas de producción y suministro global que impacta en todas las regiones.

Si se confirma una tendencia hacia la recuperación de las cadenas de producción mundial, el horizonte de la economía global puede resultar menos sombrío de lo que se esperaba. Es que en la actualidad la mayoría de productos comerciales que la gente compra en tiendas o supermercados pasa primero por algún puerto y llega a destino gracias al trabajo del transporte de carga marítima. Según datos aportados hace pocos días por la Organización Mundial del Comercio (OMC), el comercio mundial de bienes había perdido impulso a principios de este mes debido a una serie de obstáculos que dificultaron el normal funcionamiento de las cadenas de producción y suministro. Pero el escenario comienza a cambiar lentamente, mostrando una cadena global que exhibe señales de recuperación.

La variable que muestra el comportamiento del transporte de mercancías en el Pacífico es un indicador que viene siguiendo con mucha atención en los últimos meses. Las noticias que llegan desde esa región informan que ese sector sale lentamente del congelamiento sufrido a lo largo de varios meses por la crisis sanitaria global. Esa paralización, también conocida como la crisis de los contenedores, impactó en puertos de todo el mundo. Al igual que la emergencia sanitaria, los coletazos de esa situación extrema se sintieron también en nuestra provincia. En efecto, algunos embarques de fibra de algodón tuvieron dificultades para salir hacia mercados de Medio Oriente por la escasez de espacio disponible para transportar los productos.

Este complicado panorama global se hizo sentir con fuerza en nuestro país. Según el Consejo Agroalimentario Argentino, un espacio integrado por entidades del agro y la industria, toda la carga en contenedores que la agroindustria local exporta proviene de cadenas de producción y transformación presentes en todas las provincias. Se trata, nada más ni nada menos, que el mayor aportante de divisas al país; y es por eso que la fuerte disminución del flujo marítimo hacia la Argentina se convirtió en un serio problema para la economía local. Pero eso no es todo. A raíz de la parálisis los valores de los fletes en determinados tráficos se multiplicaron hasta 8 veces el valor habitual que por años fueron los valores de mercado, determinando pérdidas cuantiosas para las empresas exportadoras, tal como lo advirtió el Consejo Agroalimentario.

Es de esperar que la normalización de las cadenas de producción y suministro global ofrezca un respiro a nuestro país que necesita contar con un comercio exterior vigoroso que asegure el ingreso de divisas. Todo indica que así como el transporte de mercancías en el Pacífico comienza a normalizarse, también lo hace el precio de los contenedores que se había disparado en los últimos meses. Hay quienes aseguran que lo peor ya pasó en lo que respecta a las cadenas globales de suministro. Sin embargo, hay factores que siguen dificultando la rápida recuperación de la economía mundial a corto plazo, más allá de las interrupciones en las cadenas de suministro: la contracción sufrida por las economías de los países centrales y el incremento del precio del petróleo.

Sobre este último asunto, jugadores de peso como China, India, Corea del Sur, Japón, Gran Bretaña y Estados Unidos decidieron aliarse para evitar que los precios de los combustibles continúen subiendo. Para ello, acordaron hacer uso de sus reservas nacionales de petróleo para estabilizar los precios de insumos que son fundamentales en las economías modernas: los combustibles. Es que la demanda de petróleo de las naciones más industrializadas del planeta supera la oferta de los productores y ante ese problema solicitaron más crudo a la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que no respondió al reclamo.

Otro problema que enfrenta el mundo es el fenómeno de la inflación que se generó en muchos países a partir de la pandemia. Y eso, según el ministro de Economía de nuestro país, Martín Guzmán, también ejerce presión sobre los precios del mercado doméstico argentino. Es de esperar que la Argentina sepa aprovechar la normalización de las cadenas de producción y suministro global, a partir de un plan económico sólido que devuelva la esperanza a todos los argentinos.