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El nuevo Mercedes SL 2022

En 1952 Mercedes-Benz presentaba un coche de carreras que terminaría convirtiendose en uno de los íconos con más historia de la marca alemana.

Se trataba del 300 SL, el mítico "alas de gaviota" que este año reaparece como un nuevo descapotable de gran lujo un modelo que es todo un símbolo en la marca.

El nuevo SL AMG tiene la capota blanda y fue estudiado en el túnel de viento para poder disfrutar de la conducción sin ella aún en días bajo cero.

Se trata del Mercedes-AMG SL casi 70 años después del debut del Mercedes 300 SL que acabaría por «civilizarse» para convertirse en el deportivo de calle más rápido del mundo en su momento.

Arriba el nuevo SL AMG de Mercedes donde las antiguas salidas de aire del costado ya casi no existen.

Las siglas SL hacían referencia a su definición de «deportivo ligero» y, aunque el modelo que se presenta hoy no es liviano ni tiene alas de gaviota, está repleto de la mejor tecnología de Mercedes, exactamente igual que el mítico «300» en su momento.

El frente del SL (arriba) luce mucho más musculoso con la parrilla de barras verticales. Aquel mítico “ala de gaviota” de los 50 fue evolucionando hasta llegar a esta versión.

El nuevo Mercedes-AMG SL 2022 por un lado mantiene toda la tradición SL al ser el máximo exponente de la calidad, el lujo, las prestaciones y la tecnología de Mercedes, pero rompe moldes al ser la primera vez que un Mercedes SL tiene tracción total y abandona su condición de biplaza para convertirse en un 2+2.

La verdad es que conceptualmente (y también estéticamente), el nuevo Mercedes-AMG SL se parece más a un Porsche 911 Carrera 4S Cabrio que a su predecesor y es que tanto la tracción total, como el eje trasero direccional y la forma de la trasera con la capota de lona recuerdan mucho al deportivo de Stuttgart.

Este modelo estrena un nuevo monocasco más rígido que el anterior. En comparación con la serie precedente, la rigidez a la torsión de la estructura básica del SL aumentó 18%. La rigidez transversal es 50% mayor que la del AMG GT Roadster, conocido ya por el excelente valor en este parámetro.

La rigidez longitudinal es 40% mayor. Lo más llamativo es que esta mayor rigidez se ha conseguido con un peso de la carrocería en bruto es de sólo 270 kilogramos.

Los críticos del nuevo SL aseguran que se parece demasiado al Porsche 911 cabrio y que perdió su identidad. Viendo las fotos la semejanza es notable.

SIN CAPOTA, EN EL FRÍO

El mecanismo de la capota fue diseñado para ocupar menos espacio y permitir las dos plazas extra y, de paso, bajar el centro de gravedad del SL y con ella cerrada la estanqueidad es absoluta.

Arriba el nuevo motor del Mercedes Benz SL que en sus dos versiones puede ajustarse hasta llegar a superar los 470 caballos.

Sin embargo, un descapotable debe disfrutarse al aire libre, así que el SL equipa el sistema "air scarf" que, junto con la climatización y los asientos calefaccionados permiten viajar descapotado con un gran confort térmico incluso los días más fríos.

La aerodinámica ha sido también decisiva en el desarrollo del nuevo Mercedes-AMG SL, que presume de un Cx de 0,31. Para mejorar los consumos y también las prestaciones, el SL 2022 tiene una eficaz aerodinámica activa.

El histórico 300SL fue mutando hasta convertirse en un roadster de lujo en la década pasada (abajo). La nueva generación se aleja aun más de las líneas que inspiraron a la evolución del 300.

No sólo el spoiler trasero se eleva y varía su ángulo de ataque con la velocidad o en las frenadas para aumentar la estabilidad, también el frontal del nuevo Mercedes-AMG SL dispone de un faldón activo y un nuevo deflector que añade soporte aerodinámico al eje delantero a alta velocidad.

De este modo se mejora la precisión de la dirección en recta y también en curvas rápidas, algo a lo que también ayuda el nuevo eje trasero direccional que es una primicia en la familia SL.

Al igual que en el Porsche 911 o los Honda Prelude de hace treinta años, las ruedas del eje trasero pueden girar en el mismo sentido que las delanteras para aumentar la estabilidad en los cambios de dirección a alta velocidad, o hacerlo en sentido contrario para mejorar la agilidad y el radio de giro en las curvas lentas y maniobras.

También es una herramienta más al servicio del sofisticado sistema de control de estabilidad para corregir la trayectoria del vehículo en caso necesario, mejorando así la seguridad activa.

MOTORES

Mercedes ya advirtió para horror de los puristas que el nuevo SL tendrá versiones electrificadas que llegarán en un futuro, pero por ahora está disponible sólo con dos alternativas mecánicas ambas con el mismo motor V8 sobrealimentado, pero con dos niveles de potencia.

Para adaptarse al nuevo SL, el V8 de AMG se revisó y modificó el cárter, el intercooler y la ventilación activa del bloque motor. También se ha mejorado la aerodinámica interna en las tapas de cilindro y los conductos de admisión y escape para mejorar el rendimiento y reducir las emisiones, añadiendo un filtro de partículas a los catalizadores.

El tope de gama es el Mercedes- AMG SL 63 4Matic+ que desarrolla una potencia de 430 kW (585 CV) y un par máximo de 800 Nm en una amplia gama de revoluciones, de 2.500 a 4.500 rpm.

Gracias a su formidable empuje, sus prestaciones son espectaculares y acelera de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos y la velocidad máxima asciende a 315 km/h. En cuanto a sus consumos y emisiones, Mercedes declara 2,7-11, 8 l/100 km, emisiones de CO2 en el ciclo mixto 288-268 g/km.

PISANDO LOS 300 KPH

El segundo modelo es el SL 55 4Matic+, con 476 CV de potencia y un par máximo de 700 Nm. El sprint de 0 a 100 km/h acaba a los 3,9 segundos, y la velocidad máxima es de 295 km/h.

Ambos motores van siempre asociados a una caja de cambios automática AMG SPEEDSHIFT MCT 9G con varios mapas de funcionamiento y el sistema de tracción total inteligente con reparto de par variable para potenciar el temperamento deportivo o la estabilidad en caso de adherencia limitada.

El aumento de potencia del SL 63 4MATIC+ se debe en primera línea a una mayor presión de sobrealimentación, unida a un mayor caudal de aire de admisión, así como modificaciones en el software del motor.