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San Martín: cercado por el fiscal Codutti , se entregó el prófugo acusado de abuso sexual

Un trabajo de una semana a cargo del fiscal de General San Martín Guillermo Codutti, y cercado por los investigadores que estaban detrás de sus pasos, en la tarde de este miércoles se entregó Juan  Eduardo Silva, acusado de abusar durtante siete años a la hija de su expareja, pudo saber NORTE. Entre mañana y viernes deberá prestar declaración de imputado. 

El fiscal de investigación penal N°1 Codutti anticipó a NORTE que Silva, padrastro denunciado por su expareja resolvió entregarse: "Fue luego de intensas negociaciones con el abogado defensor que pidió las garantías que corresponden para todo acusado, y ya al cumplirse siete días desde la denuncia, el hombre no tenía mucho más que hacer", expresó al representante del Ministerio Público, quien también detalló que el individuo había abandonado la ciudad.

El padrastro que habría abusado a la niña, después de estar siete días prófugo se entregó en Investigaciones.

"Se presentó con su abogado en Investigaciones y quedó detenido", reseñó el fiscal quien siguió de cerca la investigación  el hecho de extrema gravedad que debió afrontar la niña desde los 6 y hasta los 13 años. Los aberrantes sometimiemtos debieron ser repasados por la víctima en las últimas horas en la cámara Gesell.

Juan Eduardo Silva, era intensamente buscado luego de ser denunciado por su expareja por abusar a la hija.

Además, el tiempo se le acababa a Silva- ya que el fiscal- tenía en su despacho la orden para emitir el pedio de captura internacional si el supuesto depravado decidía mantenerse en la clandestinidad en vez de ponerse a derecho. 

El fiscal de investigaciones número 1, Guillermo Codutti estaba por emitir el pedido de captura internacional del supuesto abusador sexual.  

El sujeto acusado de abusar de su hijastra de 13 años, fue denunciado por quien hasta entonces era su concubina. La presentación fue formulada ante la División de la Mujer y la Familia ubicada en el barrio Leale de General San Martín.

Los ataques se producían cuando víctima y victimario quedaban solos en el domicilio que compartían.