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Luego de 17 años y todo un camino recorrido, se abre una nueva etapa 

Fundación Conin Chaco: el retiro de su fundador, Adolfo Andreotti

El pediatra que comenzó en 2005 la lucha contra la desnutrición infantil aplicando el Método Conin –que se fue perfeccionando con los años- anuncia su partida de la presidencia de la institución.  

Luego de 17 años, el pediatra Adolfo Andreotti anunció su alejamiento de la presidencia de la Fundación Conin Chaco. Por el Centro “Gabriel Alejandro”, en Barranqueras, que inició su trabajo en 2005, pasaron y fueron asistidos más de 4000 niños y niñas, con más de 100.000 consultas profesionales. 

“Los objetivos, la misión y la visión de la Fundación Conin Chaco están asegurados”, subrayó Adolfo Andreotti. 

“De los más de 4000 chicos que hemos atendido, se han dejado ayudar un 67%”, expuso el médico en una visita a NORTE, como dato central de la tarea realizada, explicando que en el restante 33% la metodología y el trabajo no fue posible de realizar por el rechazo de sus destinatarios. 

A medida que fue avanzando el trabajo en la fundación, el convencimiento fue mayor sobre el aporte que hacían a la sociedad. “De cada 10 chicos que sacamos de la desnutrición, algunas resoluciones gubernamentales aumentaban 20 chicos en la pobreza extrema y en la desnutrición. Por eso es necesario seguir aplicando el Método Conin. Hay que trabajar en el origen: en lugar de curar la desnutrición, hay que prevenirla”, enfatizó. 

“Necesito volver a mi consultorio”, resaltó el pediatra como una de las razones que lo llevaron a tomar la decisión de dejar la presidencia de Conin Chaco, y dijo a la vez que la fundación exige “mucho tiempo” de dedicación. En ese sentido, aseguró que la continuidad del trabajo está asegurada a partir de quien presidirá la fundación, que se presentará en sociedad en los próximos días. “Los objetivos, la misión y la visión de la Fundación Conin Chaco están asegurados”, subrayó. 

En Barranqueras, Conin asiste en la actualidad a 37 niños y niñas, siendo el 54% desnutridos leves, el 13,5% desnutridos moderados, el 13,5% peso en riesgo de desnutrición, 5,4% sobrepeso y el 13,6 % desnutridos crónicos; y 4 señoras embarazadas.

“Me he sentido orgulloso de hacer este trabajo y todos quienes me acompañaron también”, ponderó Andreotti, y agradeció las donaciones recibidas por la fundación a lo largo de  todos estos años, que le permitieron crecer y cumplir sus objetivos. 

 

Quienes continúen seguirán manteniendo el objetivo de vencer la desnutrición infantil en mi Chaco y cumplir la visión de vivir en una sociedad en la cual se pueda desplegar el potencial genético sano en un ambiente de total libertad y buena calidad de vida.  

 

Gente que trabaja por los demás 

Andreotti también repasó algunos momentos importantes de todo ese recorrido iniciado por él mismo. “Lo conocí a Abel Albino (fundador de Conin en el país) porque mi mamá vivía en Mendoza y yo la iba a visitar una vez por año. Los dos somos pediatras y tenemos la misma edad”, recordó. 

“Por aquella época conocí a Ana Sotelo, fundadora de la Escuela de Enfermería y de parteras. Ella decía que con un solo niño que sacáramos de la desnutrición debíamos sentirnos bien”, contó el médico. Así, también recordó que el padre Oscar Araujo les prestó en aquellos inicios el patio de la iglesia para iniciar los primeros exámenes y consultas: “Íbamos dos veces por semana. Habíamos invitado a vecinos con problemas económicos, que tenían hijos chicos”, mencionó. 

“Todo eso me entusiasmó mucho: ver gente que trabaja para los demás sin pedir nada a cambio. Desde entonces profundicé más en el estudio”, relató Andreotti y amplió: “Todo tiene una base científica: la desnutrición debilita al ser humano, en lo físico y en lo cognitivo.  Entonces, influye en el potencial genético, aunque esto no es todo. El medio ambiente es más importante”. 

“Gracias a personas amigas  que nos ayudan a luchar contra la desnutrición infantil”

El siguiente es el mensaje que el doctor Adolfo Andreotti compartió, a través de NORTE, a modo de repaso por la labor de los 17 años en Conin Chaco: “Gracias a las personas amigas que nos ayudaron y ayudan a luchar contra la desnutrición infantil para vivir en una provincia donde toda la población pueda desplegar su sano potencial genético, logrando una sociedad de inclusión. Aprendimos en 17 años, la realidad en la cual está inserta nuestra provincia. 

La desnutrición en la evolución de la vida no está sola, se acompaña de pobreza (la pobreza cuando es crónica no se puede abandonar, persiste en el tiempo y en las generaciones, a quienes no les importa su situación; no se sienten gregarios), de familias con estructura débil, y primitiva; falta de trabajo y escasa preparación para él, algunas veces violencia familiar y también a veces adicción y situación de cárcel.

Muchas veces hay una madre que, con esfuerzo, trata de aglutinar una familia, agregar buenos valores y dar esperanza a sus hijos que, con esfuerzo, pueden ambicionar incluirse en la sociedad. 

Estamos satisfechos por los resultados obtenidos, del trato que les brindamos a más de 4000 niños, con más de 100.000 consultas profesionales. Gracias al equipo del Centro Gabriel Alejandro en Barranqueras, que comenzó por el 2005, y el soporte económico de tantos (muchos) chaqueños, que nos ayudaron desde aquellos difíciles comienzos, que hablábamos de “imposible y utopía”, y mostramos que sí podemos.

Hay conceptos claros: en una provincia donde aumentan los niños pobres y desnutridos, habrá sociedad con trabajos poco rentables y recursos humanos de limitada calidad profesional, por ello escaso movimiento de dinero, menos producción y comercialización.

Aumentando la pobreza y no creando e incentivando trabajos, más aumentará la pobreza y la consecuente desnutrición. 

No es un experimento, estamos convencidos que la metodología Conin es adecuada para luchar contra la desnutrición infantil, la que provoca daños irreparables cuando afecta aún desde el primer día de la concepción. Aseverado por la ciencia.

La evolución intelectual no se diferencia por razones genéticas, y sí por el medio ambiente de ancestral marginalidad de grupos humanos. 

Nunca como ahora tenemos la posibilidad de evitar daños si imponemos nuestra responsabilidad. Cada experiencia en Conin me ha enseñado y marcado para toda la vida.

 

Estamos convencidos de que la metodología Conin es adecuada para luchar contra la desnutrición infantil, la que provoca daños irreparables cuando afecta aún desde el primer día de la concepción.

 

Somos un equipo de profesionales y un Consejo de Administración que nos pusimos bajo el paragua de Manual de Procedimiento Conin, y nos dijimos ‘para que nuestra fundación sea eficaz, tenemos que determinar y gestionar numerosas actividades relacionadas entre sí’. Aplicamos un sistema de procesos dentro de la organización junto con la identificación de interacciones de éstos procesos así como su gestión para conseguir el estado deseado.

Hoy asistimos a 37 niños y niñas, siendo el 54% desnutridos leves, el 13,5% desnutridos moderados, el 13,5% con peso en riesgo de desnutrición, 5,4% con sobrepeso y el 13,6 % desnutridos crónicos; y 4 señoras embarazadas.

(Foto de Facebook Amigos Conin Chaco)

Con el esfuerzo de Consejo y equipo, hoy Fundación Conin Chaco es dueña de un terreno en Barranqueras, con un edificio de 300 metros cuadrados centro Gabriel Alejandro, con servicio de teléfono e internet, escritorios, sillas, mesas, armarios, computadoras, juegos didácticos y de entretenimiento, instrumentos musicales y cocina con herramientas (y aun así nos falta mucho para ésta lucha).

Ruego a Dios los donantes, todos chaqueños, continuemos siendo solidarios con el Método Conin en nuestro Chaco. 

Estuve 17 años como fundador y presidente de la fundación y ahora decido retirarme, y como lo expresa el estatuto, quienes me continúen seguirán manteniendo el objetivo de vencer la desnutrición infantil en mi Chaco y cumplir la visión de vivir en una sociedad en la cual se pueda desplegar el potencial genético sano en un ambiente de total libertad y buena calidad de vida”.