Resistencia22°Min. 18° • Max. 23°
Ley de etiquetado de alimentos

¿Qué hay detrás de una caja bonita?

Los lobbies de los fabricantes y la vieja excusa de la “grieta” política volvieron a hacer fracasar esta semana el tratamiento en la Cámara de Diputados de la Nación de la Ley de Etiquetado Frontal de Comestibles. ¿Qué dice el proyecto?

etiquetado.jpg

El consumo de comestibles ultraprocesados que detona enfermedades no transmisibles -primera causa de muerte en la región- comienza con una trampa: los paquetes que seducen desde la góndola. Intervenirlos es una apuesta por el derecho a la información y la salud. Pero para las marcas es una declaración de guerra.

La elección de un comestible es un acto de impulso. Las marcas tienen poco tiempo para captar la atención: un promedio de 8 segundos. Así, cada paquete se vuelve una poderosa arma de conquista. Por eso hay productos que cambian mes a mes el envoltorio, para renovar el efecto, aunque el comestible que contiene siga siendo igual. En el supermercado pareciéramos comportarnos muy racionalmente, pero somos criaturas con determinación biológica: buscamos diversidad y también seguridad. Eso explica que haya otras cajas, latas, paquetes que perduran casi sin modificaciones desde que fueron lanzados: los más exitosos de la góndola.  

Cada color, cada personaje, cada frase está cuidadosamente elegida, con eficacia perturbadora. Si un tiempo atrás las marcas necesitaban de un cuidadoso y largo estudio para llegar a descubrir lo que sus clientes deseaban, hoy cuentan con herramientas que desnudan su inconsciente en un santiamén. En algunos de los laboratorios de las marcas hay personas que son conectadas a sensores, detectores de movimientos faciales y pestañeos, electrocardiogramas, electroencefalogramas y resonancias magnéticas mientras huelen, miran, sienten, comen y expresan lo que le ocurre a todo su ser. Ni siquiera tienen que hablar: las máquinas en comunicación directa con los cerebros lo hacen por ellos. Se llama neuromarketing: sistemas de exploración biomédicos redestinados a encontrar objetos irresistibles. 

etiquetado-mx.jpg
En México el etiquetado ya es una ley vigente.

El asunto funciona. Los ultraprocesados no paran de crecer en ventas y van ganando momentos del día que antes eran destinados a comida sin procesar. Junto a ese consumo aumentan las enfermedades no transmisibles. 

Por todo esto, una de las propuestas más importantes de las campañas de salud pública de todo el mundo se concentra en intervenir los paquetes: para romper el encanto que nos tiene empaquetados. Una idea que las marcas han asumido directamente como una declaración de guerra.

En la mayoría de los países de América Latina se libra en la actualidad una batalla tenaz e inclaudicable sostenida por la sociedad civil y profesionales de la salud que luchan por obtener leyes de etiquetado frontal, límites a las publicidades e impuestos que aumenten el precio de esos comestibles artificialmente baratos.

etiquetado chile.jpg
En Chile también se advierte a los consumidores acerca de lo que están comprando.

La industria alimentaria opera desde en las sombras obstaculizando cada avance. Pero no improvisan, ya cuentan con una especie de manual de diez pasos que repiten en cada país que busca tener adelantos.

Nestlé, Coca Cola, Kellogg’s, Unilever, Danone, Ferrero, Pepsico: hace al menos 10 años que distintos investigadores reúnen pruebas para dejar en evidencia cómo operan. 

La dinámica incluye estrategias para demorar las leyes, comprar voluntades políticas y del mundo de la ciencia y la salud, crear un poderoso relato con sus diferentes mecanismos de legitimación, filantropía publicitaria y hasta medidas más agresivas, como demandas judiciales y amenazas temerarias.

 

etiquetado - grieta.jpg
Una vez más, la supuesta grieta sirvió para no sancionar una ley a favor de la gente.

Hola, diputados, ¿por qué no sesionaron?

El lunes 5 de octubre el Congreso de la Nación Argentina fue caótico. El proyecto de la Ley de Etiquetado, que cuenta ya con la media sanción del Senado, no obtuvo el quórum necesario para ser tratado en la Cámara de Diputados. Solamente 122 de los 257 diputados bajaron al recinto, faltando siete para poder sesionar.

La negociación fue un toma y daca continuo. Dentro del recinto se vivía un clima de incertidumbre. Por momentos se creía que se iba a dar el quórum, y por momentos se caía la esperanza. Organizaciones civiles como SANAR o Inconsciente Colectivo estuvieron presentes desde las 10 de la mañana militando.

Juntos por el Cambio, tras su victoriosa campaña en las PASO ante el Frente de Todos, optó por bloquear el tratamiento de la Ley de Etiquetado. Solamente dos diputados radicales mendocinos que forman parte del bloque de Juntos por el Cambio bajaron a ocupar sus bancas, mientras que todos los demás se abstuvieron de sentarse a legislar.

Lo paradójico es que no presentarse no es sinónimo de estar en contra de la ley. De hecho, varios legisladores que no bajaron al recinto ya habían dado su respaldo al proyecto. Lo ocurrido es una partidización de la ley. El poder de lobby se intensificó indudablemente luego de la arrasadora victoria de Juntos por el Cambio.

El Frente de Todos, a pesar de lo ocurrido, no es en absoluto unánime en su postura con el etiquetado. Sergio Massa, en alianza con el lobby de la industria azucarera, se había encargado pocos meses atrás de dilatar el proceso para que el proyecto perdiera vigencia. Sin embargo, se dispusieron a debatir.

Para no sesionar, JxC se apoyó sobre la ausencia de consenso previo del temario. En la agenda que la oposición propone, temas como la Ley de Alquileres, la Boleta Única o la Ley Ovina requieren un enfoque prioritario. Presentaron una lista de exigencias al Frente de Todos, rechazada unívocamente en más de una ocasión.

Adentro del recinto se vivió un día de puesta en escena.

etiquetado - grieta.jpg
Una vez más, la supuesta grieta sirvió para no sancionar una ley a favor de la gente.

Fernando Iglesias, diputado de Juntos por el Cambio, ingresó en la Cámara con un cartel con la foto de Marcela López, una mujer de 61 años desaparecida desde hace 100 días en Santa Cruz. Luego de dejar la imagen en su banca, afirmó que ahí había “otra ausente”, ironizando con la propuesta de Moreau de exponer a los ausentes tomando lista. 

Por su parte, Cecilia Moreau, militante y diputada del Frente de Todos, pidió a Sergio Massa que tomara lista de los presentes, para que así “quede en claro quienes estamos sentados hoy acá queriendo tratar estas leyes y quienes están escondidos detrás de las cortinas”. 

Máximo Kirchner, promotor de la sesión, exclamó dentro de la Cámara: “No soportan la democracia a veces, porque esta ley, por ejemplo, lo que hace no es ni siquiera prohibir el azúcar, sino poder ser conscientes de qué consumimos, de cómo nos alimentamos”. 

“El oficialismo llamó a una sesión especial sin acordarlo con la oposición. El interbloque JxC apoya en su mayoría la ley del etiquetado frontal, pero exige que se traten otros temas importantes como la emergencia educativa”, explicó Cristian Ritondo, diputado nacional por la provincia de Buenos Aires. “La agenda que el Gobierno nos planteaba en el Congreso no tenía que ver con la agenda de la gente”, sentenció horas después.

Más información sobre este tema ¿COMIDA O ULTRAPROCESADOS?
Cuidado, lobby suelto

Mijael Kaufman, integrante de Consciente Colectivo, estuvo dentro y fuera del recinto durante el caos. De fuera, le sorprendió la cantidad de gente convocada. Según Kaufman, las asociaciones se encontraron previamente para organizar el evento. Si bien lamentablemente no tuvo el desenlace que deseaban, Kaufman explicó que “es importante ver que en nuestro país se está hablando de etiquetado frontal como nunca antes. Hoy una gran parte de la población está hablando sobre etiquetado”.

Kaufman contó que las estrategias fueron variando. “Rodeamos al Congreso de la Nación, colgando distintos carteles con reclamos en las rejas. Hubo gente autoconvocada, organizaciones civiles y espacios políticos que apoyaron la causa.”

¿Por qué no se sesionó? Para Mijael Kaufman, la respuesta es clara: hay distintos diputados y diputadas de ambos bloques mayoritarios que tienen conflictos de interés, ya sea mediante vínculos con empresas azucareras o con el sector lácteo, o con empresas como Molinos o Arcor. “Eso quedó en evidencia con quien preside la Cámara y quien es la vicepresidenta de la comisión de salud, ambos opuestos al proyecto que ya cuenta con media sanción. Es una clara muestra de la gravedad de que quienes legislan por nuestra salud son quienes más palos en la rueda han puesto”, explicó.

etiquetado-ops.png
El proyecto de ley fue apoyado por organizaciones sanitarias y oenegés; sin embargo, está a punto de perder estado parlamentario.

¿Qué dice la Ley de etiquetado frontal de alimentos?

El proyecto se centra en ofrecer a los consumidores la mayor cantidad de información sobre los productos que están comprando, y pone énfasis en los alimentos que habitualmente consumen los niños en las escuelas. 

Principales puntos de la iniciativa que ya tiene media sanción del Senado:

--"La ley tiene como objetivo garantizar el derecho a la salud y a una alimentación adecuada mediante la promoción de una alimentación saludable, brindando información nutricional simple y comprensible de los alimentos envasados y bebidas analcohólicas, para promover la toma de decisiones asertivas y activas, y resguardar los derechos de los consumidores; advertir sobre los excesos de componentes como azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías, a partir de información clara, oportuna y veraz; y promover la prevención de la malnutrición en la población y la reducción de enfermedades crónicas no transmisibles”.

--Quedan obligadas a cumplir con la norma “todas las personas, humanas o jurídicas, que fabriquen, produzcan, elaboren, fraccionen, envasen, encomienden envasar o fabricar, distribuyan, comercialicen, importen, que hayan puesto su marca o integren la cadena de comercialización de alimentos y bebidas analcohólicas de consumo humano en todo el país”.

--Los productos que tengan exceso de componentes críticos (azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías) deberán incluir en su cara principal un sello de advertencia, según corresponda. En tanto, los que contengan edulcorantes, deberán además llevar la inscripción “contiene edulcorantes, no recomendable en niños/as”; y aquellos con cafeína, deberán tener la leyenda “contiene cafeína, evitar en niños/as”.

--El sello será un de octógono de color negro con borde y letras de color blanco en mayúsculas. Su tamaño no podrá ser inferior al 5% de la superficie de la cara principal del envase; y no podrá estar cubierto de forma parcial o total por ningún otro elemento. Los envases menores a 10 cm3 también deberán llevarlos.

--Se exceptúa de la colocación de sello en la cara principal al azúcar común, aceites vegetales y frutos secos.

--Los alimentos con este tipo de sellos tendrán una serie de prohibiciones para la incorporación de ciertas palabras o imágenes en los envases, como por ejemplo personajes infantiles, dibujos animados, entre otros, que fomenten su consumo o compra, especialmente entre los niños.

--La iniciativa establece la prohibición de “toda forma de publicidad, promoción y patrocinio de los alimentos y bebidas analcohólicas envasados, que contengan al menos un sello de advertencia, que esté dirigida especialmente a niños, niñas y adolescentes”.

--Los alimentos y bebidas que contengan al menos un sello de advertencia no podrán ser “ofrecidos, comercializados, publicitados, promocionados o patrocinados” en las escuelas.

--Las grandes industrias tendrán un plazo de seis meses desde la publicación en el Boletín Oficial para adaptarse a la ley, y podrán extender ese plazo por seis meses más a criterio del Poder Ejecutivo. En el caso de las PyMEs, el plazo para la aplicación será de 18 meses, también prorrogables.

Te puede interesar