En el país de la carne, la leche y la miel
Elizabeth es maestra de grado en una escuela de Avia Terai. Tiene a cargo un aula integrada por unos 28 chicos, la mayoría con enormes necesidades básicas son poder resolver. El jueves fue testigo de un ejemplo de solidaridad y compromiso entre sus alumnos.
Juanjo, uno de sus alumnitos, ingresó al aula con una bolsa con facturas y pan casero para compartir con sus compañeritos: habían sido amasadas por su madre.

La maestra destacó la gentileza del niño y decisión de compartir, sabiendo que es uno de los chicos que también padece necesidades materiales.
Pero la sorpresa -y enseñanza más grande- la tuvo al final cuando los chicos estaban terminando de compartir lo que había llevado: ‘Esto hizo mi mamá, con harina y dulce de membrillo que a mi mamá le regalaron‘, comentó. Un ejemplo, héroes, Juanjo como su mamá, que sin dudarlo, de lo poco que tenía, resolvió compartirlo con sus compañeritos.
DONDE VIVIMOS, QUÉ HACEMOS
La Argentina es un país bendecido. Según datos oficiales, las exportaciones argentinas de carne vacuna acumuladas a lo largo del último año, desde febrero de 2020 a enero de 2021, se ubicaron en volúmenes cercanos a las 907 mil toneladas equivalente res con hueso; por un valor cercano a 2.690 millones de dólares.
Desde nuestro Chaco, entre el 2019 y el 2020 se obtuvieron aproximadamente 192.500 kilos de miel orgánica para exportación, equivalente a 641 tambores. Chaco lidera este tipo de producción en el país con el 37% de participación. Se exporta a la Unión Europea, pero también está certificada para exportar a Estados Unidos. Tenemos una excelente ganadería, con gran producción local pero sin exportar. Crece el cultivo de maíz, con buen nivel de producción.
Chaco sembró 160.000 hectáreas de trigo, y ya sembró más de 180.000 hectáreas de girasol, a pesar del clima seco. Está lanzada la campaña de soja y la provincia fue la primera en el país al sembrar el primer lote.
Hay cría de cerdos, con establecimientos que trabajan a pleno, además de actividades que como la producción de huevos que es una alternativa, sumando también la frutihorticultura, que va marcando paso a paso un crecimiento sostenible.
Argentina, como uno de los principales productores mundiales de granos, tiene el desafío de producir sustentablemente y exportar la mayor cantidad posible, pero, al mismo tiempo, debería poder transformar y agregar valor a una cantidad considerable de su producción.
“ALIMENTO LÁCTEO” O “BEBIDA LÁCTEA”
En el país donde la colecta más por menos es cada vez más intensa, donde los merenderos y las donaciones de personas piadosas hacen posible una copa de leche, pasan cosas que no son titulares de los diarios ni las mencionan en la televisión.
Y como una burla, ocurre algo que es vergonzoso, los lácteos ‘rebajados‘ o ‘ultra low cost‘. Son productos baratos que se parecen a la leche, el yogur, el queso o la manteca. Pero no lo son.
La información nutricional no alcanza el mínimo legal de materia prima como para ser llamados así, y ni siquiera nutren. ¿No será mucho, señores? ¿No es un cachetazo al esfuerzo de los que producen y aportan que los niños pobres de la Argentina tengan que consumir ‘esencia de leche vacuna‘, por decirlo de alguna manera?










