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Comprar en cuotas, peligrosa opción si no hay educación financiera

En algunos casos son la solución para compra de productos, pero otros terminan generando un problema y en consecuencia, la entidad bancaria refinanciará las deudas aplicando tazas de interés muy elevadas.

SÁENZ PEÑA (Agencia) – En la crisis económica que afecta al consumo, la oferta de compras en cuotas, puesta a disposición por el gobierno nacional con los programas Ahora 12, 18, 24 o 30, “son opciones válidas pero peligrosas si el consumidor no tiene educación financiera”.

Las compras con tarjeta de créditos pueden ser peligrosas “si no se tiene educación financiera”.

Los programas renovados por el Estado hasta el 31 de enero de 2022 para movilizar la paralizada economía con la compra con tarjetas de crédito, están vigentes desde hace varios años y sumaron más propuesta de cuotas ante el limitado consumo del ciudadano.

Las propuestas crediticias, en algunos casos son la solución para compra de productos que no son de necesidad básica, pero otros terminan generando un problema más grave para el ciudadano que entra en mora por no poder cancelar la totalidad del resumen mensual del consumo y, en consecuencia, la entidad bancaria refinanciará las deudas aplicando tazas de interés muy elevadas.

“Las treinta, dieciocho, veinticuatro o doce cuotas son un incentivo a la venta, pero los beneficiosos dependerán del sector al que se está apuntando con el programa. Los comercios que venden alimentos, con éstas opciones de crédito no se benefician porque la oferta no está preparada para que se movilice el sector de las necesidades básicas”, dicen desde la Cámara de Comercio de Presidencia Roque Sáenz Peña.

El comercio saenzpeñense de bienes muebles, considera “que existe una mínima reactivación en la comercialización de productos que no son de necesidad básica”. “Con la inflación acelerada, los salarios no logran ganarle la carrera a los precios y al trabajador le queda poco margen de crédito para comprar otra cosa que no sean alimentos”, respondía a NORTE, el gerente de una de las casas de electrodomésticos instaladas en la ciudad.

“En la búsqueda del incentivo a las ventas, en el sector comercial el beneficio depende de quién pueda llegar a asumir el costo de financiación, porque financiar treinta cuotas no es barato y ese costo lo pueden asumir aquellos rubros que tienen un margen de utilidad que pueda llegar a pagar el valor de financiación”, mencionó Rodolfo Chebuhar, presidente de la Cámara de Comercio local.

EDUCACIÓN FINANCIERA

La “facilidad de comprar en cuotas”, será de utilidad para el comprador “si tiene educación financiera”. “Es muy fácil decir, como ejemplo, son apenas cuotas de mil pesos, pero resulta que después de suma otra de mil quinientos y otra de cinco mil, y se genera una erogación mensual que termina siendo asfixiante para la economía del consumidor”, mencionó el titular de la entidad que nuclea al sector comercial.

En este contexto de “seducción” a través del crédito, “si el trabajador que percibe un sueldo no planifica bien sus ingresos y no se controla con las compras en cuotas, no podrá soportar el peso del resumen mensual de la tarjeta de crédito”. “La falta de control de los gastos en cuotas, hacen que muchos tengan que caer en la refinanciación de los saldos, lo que es carísimo o, en el peor de los casos, recurrir a las financieras para obtener un crédito que cubra el bache, es decir sacan un crédito para pagar otro crédito”, remarcó Chebuhar.  “La situación termina generando un ahogo económico para la persona por no tener una buena educación financiera para poder planificar sus erogaciones”, añadió.

“El consumidor tiene que analizar si le gana a la inflación comprando en treinta cuotas y cómo es esa financiación para poder justificar realizar la compra; es eso la educación financiera que tenemos que tener antes de tomar la decisión de comprar con crédito”, refirió finalmente.

Riesgos sin control

SÁENZ PEÑA (Agencia) - Las tarjetas de crédito pueden ser grandes aliadas para el vendedor y el consumidor, pero también poseen una gran cantidad de riesgos al usarlas indebidamente.

Los “riesgos” se resumen en la aplicación de altos intereses por mora; si se gasta más dinero del que puedes pagar a final de mes, la deuda generará altos intereses por incumplimiento de pago.

En las advertencias se menciona que no se deben “pagar con tarjetas de crédito productos innecesarios, como: gasolina, alimentos y servicios”. “Son algunos de los gastos regulares que no se deberían pagar con la tarjeta de crédito, la opción válida para utilizarlas es pagar productos con larga vida útil y garantía”.

Otro punto negativo es acumular pagos, porque al dejar de pagar un mes la tarjeta de crédito, se acumularán dos cuotas más intereses para el próximo y las deudas de tarjetas de crédito aumentará cada vez más.