Alfredo Pertile, pintor distintivo del Chaco
Nació el 4 de septiembre de 1915 en Puerto Tirol, en una chacra ubicada en el paraje llamado El Rincón.

Hijo de don Pedro Rafael Pertile y de doña Ana Codutti, vivió su infancia, hasta los 8 años, en Villa Jalón, donde había una fábrica de tanino. Concurrió a la escuela 81 y luego a la 27.
Sus padres adquirieron una chacra en Colonia Popular y hasta los 12 años llevó una vida de niño solitario. Se relacionaba con los tobas y participaba con ellos acompañándoles en sus cacerías.
Como hijo de colono, tenía tareas que cumplir: era boyero, llevaba la orejera de la yunta de los bueyes que tiraba el arado mancera, debía buscar leña para el horno del pan y la cocina, dar de comer a los animales, encerrar a los terneros y tener listas las vacas para el ordeñe.
Desde muy niño comenzó su inclinación por el dibujo y el modelado. Le gustaba jugar con barro, amasarlo y modelar muñecos y animales. Su mamá lo estimulaba y le enseñaba. Esta afición hizo que se destacara entre los niños de su edad en la disciplina del dibujo.

Años después, toda su familia se trasladó a Resistencia, donde completó la escuela primaria. En la Escuela Regional de Profesores “José Manuel Estrada” de la ciudad de Corrientes obtuvo el título de Maestro Normal Nacional.
En la Escuela Primaria 178 de “El Curundú” comenzó a ejercer la docencia, completamente aislado de sus inquietudes sobre el arte; pero no se dejó vencer. Tenía la naturaleza para observar y transportar sus bellezas pintándolas. La revista escolar Albores publicó varios de sus trabajos.
El 17 de julio de 1936, el diario El Territorio anunciaba que se le había adjudicado el primer premio en el salón de la Sociedad Rural del Chaco.
El 11 de marzo de 1937, la Galería Boschetti presentó su primera exposición, también la primera que auspiciaba la Peña de los Bagres, y con tal motivo apareció su nombre públicamente por primera vez en La Voz del Chaco.
La Comisión Nacional de Cultura le otorgó una beca en abril de 1949. Pidió licencia sin goce de haberes, a pesar de sus recursos económicos limitados, y se trasladó a Buenos Aires. Su familia quedó en Resistencia.
Ingresó en la Escuela Superior de Bellas Artes “Ernesto de la Cárcova”. Sus conceptos teóricos y técnicos cambiaron notablemente con respecto a sus virtudes artísticas naturales.

Diariamente aprovechaba las enseñanzas al máximo, porque significaba mucho sacrificio estar tan lejos de su familia; pero reconocía que era una hermosa oportunidad para avanzar y seguir progresando en el arte.
De regreso a Resistencia comenzó a tomar alumnos de dibujo y pintura; también procuró despertar interés entre las autoridades para crear una academia. El gobierno municipal creó el Taller de Dibujo y Pintura, con dos profesores (uno de ellos, Alfredo) con los cargos de “peones supernumerarios”, en mayo de 1950. Después de ocho meses de una dinámica y fructífera labor quedaron cesantes, “por razones de economía”.
Alfredo Pértile continuó dictando clases ad honorem hasta el 5 de agosto de 1954, fecha en que se creó la Escuela Taller de Dibujo y Pintura, dependiente de la Subsecretaría de Educación y Cultura del Ministerio de Asuntos Sociales. De personal único, con la función de director y profesor, fue designado Pertile.
El 1 de octubre de 1959 se creó la Academia de Bellas Artes (teniendo como base su taller). Hoy, el Instituto Superior del Profesorado de Bellas Artes de Resistencia lleva el nombre de “Alfredo Santiago Pertile”. También en el Instituto, en la vereda, puede apreciarse una escultura en su honor.
El Instituto comenzó con dos cursos. El objetivo primordial como escuela profesional era el de capacitar al alumno para la docencia. Con el cuarto año aprobado se recibían de maestros para dictar clases de dibujo en escuelas primarias. Con el séptimo año aprobado, obtenían el título de profesores en Dibujo y Pintura y quedaban habilitados para desempeñar la cátedra de Dibujo en colegios secundarios y también en la propia Academia.

Además de los cargos docentes mencionados, Pertile ejerció como profesor de Actividades Prácticas y de Dibujo en la Escuela Normal Mixta Sarmiento, y también en el Ciclo Básico de la Universidad Popular de Resistencia.
Realizó 81 exposiciones individuales en nuestra ciudad, en ciudades del interior del Chaco, en otras provincias de nuestro país y también en el exterior. Participó en gran número de muestras colectivas. Sus obras se encuentran en importantes museos de nuestro país y del extranjero. Después de acogerse a los beneficios de la jubilación continuó trabajando con la paleta y el pincel, sin descanso, desde las primeras luces del día hasta que el sol se ocultaba en el horizonte.
Su amor por el arte también significó compromisos, obligaciones y grandes responsabilidades para consigo y para con sus semejantes. Colaboró con instituciones que solicitaban su apoyo, fue miembro fundador de la comisión directiva de la Peña Nativa Martín Fierro, y miembro de la comisión directiva Pro Museo de Bellas Artes.
El 7 de mayo de 1937 había formado su hogar con Terminda Cristina González, y tuvo tres hijos: Mario Abel, Aldo Dante y Elda Aída. Falleció en Resistencia el 21 de septiembre de 1990, a los 75 años.










