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Hugo Rohrmann sobre el futuro de la hidrovía Paraná-Paraguay 

“Los actores del NEA deben alzar su voz para que no sea una cuestión que quede en Rosario”

La UNNE reunió a especialistas en una jornada y tuvo una amplia participación de personas interesadas en la temática. El ingeniero analizó las condiciones de navegación en función del comportamiento del Paraná, en un momento “muy crítico asociado a la gran bajante”. 

El ingeniero Hugo Rohrmann fue uno de los disertantes en las Segundas Jornadas sobre la Hidrovía Paraná-Paraguay organizadas por la Facultad de Ingeniería de la UNNE, con el auspicio del Consejo Profesional de la Ingeniería y Profesiones Afines del Chaco. En la ocasión, especialistas analizaron y debatieron aspectos legales y ambientales en este nuevo contexto que otorga una nueva concesión y un proceso de transición con mayor presencia estatal y participación de actores centrales como las provincias ribereñas. 

“La cantidad de participantes que tuvo la jornada está mostrando un gran interés por un tema que es muy importante, no sólo para la provincia del Chaco sino también para la región”, destacó el docente de la cátedra de Hidrología de la Facultad de Ingeniería, y ex presidente y director en la Administración Provincial del Agua (APA), en diálogo con NORTE. 

En su intervención, Rohrmann abordó las condiciones de navegación en función del comportamiento del río Paraná y el río Paraguay, en un momento “muy crítico asociado a la gran bajante, que genera problemas evidentes”; pero también agregó a ese marco las incertidumbres derivadas del momento de transición entre la finalización del contrato de concesión y un nuevo régimen de administración de la hidrovía. 

“Hay un momento muy crítico para la navegación porque está terminando el contrato de concesión con Hidrovía S.A. y se está pasando a otro régimen. Por lo tanto, no hay una dedicación total, especialmente de Santa Fe hacia el Norte. En el Gran Rosario y en Buenos Aires hay más movimiento y, entonces, lo mucho o poco que se haga está enfocado allí”, contrastó, con respecto a las funciones y trabajos en la vía navegable. 

Estudios indispensables 

El ingeniero Hugo Rohrmann fue uno de los disertantes en las Segundas Jornadas sobre la Hidrovía Paraná-Paraguay organizadas por la Facultad de Ingeniería de la UNNE.

Para Rohrmann “ahora que se concretó el traspaso a la Administración General de Puertos (AGP), hay un momento de transición que no es favorable en esta instancia de bajante”. Dejando claro que el trabajo de la prestadora Hidrovía tenía sus falencias, sostuvo que “cambian las condiciones de seguridad en cuanto al seguimiento”. “Una de las cosas que se nota en esta bajante desde Santa Fe hacia el Norte es que la traza de navegación va cambiando bastante. Eso significa que son necesarios estudios y batimetrías para saber cuáles son los pasos críticos, definir por dónde pasan las embarcaciones, delimitar con las boyas. Es toda una complicación adicional”, alertó, y dijo que hasta el momento esas tareas no se están cumpliendo. 

“La preocupación por asegurar la navegación está hoy presente. Ahora hay un período de transición, habrá una licitación corta, de acá a un año, para que la misma empresa que estaba dragando se siga ocupando. Aparentemente, las tareas de balizamiento sí cambiarían y pasarían a alguna otra empresa. Y, en este año, prepararían todo el andamiaje para una licitación a largo plazo, bajo una mirada superadora”, repasó.  

En esa línea, destacó que “todos los operadores dan la impresión de que hay interés porque se siga trabajando lo mejor posible”. Allí ponderó el especial interés del Chaco por participar y tener un rol activo en las decisiones. “También hay que escuchar a Paraguay y a Bolivia, que son otros actores que pueden participar para que todo esto no sea una cuestión que termine en Rosario”, planteó.  

Según su visión, la mayor injerencia estatal será positiva “en tanto responda a las necesidades reales de todos los sectores”. “En los últimos 25 años, con este contrato que firmó el Estado, está claro que la navegación mejoró mucho. Está marcado el camino, pero la duda es si seguiremos así. Aparentemente, todo da la impresión de que sí. Pero resalto que los actores de la región Noreste, Paraguay y Bolivia, deben levantar la voz para asegurar aspectos centrales de la navegación”, definió. 

Impacto ambiental y cuestiones legales 

En el abordaje que hubo durante la jornada también se analizaron las características de impacto ambiental y las características legales de las medidas en cuanto a la injerencia de las provincias o de la nación. “Acá tenemos una complicación adicional en cuanto a que la cuenca es internacional, porque participan los demás países y, por lo tanto, debe haber un acuerdo por la navegación y por las erogaciones de caudales de las hidroeléctricas, las tomas de agua, la protección de los peces”, marcó Rohrmann. 

 

Con la bajante, desde Santa Fe al Norte, la traza de navegación fue cambiando. Eso significa que son necesarios estudios y batimetrías para saber cuáles son los pasos críticos. 

 

“Una bajante rara” 

En su análisis, el académico resaltó que, en este momento “no se puede garantizar una navegación de acuerdo al contrato de Hidrovía S.A., porque, cuando se garantizan 10 pies de calado de Santa Fe al Norte es para una determinada altura del río”. Así, amplió y ejemplificó sobre los niveles de referencia que se toman: “En Corrientes o Barranqueras, los 10 pies se aseguran cuando la escala marca 2,50 metros, desde donde se cuentan hacia abajo tres metros y medio. Pero ahora estábamos cerca del 0, o sea, estamos dos metros abajo y eso hace que la navegación entre en emergencia, y el impacto que se genera de Santa Fe al Norte es demasiado grande, tanto para lo que entra o sale del riacho Barranqueras, como para Paraguay, Bolivia y Brasil”. 

Una amplia participación tuvieron las Segundas Jornadas sobre la Hidrovía Paraná-Paraguay organizadas por la Facultad de Ingeniería de la UNNE. 

Rohrmann resaltó que se trata de “una bajante rara”, con un impacto “bien definido” en el contexto de estos últimos 50 años, ya que “el río claramente tiene otro comportamiento”, debido a que “las alturas mínimas subieron 1,30/1,50 metros en estos últimos 50 años, con lo cual beneficia a esta idea de navegar el río Paraná”. 

Para el especialista, la gran pregunta es si esta situación es excepcional o será una cuestión que aparecerá cada vez más frecuente. “En líneas generales, nadie se anima a contestar. Pero, en mi opinión, es una situación coyuntural asociada a un claro período de sequía que tendrá una terminación, y luego se volverá a los niveles normales”, afirmó. 

La recuperación no será en el corto plazo 

Acerca de las perspectivas climáticas para los próximos meses en relación a las lluvias y a las condiciones del Paraná, el ingeniero expuso: “Es muy difícil que un río con las características del Paraná y del Paraguay se recuperen en un plazo corto, porque toda la cuenca está seca y las represas están muy bajas. Ahora, Brasil está generando un aumento de caudales en Puerto Iguazú, pero es a costa de sacrificar el nivel de almacenamiento porque están requiriendo energía”. 

Al respecto, agregó que “las precipitaciones hacia el verano siguen marcando valores deficitarios, si bien en la zona del Amazonas, en Brasil, la perspectiva es de lluvias muy por encima de lo normal, que es justo lo que falta en la zona central y sur. Pero es una mancha de precipitaciones que se va corriendo hacia el sur”. “Si miramos agosto y comparamos con lo de septiembre se nota un corrimiento y da un cierto grado de esperanza de que hacia el verano se comiencen a normalizar las precipitaciones. De ahí a decir que recuperamos el río por arriba de los 3 metros, que es el límite de aguas bajas hay mucho que esperar”, agregó.  

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