Engaños disfrazados de noticias en tiempos de elecciones
La información falsa se propaga gracias a personas que prefieren creer en ese tipo de contenidos, aunque sean mentiras, porque reafirman sus creencias. A pocos días de las elecciones PASO, es conveniente poner la lupa sobre este fenómeno, que no es nuevo en la historia de las contiendas electorales, pero que con el uso masivo de las nuevas tecnologías encuentra un poderoso aliado en las redes sociales. ¿Influyen en las decisiones del electorado a la hora de votar? ¿Cómo protegerse de la desinformación?
Muchos de los estudios que se realizan para intentar medir el impacto de las noticias falsas en la opinión pública tienen un punto en común: la mayoría cita como ejemplo el caso del expresidente norteamericano Donald Trump y su agresiva campaña en redes sociales que lo llevó a la Casa Blanca. Según reconoció el propio magnate en una entrevista que concedió a la periodista Lesley Stahl, Twitter y Facebook fueron una pieza clave en su estrategia para ganar las elecciones. Lo que el republicano no dijo en esa oportunidad es que buena parte de esa estrategia estuvo basada en noticias falsas que fueron creadas para denostar a sus competidores y utilizadas especialmente en los días previos a la jornada electoral.
“Las noticias falsas pegan duro ahí donde se encuentra la cosmovisión de cada uno y el íntimo deseo de confirmar nuestras prenociones. Sesgo cognitivo, se llama”, explica Julián Maradeo en su libro Fake News: cómo se fabrican en la Argentina y en el mundo. Pero no solo los usuarios de redes sociales pueden caer en estas trampas. Hace pocos días, una revista especializada en economía y negocios publicó un supuesto informe del Banco Mundial que aseguraba que la Argentina tenía el mayor éxodo de jóvenes profesionales que abandonan el país en busca de mejores horizontes. La noticia se reprodujo en un periódico porteño con el título “La Argentina es el país de la región del que más profesionales se van para vivir mejor” atribuyendo la fuente de esa información a un trabajo realizado por el economista del Banco Mundial, David McKenzie. Pero al ser consultado sobre esos datos por un usuario de Twitter, McKenzie respondió: “Honestamente, no tengo ni idea a qué informe se refieren aquí, y me sorprendió ver mi nombre ahí. No publiqué nada recientemente sobre esto”. El problema es que el informe falso también fue abordado en uno de los canales de noticias con mayor audiencia del país donde dedicaron varios minutos a reflexionar sobre un hecho que nunca existió. El caso fue tomado por el sitio Chequeado.com, que se dedica a la verificación del discurso público, y luego de analizarlo concluyó que “no existen datos disponibles -oficiales ni alternativos, nacionales ni internacionales- que permitan afirmar que haya aumentado significativamente la emigración en la Argentina”.
¿Las noticias falsas influyen en las decisiones electorales? La pregunta adquiere mayor relevancia este año en nuestro país porque se celebran elecciones. El académico italiano Alberto Alemanno responde así: “No debería sorprendernos que las redes sociales ahora se utilicen para influir y manipular la opinión pública y el comportamiento político en todo el mundo”. En un artículo que publicó una revista de la Universidad de Cambridge, titulado “¿Cómo contrarrestar las noticias falsas? Una taxonomía de enfoques de noticias contra las falsificaciones”, Alemanno observa que “la difusión de noticias que engañan intencionalmente se ha convertido en un problema creciente para el funcionamiento de las democracias, afectando la comprensión de la realidad por parte de los individuos”. “De hecho, lo más perturbador no es tanto la cantidad de noticias falsas en las redes sociales, sino hacia dónde se dirigen intencionalmente. En particular, este tipo de noticias floreció durante las elecciones presidenciales de EE. UU. de 2016 y continúa apuntando a votantes con poca información para determinar la victoria de los candidatos en elecciones polémicas”, agrega.
Pero a la hora de analizar la cuestión de la influencia de las “fake news” en el electorado, las opiniones de los especialistas están divididas. Para algunos esa influencia sí puede inclinar la balanza en resultados electorales, pero otros expertos aseguran que no se dispone en la actualidad de evidencia suficiente que lo demuestre.
Es muy probable que en este año electoral se multipliquen los engaños disfrazados de noticias. Una manera de evitarlas es teniendo en claro que son mentiras que se apoyan en nuestros prejuicios y que buscan generar sensaciones de temor o indignación para poder manipular a la opinión pública. Habrá que estar atentos para poder discernir y no caer en las trampas de la desinformación.










