El Coro Polifónico del Chaco y su triunfo en Arezzo, Italia
En 1938 el conjunto coral creado por Yolanda Pereno de Elizondo, maestra egresada de la Escuela Normal y profesora superior de piano, recibió el nombre de División Coral Mixta de la Escuela Normal.

Se iniciaba entonces una larga y brillante trayectoria iniciada en las teclas del viejo piano que el Museo Ichoalay atesora en su sala. El 31 de octubre de 1941 a las 18.30, con la asistencia de un nutrido público que había abonado $ 0,20 la platea, hizo su primera presentación en el entonces Teatro Marconi. Auspiciaba este primer concierto El Ateneo del Chaco, institución cuya impronta rubrica toda una etapa en la vida cultural de la provincia.
La Asociación Coral Polifónica fue creada el 2 de junio de 1951, desde entonces, el Coro Polifónico de Resistencia inició un camino de triunfos y obtuvo importantes galardones en encuentros nacionales e internacionales.
De la mano de su directora, la profesora Yolanda Pereno de Elizondo, el Coro Polifónico tuvo su gloria en agosto del año 1968, cuando se consagró en Arezzo (Italia), obteniendo el galardón máximo en Polifonía Clásica y el tercero en la categoría Folklore, compitiendo con agrupaciones de varios países.
Con la batuta de la profesora de música, en una patriada viajó a Italia, a concursar con otras tantas agrupaciones en el Festival Internacional de Coros de Arezzo, donde logró el primer puesto el 24 agosto de ese año.
Este hecho significó para el Chaco una hazaña que nos marcó para siempre. El recibimiento de la agrupación coral en el flamante aeropuerto internacional fue apoteótico, y el pueblo de Resistencia le dio un marco impresionante, recibiéndolos en la plaza 25 de Mayo como héroes, el 7 de setiembre. El exdirector del Coro, Pedro Muscar, con sólo 19 años, fue uno de aquellos integrantes que orgullosos trajeron el galardón al Chaco.

Yolanda de Elizondo fue una hija dilecta de esta tierra, donde nació, descendiente directa de inmigrantes italianos llegados a Resistencia a fines del siglo XIX. Más de una vez la crítica más severa y especializada se refirió, entre incrédula y absorta, al “milagro coral de Resistencia”, sin alcanzar a explicar debidamente las causas de un éxito pocas veces obtenido en los grandes centros artísticos.
Para nosotros, tal “milagro” tiene una explicación. Conocemos la riqueza espiritual que palpitaba en esa mujer extraordinaria; sabemos de su arte, de su permanente humildad y de una vida dedicada por entero al perfeccionamiento y a la propia superación; de un agudo y raro sentido de la autocrítica, que desmenuzaba y analizaba hasta el último detalle de la labor cumplida y por cumplir, de su sensibilidad y capacidad creadora.
Yolanda fue también intuición en la música. Pero esos atributos se sustentaban en la única base sólida que abrió la puerta grande del éxito para aquellos que realmente tenían algo que decir en arte: estudio, trabajo, dedicación, responsabilidad, fe y respeto por la obra. Aquel “milagro coral” tenía además otras raíces más sutiles.
Era la calidad humana; el vinculo maternal, severo y bondadoso a la vez, amigoa y confidente que ligaba pero no ataba; la vida interior densa que se desprendía de una personalidad superior, que inspiraba admiración y respeto. Por último, un magnetismo casi corpóreo que irradiaba su autoridad de conductora y que como un vaso comunicante transmitía, recibía y dominaba a través de sus manos los impulsos recíprocos de directora y coreuta en momentos de concentración e identificación plenas. Tales eran algunos de los secretos que conmovieron a tantos auditorios de nuestro país y del extranjero.

En octubre de 1973, el Coro Polifónico de Resistencia ganó el I Festival Internacional de Coros de Porto Alegre, Brasil. El encuentro fue organizado por el gobierno de Euclides Triches -gobernador de Río Grande do Sul- y la Secretaría Municipal de Educación y Cultura. Participaron en la ocasión otros coros argentinos como el del Club Gimnasia y Esgrima (La Plata) o el Polifónico Municipal de Gálvez (Santa Fe), entre otros 68 de todo el mundo.
La delegación chaqueña estuvo a cargo de la profesora Yolanda. El diario de mayor tirada de la época "Correio do Povo" (Correo del Pueblo) elogió la trayectoria y el mérito del conjunto chaqueño. Debemos recordar que no era una competencia coral, pero aun así se impuso como el mejor debido a los aplausos del público.










