Honrar la memoria del Padre de la Patria
Entre los principios que guiaron la acción del general José de San Martín, se destaca la importancia que el Padre de la Patria asignó a la unión fraternal de quienes compartían el camino hacia la libertad del continente. Al conmemorarse hoy el 171º aniversario de su fallecimiento, es necesario reiterar el llamado a fortalecer los lazos de unidad entre todos los argentinos y trabajar codo a codo para superar la difícil coyuntura social y económica que atraviesa el país.
Hace pocos años se conoció una carta redactada por el Libertador en agosto de 1820 que envió a los integrantes del Cabildo de San Juan, un día antes de iniciar la difícil travesía desde Chile hacia el Perú. “Me despido de los cuyanos con los sentimientos más ingenuos, de afecto y de estimación, que siempre les he profesado; me despido como un compatriota que los ama, y les recomiendo por su bien que estrechen entre sí los vínculos de la unión y se fortifiquen en el concepto de que no existe sociedad donde no hay orden”, escribió, en un breve mensaje al pueblo cuyano. Un año antes, el Padre de la Patria se dirige a través de una misiva al brigadier general Estanislao López, en la que deja en claro su oposición a las luchas fraticidas. “Divididos seremos esclavos, unidos estoy seguro de que los batiremos. Hagamos un esfuerzo de patriotismo, depongamos resentimientos particulares y concluyamos nuestra obra con honor”, sostuvo San Martín, lo que confirma su constante prédica en favor de la unión de quienes debían sumar esfuerzos y sacrificios para poner fin en forma definitiva a la dominación española y avanzar en la construcción de una nación independiente.
Hoy, más que nunca, el pensamiento del Libertador debe servir de faro para quienes, a través de su participación en las distintas fuerzas políticas, aspiran a conseguir el apoyo de la ciudadanía en los comicios que se celebrarán en los próximos meses; y también debe servir de guía para los distintos sectores de la sociedad que están dispuestos a comprometerse a construir un país con mayor estabilidad en un momento en el que el mundo intenta reponerse de una crisis sanitaria y económica que no registra precedentes en la historia reciente. En la Argentina de este 2021, los ejemplos del general San Martín y de otros próceres que lo acompañaron en el proceso de emancipación deben ser imitados a la hora de articular los distintos intereses sectoriales. Para que la joven democracia siga gozando de buena salud se necesita mujeres y hombres que estén comprometidos con el bien común y con la defensa de los intereses nacionales de un país como el nuestro que necesita, imperiosamente, integrarse en forma inteligente al mundo y, a la vez, fortalecer las bases para la construcción de una sociedad más justa, con menos desigualdades y oportunidades para todos sus ciudadanos.
No ayudan a estos objetivos el llamativo empeño que muestran algunos sectores en apostar a la división de los argentinos y que parecen dirigirse con sus mensajes sólo a sus más fieles seguidores, sin tener en cuenta que una mayoría de la población prefiere mantener una mayor reflexión crítica y, afortunadamente, no utilizar esas anteojeras que impiden ver los errores propios y solo sirven para señalar los desaciertos ajenos. Es esa misma mirada crítica de una amplia mayoría la que contribuye en gran medida a que la alternancia en el poder sea pacífica y que se respeten las leyes, la Constitución.
Así como el general José de San Martín, que además de ser un gran estratega militar, tuvo siempre muy claras sus ideas políticas, se opuso siempre a la división en pequeñas unidades geográficas y políticas que serían fáciles de manejar por las potencias coloniales de la época, hoy el gran desafío que enfrenta la sociedad argentina consiste en dejar atrás los enfrentamientos para, respetando la voluntad general, buscar los caminos que conducirán a consolidar la unión nacional y construir un país mejor, que incluya a todos.










