El gigante que nació a partir de un accidente
Quien está un poco al tanto de las cosas que suceden en el mundo automotor, las competencias o simplemente es un aficionado conoce la marca de frenos Brembo, una compañía italiana cuyo crecimiento se debe a un accidente en la ruta.
En 1961 Emilio Bombassei, padre del actual presidente de la compañía, montó un humilde taller mecánico junto a su cuñado, Italo Breda, en las afueras de Bérgamo. Lo llamaron con las dos primeras letras de sus nombres y apellidos y con el tiempo comenzaron a atender coches de la marca Alfa Romeo.

En el año 1964 un camión proveniente de Inglaterra y cargado con discos y pinzas de freno para Alfa volcó en la ruta y el fabricante de coches milanés, preocupado por que pudieran haberse dañado, pidió a Emilio e Italo que los fueran revisando y que repararan los desperfectos que vieran más manejables.

Los socios se pusieron a revisar la carga y se dieron cuenta de una cosa: aquellas piezas, tan avanzadas (según Alfa Romeo) que había que traerlas importadas del extranjero… tampoco eran gran cosa.
Ellos podían hacerlas mejor y más baratas en Italia y personalizarlas y le hicieron la oferta a Alfa con una cuota de audacia admirable.

La sociedad cumplió y rápidamente tuvieron una cadena de producción que incluía servicios de terceros, encantados de trabajar para Alfa Romeo a través del taller Brembo.
Diez años más tarde, los coches de Fórmula 1 Ferrari ya llevaban frenos de la marca porque Enzo Ferrari había visto el producto y no quería depender de la tecnología alemana ni británica.

Fue en la década de 1980 que aparecerían las pinzas de freno de aluminio (con ese rojo y ese logo tan reconocibles) y los discos carbocerámicos. El año pasado lanzaron unos discos con efecto espejo.
Y este 2021, para celebrar sus seis décadas de vida, han presentado un innovador prototipo llamado G Sessanta, una pinza para motos con tecnología inalámbrica y led, que cambia de color según el capricho del usuario (sí, es de dudosa practicidad pero el mercado tuning es gigante)
Así la empresa que nació como una sociedad entre dos amigos mecánicos terminó siendo un gigante multinacional con más de 11.000 empleados y una facturación anual superior a los 2700 millones de dólares al año.










