Chaco se prepara para el II Congreso Provincial de Trabajo Social
Bajo el lema “Revisión de la intervención profesional en la coyuntura actual- Reflexiones acerca de las dimensiones técnico-instrumental y ético-política en Trabajo Social”, se realizará los próximos 12, 13 y 14 de agosto.

Se desarrollará con modalidad virtual y busca generar espacios de reflexión, actualización y capacitación para optimizar el desempeño y jerarquizar la profesión. Al referirse a la iniciativa, la presidenta del Colegio de Profesionales del Trabajo Social del Chaco, Mercedes Rodríguez, comentó que “En 2019 iniciamos un proceso histórico como colectivo profesional, dando respuesta a la necesidad de gestar un espacio que nos permita no sólo encontrarnos, sino conversar y debatir sobre nuestro ejercicio profesional, local y regional”.
“Ese año se realizó el I Congreso, bajo el lema “Resignificando las prácticas profesionales. Hacia el fortalecimiento del Trabajo Social en tiempos actuales”, que reunió a más de 500 profesionales y estudiantes, quienes destacaron la importancia para el trabajo social chaqueño de estos encuentros sistemáticos. En la Asamblea General Ordinaria del mismo año se reglamentó la Organización de Congresos del Colegio de Profesionales de Trabajo Social del Chaco cada dos años, quedando en potestad de quienes se encuentren en la gestión del Colegio vehiculizar su organización. El Reglamento fue aprobado por unanimidad”.
Rodríguez destacó que una vez más la Editorial Contexto acompañará el Congreso, que en esta oportunidad propone debatir los ejes transversales de la intervención profesional. Asimismo, se Incorpora la supervisión disciplinar como ispositivo metodológico que enriquece y aporta al crecimiento de la profesión, ya que permite pensar, reflexionar y procesar saberes con otros, teniendo en cuenta que nuestras intervenciones no son actos ni procesos aislados, sino que impactan en los sujetos con los que intervenimos, y al interior de nuestra profesión. Además, “la necesidad de actualización permanente y el mejoramiento constante de su bagaje técnico instrumental es un imperativo ético del hacer profesional” (Travi, 2007 p.16)
El contexto de pandemia que transitamos ha visibilizado crisis sociales a nivel mundial, profundizado problemáticas existentes y complejizando aún más las formas de intervención. Todo ello marcó un escenario de agudización de las desigualdades sociales, flexibilización y precarización laboral de los profesionales y de parte de la sociedad que sufre la pandemia, lo que requiere un marco de protección laboral. Frente a este panorama, el Trabajo Social toma una nueva iniciativa, buscando nuevas estrategias para una acción transformadora en la búsqueda de alternativas que permitan nuevas formas de comunicarnos, interrelacionarnos, conectarnos y construir colectivamente. En palabras de Cazzaniga, “es entonces desde esta idea de atar lo desatado que podemos inscribir proyectos alternativos” (Cazzaniga, 2007 p. 22).
En este escenario, el uso de las tecnologías de la información y la comunicación se ha convertido en un elemento diferenciador que aumentó el capital relacional de las personas. El Trabajo Social, como disciplina que “promueve el cambio y el desarrollo social, la cohesión social y el fortalecimiento y liberación de las personas" vinculado con la inclusión social, no está ajeno a las relaciones mediadas por la tecnología y la virtualidad.
Por ello, es de central importancia que el Trabajo Social hoy deba revisar sus intervenciones, debatir sobre las implicancias éticas del uso de las tecnologías, que sin duda son herramientas útiles para el ejercicio profesional en tanto permitan fortalecer la intervención. Por lo expuesto, los ejes seleccionados en esta oportunidad intentarán poner en tensión nuestro ejercicio profesional, además de constituir lineamientos de trabajo con el compromiso de todo un colectivo profesional.










