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En el día del bicentenario de la independencia

Perú: asumió Castillo y reafirmó su propósito de reformar la Constitución. 

El nuevo presidente prometió grandes reformas y respeto a la propiedad privada. Anunció que “pondrá en orden” la minería, con reglas claras. Sigue pendiente el nombramiento de sus ministros.

El nuevo presidente peruano asumió en el día del bicentenario de la independencia del país.

   Pedro Castillo asumió  este miércoles como presidente de Perú con un discurso en el que  anunció profundas reformas e impulsar una nueva constitución, pero en el que insistió en que no busca “estatizar” la economía  del segundo productor mundial de cobre.

   Castillo, profesor de primaria e hijo de campesinos, juró el cargo el día en que Perú celebró el bicentenario de su  independencia, y cuando el país enfrenta asuntos urgentes como el letal brote de Covid-19, la reactivación de la economía y la desconfianza en el sistema político.

   Afirmó en su discurso inaugural como gobernante que “ni remotamente” pretende  estatizar la economía, como dicen muchos de sus rivales políticos, y que buscará las reformas “con responsabilidad”. Anunció que su Gobierno tratará de sacar adelante proyectos mineros que contribuyan más a la economía local y a un mayor gasto fiscal para educación y salud, con reglas claras.

   Los planes de Castillo, adelantados durante su campaña  electoral, han sacudido a la elite económica después de más de tres décadas de políticas favorables al mercado que han  hecho del país en un refugio seguro para la inversión extranjera en América Latina, a la vez que profundizaron la desigualdad social.

   A diferencia de anteriores presidentes que tenían conformado su gabinete antes de tomar el mando, Castillo mantuvo bajo llave la conformación de su equipo. La oficina presidencial informó que este jueves jurará  el primer ministro y el viernes todos los miembros del  gabinete.

   Fuentes cercanas a Castillo solo han mencionado a su asesor económico Pedro Francke, exdirector de la agencia de seguridad social, como el más fuerte candidato para el Ministerio de Economía. El banco de inversión J.P. Morgan dijo que espera que Castillo nombre su gabinete para revisar sus pronósticos fiscales y de crecimiento del Perú.

   El segundo mayor productor mundial de cobre busca  dejar atrás una larga lista de crisis en los últimos años que se agudizó en noviembre, cuando el país tuvo hasta tres presidentes en una semana tras choques entre el Congreso y el Gobierno.

   Castillo ganó las elecciones del 6 de junio por unos 44.000 votos a la derechista Keiko Fujimori, tras una amarga batalla legal por el resultado. Su rival, la hija del encarcelado exdictador Alberto Fujimori, prometió luchar  contra lo que llama “planes comunistas” del nuevo mandatario.

Presidentes y jefes de Gobierno como los de la Argentina, Chile, Colombia, Bolivia, Ecuador y el Rey de España, entre  otros, estuvieron en Lima para la toma del mando, que coincide  con la celebración del bicentenario de la independencia de Perú.

La oposición, en pie de guerra

      Esta semana, una alianza de partidos de oposición ganó la elección para dirigir el Congreso unicameral peruano, en un primer revés para el nuevo presidente, que tendrá que bregar duro para sacar adelante sus planes de reforma.

   Tradicionalmente, el partido que gana la presidencia encabeza también el Congreso al inicio del gobierno, pero esta vez será un obstáculo para que Castillo encuentre consensos en el parlamento, sobre todo para el plan de Castillo de reformar la Constitución escrita tras el autogolpe de Alberto Fujimori en 1992.

   “La Asamblea Constituyente será elegida por el pueblo exclusivamente para dedicarse a elaborar, en un plazo predeterminado, un proyecto de Constitución”, reafirmó el nuevo  mandatario en la sede del Congreso. El “ala dura” de legisladores oficialistas ya había afirmado públicamente que no renunciaría al plan de impulsar una asamblea constituyente, pese a que según la medición de fuerzas en el Congreso no tienen apoyo suficiente.

   “El presidente Castillo parece estar atrapado entre la  espada y la pared con respecto a su agenda inicial y mandato  político”, dijo al respecto J.P. Morgan.

   La transmisión de mando se realizó bajo las restricciones de la pandemia del coronavirus, que ha llevado al Perú a tener la tasa per cápita más alta del mundo de muertos por Covid-19, con  196.000 fallecidos y 2,1 millones de contagios.

Castillo no vivirá en el palacio presidencial de Lima y lo cederá para que sea la sede del Ministerio de Cultura

Renuncia a vivir en el Palacio de Gobierno 

   El nuevo presidente renunció este miércoles vivir en el Palacio de Gobierno de Lima, el que han habitado los mandatarios desde Francisco Pizarro en 1535, una decisión con la que busca dejar atrás vestigios coloniales, cuando el país celebra el bicentenario de su independencia.

   En su primer discurso tras jurar al cargo en el Congreso, Castillo dijo que con ello busca “romper  con los símbolos coloniales para acabar con las ataduras de dominación que se han mantenido vigentes por tantos años. Cederemos este palacio al nuevo Ministerio de las Culturas para que muestre nuestra historia, desde sus orígenes hasta la actualidad”, dijo Castillo, hijo de campesinos y profesor de escuela rural.

   El Palacio de Gobierno de Lima, a un costado de la Plaza de Armas en el centro de Lima, fue residencia de virreyes de Perú bajo el dominio español. Posteriormente, albergó a los libertadores José de San Martín y Simón Bolívar, hace 200 años.

   La ceremonia de fundación del Palacio de Gobierno de Lima se realizó el día 18 de enero de 1535, teniendo como primer inquilino el conquistador español Francisco Pizarro, quien sometió al líder indígena Atahualpa en Cajamarca, la tierra natal del ahora presidente Castillo.

   Un terremoto de 1586 lo dejó inhabitable y recién pudo ser reconstruido por el virrey García Hurtado de Mendoza, elevándolo a la categoría de Palacio. Otros terremotos en 1687 y 1746 dieron origen a nuevas remodelaciones.

   Castillo deberá ahora planear dónde vivir con su esposa Lilia Paredes y sus dos menores hijos. También ha criado desde niña a la hermana de su esposa, a la que considera como otra hija. El presidente saliente Francisco Sagasti contó en un reciente encuentro con la prensa extranjera que conversó la semana pasada con Castillo y bromearon sobre lo diferente que era la vida de presidente en el Palacio de Gobierno.

   A lo que Castillo comentó -según Sagasti-: ‘Yo estoy acostumbrado a estar en mi casa, tener mis animalitos. ¿Dónde  pondría mis animalitos acá, en el Palacio de Gobierno?”.