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Es parte de la estructura del segundo acueducto del interior

Las previsiones para poner en marcha la nueva toma de agua sobre el río Paraná 

NORTE recorrió el lugar que está a poco de habilitarse junto a una parte de la planta potabilizadora, para impulsar agua hacia el interior, en una etapa inaugural que tendrá como destino a Charata.

 El muelle de toma de agua sobre el canal principal de navegación del río Paraná, ubicado en una zona lindera con el puente Chaco-Corrientes, es una de las partes medulares del Segundo Acueducto del Interior, que abastecerá a 26 localidades de la provincia cuando esté finalizado. Allí, en la toma de agua cruda es donde todo el proceso se inicia, con la captación del líquido y su envío por el acueducto que conecta con la planta potabilizadora. 

El lugar estratégico donde fue colocada la toma de agua garantiza, aún en situaciones de emergencia como la actual, el funcionamiento y la provisión de los volúmenes para abastecer a la población. NORTE recorrió el lugar y observó el avance de los trabajos, que están en su instancia final, a pocas semanas de empezar a producir el agua que llegará al interior de la provincia, con destino final, en esta etapa inicial, en Charata. 

Fuentes de la inspección de la obra revelaron a este diario que, por estos días, comienzan a limpiarse las cañerías que unen Sáenz Peña con Charata y con otras localidades del sudoeste. Durante toda la primera quincena de agosto continuarán estas pruebas que apuntan, además de la limpieza, a comprobar que no haya pérdidas. Según se afirma, para estos trabajos se emplean volúmenes mínimos del líquido que llega a la ciudad termal impulsado por la cañería del segundo acueducto, pero procesado en las plantas del Gran Resistencia que pertenecen al viejo acueducto. 

La gran ventaja 

La toma construida en una zona aledaña al puente Chaco-Corrientes forma parte de la obra del Segundo Acueducto del Interior, al que abastecerá cuando la obra esté finalizada, pero además tiene potencial para proveer a las demás plantas del área metropolitana. 

Una de las ventajas que tiene esta nueva infraestructura es, justamente, el lugar donde está ubicada, sobre el curso principal del río Paraná. Justamente en ese lugar, y en la peor condición en décadas, el flujo de agua es constante. 

En este momento, el hito más importante será colocar bombas en el muelle de toma construido, para abastecer al segundo acueducto. La obra de toma sobre el río y el acueducto de agua cruda (que conecta con la planta potabilizadora) comenzarán a funcionar, en una primera etapa, entre fines de septiembre y principios de octubre, con un módulo habilitado que producirá 1.100.000 litros por hora, que serán impulsados hacia el interior (primero a Sáenz Peña y luego con destino final en Charata). 

Vale recordar que el volumen de agua que hoy se envía por el segundo acueducto hacia Sáenz Peña proviene de las plantas potabilizadoras que abastecen al área metropolitana. Pero, con la habilitación de las nuevas obras, comenzará a enviarse una cantidad, en principio mínima, desde la nueva planta y tomando el líquido desde la nueva toma sobre el curso principal del Paraná. 

En cuanto a los avances en la obra de toma sobre el río Paraná, se destaca que la infraestructura de hormigón está casi lista: están colocadas las bases, una plataforma por donde se circulará y un techo bajo el cual se instalarán las primeras bombas. 

Con respecto al acueducto de agua cruda (que se conecta con las bombas en la toma), resta finalizar la colocación de unos 600 metros de cañerías que cruzan por la zona del club Náutico, donde ya están colocadas las bases sobre las cuales irán, y la parte que llega hasta la planta potabilizadora. 

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El acueducto de agua cruda que conecta a la toma sobre el río con la planta potabilizadora. Toda esta infraestructura pertenece al segundo acueducto del interior y está a poco se comenzar a funcionar.

Ese acueducto de agua cruda tiene una doble fila de caños: uno está destinado a proveer al segundo acueducto y, el otro, es para abastecer a las plantas del área metropolitana. Pero hoy el foco está puesto en terminar de colocar una fila de caños –que son fabricados en Brasil- para dejar terminada la conexión con el nuevo acueducto. 

Está previsto que las bombas a instalar en la nueva toma produzcan alrededor de 2500 metros cúbicos de agua cruda, con lo cual se harán todos los esfuerzos posibles para conectar con las plantas del Gran Resistencia, de modo que se podría así aliviar en parte el estrés generado durante la actual emergencia hídrica por la bajante del río para abastecer al mayor conglomerado urbano de la provincia. 

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El proceso de potabilización 

La construcción de la planta potabilizadora, en Barranqueras está muy avanzada. Cuando esté terminada, a fines del 2022, producirá unos 6 millones de litros de agua por hora. Allí, el módulo que se habilitará para abastecer al segundo acueducto está casi listo y se pondrá en marcha con todo el equipamiento necesario. 

El proceso de potabilización comienza con el ingreso de agua cruda al acueducto conectado con la toma, se impulsa hasta la planta potabilizadora donde se mezcla con productos químicos, luego pasa a unos decantadores (piletones grandes), lugar donde queda el “barro” que luego vuelve al río y separa el agua limpia que va hacia los filtros. Desde allí se envía hacia la cisterna (con capacidad para almacenar 10 millones de litros), donde se desinfecta con cloro. 

En el interior 

Cuando se ponga en funcionamiento, se enviará al interior un caudal acorde con las instalaciones que existen en las localidades, es decir, no más de 1100 metros cúbicos/hora, que serán impulsados hacia Sáenz Peña, ingresando en la planta ubicada en esta ciudad un caudal de unos 850 m3/hora. El resto seguirá hasta Charata, la única localidad de esa parte del sudoeste que tiene hoy la red de abastecimiento terminada (cisterna, estación de bombeo y 9000 conexiones domiciliarias). Es más, esta semana empezaron allí los trabajos de limpieza de cañerías. 

Terminadas las tareas de limpieza de las cañerías, será hacia fines de septiembre cuando comience a llegar a Charata agua potable y permanente. 

Con respecto a la colocación de cañerías, terminó esta semana el trabajo en el acceso principal a Charata, por donde se hizo un cruce para colocar un caño que sigue hasta General Pinedo. Además, desde el cruce de las rutas 89 y 5, está completo el tendido de cañerías hasta Gancedo; y desde ese punto hasta Itín, mientras que restan algunos kilómetros para llegar a Hermoso Campo También resta el tramo entre el cruce de rutas y General Pinedo (unos 5 kilómetros).

En cuando a colocación de cañerías, resta completar un tramo entre Concepción del Bermejo y Los Frentones, y la mitad del tramo entre Sáenz Peña y Tres Isletas. A mediados de agosto estarán comenzando los trabajos para colocar caños en estos dos tramos. 

Emergencia hídrica 

El Pedido de Chaco a Nación por pontones y bombas 

En el marco de la emergencia hídrica por la bajante del río Paraná, las provincias con tomas de agua sobre el curso del río o sus afluentes requirieron a la Nación una serie de inversiones para garantizar la continuidad en la producción de agua potable destinada a abastecer a grandes aglomerados urbanos. 

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En el caso del Chaco, NORTE pudo saber que fueron requeridos al Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento (Enohsa), dos pontones flotantes para colocar sobre ellos equipos de bombeo sumergibles. De esa forma, podrán colocarse en los lugares del riacho donde haya mayor volumen de agua, reemplazando así a las bombas fijas ubicadas en el actual muelle. Además, se requirieron grupos electrógenos para extraer agua de lugares donde no haya energía. 

Se espera que, dada la situación crítica, el proceso para la adquisición sea abreviado. A cargo de las gestiones están, en conjunto, Sameep y la APA. 

Comienza la segunda etapa en El Impenetrable

La segunda etapa del acueducto de El Impenetrable entre Misión Nueva Pompeya y Fuerte Esperanza comenzará a ejecutarse en agosto con la colocación de las primeras cañerías en 49 kilómetros, tras la firma del contrato a principios de julio y el desembolso de un anticipo financiero para iniciar los trabajos. 

La primera etapa, ya habilitada, incluye en el abastecimiento con agua potable a Wichi, El Sauzal y Nueva Pompeya. En esta última localidad fue construida una planta que será la que también proveerá a Fuerte Esperanza, cuando esté terminado el nuevo tendido de cañerías. 

Las obras proyectadas contemplan una inversión de $2.551.784.092 millones, financiados a través de un préstamo del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF). Su ejecución estará a cargo de la empresa Martínez y de la Fuente S.A., C&E Construcciones S.A., Supercemento S.A.I.C., Semisa S.A (UTE Wichí).

Los trabajos comprenden el tramo de acueducto desde Nueva Pompeya a Fuerte Esperanza, el Centro de Distribución de agua potable de Fuerte Esperanza, las redes de distribución de agua potable y conexiones domiciliarias de Wichí, El Sauzal y Fuerte Esperanza, y la ejecución de sistemas de cosecha de agua de lluvia para abastecimiento a las comunidades indígenas (cisternas y techos colectores).

Justamente, una parte inédita de esta obra, es la ejecución de 1000 techos para cosecha de agua de lluvia, y 1000 cisternas de material de 18 mil litros en viviendas ubicadas en lugares dispersos fuera de las localidades y en zona de bosque. 

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