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Paulo Ferreyra

columnista

Claudia Gatti: “Feminismo, trabajo y arte ambiental van de la mano”

 La artista está exponiendo sus obras de collage “las voladoras” en un bar. Hablamos aquí de cómo surgió esta técnica y repasamos su trayectoria.

Claudia Gatti

Tiene un toque especial en el collage. Se acercan a su obra desde la Universidad del Papel de Brasil, curadoras del collage de Perú, Venezuela, entre otros países. Además recibió el acercamiento de la Sociedad Argentina de Collage. Hace muestras virtuales, mientras sigue explorando y aprendiendo nuevas técnicas.

Durante el último año y medio -en el contexto de la pandemia-, cientos de artistas han salido al espacio público para mostrar su arte. Ante el cierre de instituciones y centros culturales, la calle o los bares pasaron a reconvertirse. En julio de 2021 Valeria Vilar, artista, arquitecta e ilustradora, había presentado el proyecto Mi Vereda. Fue una galería a la calle, en donde el arte se manifestaba primero con sus propias obras. Luego se sumaron otros artistas y la expansión alcanzó a diferentes ciudades del país y del mundo. Vilar expresó: ‘La experiencia de la gente que pasaba fue muy gratificante; y la mía es una mezcla de libertad, aire e improvisación‘.


La ciudad de Resistencia tiene su propio circuito por fuera de las instituciones oficiales. En el Bar Macedonio se está realizando la muestra de Las Voladoras. La curadora Laura Córdoba, sobre estas obras, expresó que son ‘móviles y movilizan. Resumen a la perfección la mirada detallista, particular y creativa de Claudia‘. En comunicación telefónica con Claudia, entramos en el universo de su obra, cómo comenzó y cómo está desarrollando esta nueva forma de manifestar su arte.

Obra Las Voladoras de Claudia Gatti


Las Voladoras

Sobre esta serie, Claudia Gatti explicó: ‘La serie de collages móviles Las Voladoras surge en el marco de un proceso de reconocimiento y de visibilización del rol de las mujeres en la historia y también en el contexto actual. En algunos casos aludiendo a las tareas de cuidado, a las tareas científicas y de investigación, a la lucha por concretar deseos y pasiones, y también a los mecanismos patriarcales para la opresión de las que son víctimas‘.

Las artes de Claudia se expanden más allá de sus obras, sus collages, sus instalaciones, sus palabras que cobran una pulsión difícil de asir todo en esta entrevista. Ella está parada en un trípode importante y desde ese lugar podemos acercarnos a su obra, ‘feminismo, trabajo y arte ambiental van de la mano‘, expresa. Y como las alas de un ave, dibuja un mantra invisible para sostener su arte, ‘feminismo, trabajo y arte ambiental van de la mano‘.

- ¿Cuándo comenzaste a hacer collage?

-Hice muchas cosas a lo largo de mi vida artística. Por lo general trabajo con objetos, contando historias o haciendo pequeñas escenografías. Mi taller lo tengo en Resistencia. Antes del comienzo de la pandemia, había trabajado con muchos objetos pero no con papel. Cuando comienza el tiempo de aislamiento estaba viviendo en Corrientes. De repente me encontré con que no tenía material artístico para trabajar. Al principio pedí auxilio a mis artistas amigues, Virginia Raso Monte y Blas Aparecido. Acudieron a mi socorro enviándome papeles, telas, todo lo que tenían disponible. Así comencé a realizar collage.

-Antes del collage hacías trabajos que denominabas instalaciones, ¿hay una conexión entre una y otra expresión artística?

-Las instalaciones las entiendo hoy como una forma de collage. Tienen tridimensión, hay ensambles de cosas que tenían varios sentidos. El mundo del collage es muy particular. Todavía estoy aprendiendo. Es una expresión que no está aceptado en la comunidad artística como bellas artes. Hay una lucha del colectivo para que el collage sea reconocido como una expresión del arte visual.

-Es curioso esto que mencionás, cuando grandes artistas han usado esta técnica.

-Sin dudas. Los artistas han usado el collage cuando no tenían pintura o cuando ya no podían pintar por alguna otra razón. Ahora hay una apertura y una vuelta hacia la técnica. El collage tiene artistas que son muy fascinantes. Hay que decir que dentro del collage también hay distintas ramas o corrientes, yo estoy aprendiendo y conociendo las distintas técnicas. Por ejemplo, una se llama papel cole. Hay una diferencia entre el que corta papel en abstracto y el que da forma a otra cosa. Hay otras corrientes donde están mis trabajos, donde por ejemplo recortamos figuras y la ensamblamos a otros escenarios.

-Esta es la técnica que usaste con Las Voladoras.

Obra Las Voladoras de Claudia Gatti

-En este caso en particular apliqué al menos tres técnicas distintas. Trabajo con fotografías originales. La paradoja de la pandemia hizo que fuera más fácil que me enviaran a Corrientes cosas desde Buenos Aires, a que me enviaran desde Resistencia. Hasta que comenzaron a circular transportista entre las dos provincias. Entonces el material juega un rol muy importante.

-En esta exposición observamos junto al collage palabras, textos, poemas. ¿Esto es una técnica más o es ya el sello propio de tu arte?

-En mis obras siempre está presente la poesía. Hay recortes de poesía, uso los versos o las palabras que me gustan para incorporar a la obra. Estos versos siempre le asignan un sentido nuevo. Por lo general los textos tienen relación con el feminismo, pues es lo que vengo trabajando. En Las Voladoras hay dos generaciones, una con pequeños poemas o frases más largas. La segunda tiene palabras claves, goza, brilla, grita, entre otras. Siempre agrego una palabra para dar un sentido orientador, así el espectador no se toma tantas libertades.

-¿Estás marcando el campo del espectador?

-Es un largo debate. Uno quiere comunicar algo pero quien observa puede interpretarla como quiera. El arte es el otro y eso sigue sucediendo. Cada uno lo interpreta con su filtro. Aquí, colocando en la obra una palabra clave, se está orientando hacia dónde está puesta la intención del collage.

-¿Cómo pensaste la obra en relación con el título?

-En un taller de collage con Laura Córdoba hemos hablado de que cuando no estamos inspirados tenemos que recortar igual. Si no tenemos inspiración, revisamos revistas y comenzamos a recortar cosas que después podemos usar. En esa pila encontré una de las voladoras, comencé a trabajarla en el plano frontal. El desafío del collage está puesto en el fondo. El fondo es determinante para el collage, sobre qué vas a montar. Pensaba que no tenía una mujer en un trapecio y no quería que se pierda esa imagen. El desafío surgió en cómo presentarlo. Tenía claro que quería que esté volando, el collage es frontal y tiene una sola cara. Así se me ocurrió darle otro collage atrás. La primera voladora surgió de un taller. Fue un debate mío. Las voladoras nacen de una técnica y pasan a aportar un sentido feminista en el desarrollo de la técnica.

-Dentro de esas muchas Voladoras feministas, se me viene una que tiene cara de tigre y está rodeada por un fragmento de un poema de Neruda.

-Así es, la voladora está envuelta en un poema de Neruda. El poema dice: Me gusta cuando callas porque estás como ausente. Esa serie se llama ‘Calladitas nunca más‘.

-Esos versos también nos recuerdan a la letra de una canción que dice: ‘No hables más muchacha‘.

-Sí. Tengo ya la próxima voladora. No la había pensado a esa, pero la voy hacer con esa canción de Spinetta. Hay que subrayar que cada voladora nace y crece a partir de una técnica y un contexto emocional. Cuando uno aprende la técnica, después la ejecuta con un sentido especial.

- Larga vida a Las Voladoras.

- Totalmente, trabajo y seguiré trabajando con Las Voladoras porque cada tirada nueva es diferente de la anterior. Es una marca registrada. Además me permite darme cuenta de mis propios cambios. Cada nueva tirada es distinta a la anterior en casi todo, lo único que se conserva es el formato. Mientras estoy hablando con vos, ya estoy pensando en el próximo movimiento.

Para ser voladora

Por Marcelo Nieto 

Hay que tener alas de pájaro, murciélago o mariposa

Las voladoras son como lámparas alumbrando un lugar
Son como estos limones rotundos: 
rastros de sol…

Las voladoras son como móviles
Que aparentan liviandad de flotación
Pero cargan gatitos, corazones, ojos en las nucas,

máscaras modernísimas, bocas carnívoras, broches barrocos y caranas

Las voladoras disfrutan del vacío taoísta por el cual quedan suspendidas 
exhibiendo raras mutaciones y armonías
Cuando la brisa las mueve, se escucha un, Oh…!


Las voladoras son pícaras, guardan secretos
 y tienen otros talentos:
De los circos aprendieron la acrobacia;

de la academia de danzas, la pose rítmica; con Garrik, a reírse a carcajadas 

Para ser una voladora hay que renunciar a la solemnidad
Temer los tratados
Adquirir el pensamiento sutil
Una voladora ha de empoderarse. Subvertirse
Bailar en la caverna


Y gracias al cielo!
 –su ámbito-
Pueden deconstruir
Polvo pretérito en perfume
Figuritas recortadas en oxímoron
Y palabras serpentinas, en poema

Una voladora es, por antonomasia 
El concepto de un nuevo orden.

Las Voladoras de la artista Claudia Gatti
Claudia Gatti con sus obras: Las Voladoras
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