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¿Por qué el blue ganó en estos días las placas de los noticieros?

Dólar, consumo y crédito, las variables más sensibles en tiempos electorales 

El economista Marcelo Nievas sostiene que son anclas “débiles y temporales” las definidas para contener precios. La volatilidad en el tipo de cambio y la ampliación de brechas, también en su análisis. 

 Cada vez que el tiempo se aproxima más a la fecha de las elecciones de este año, las distintas variables macro y microeconómicas presentan comportamientos acordes con un escenario de relativa incertidumbre dentro de un contexto general con problemas estructurales de la economía argentina. El dólar y las brechas, que en estos días se ampliaron, la inflación, el consumo y el financiamiento fueron algunos de los aspectos analizados por el economista Marcelo Nievas, socio en FNV Capital y docente de Macroeconomía de la UNNE. 

“El problema de las brechas, sobre todo en economías con marcada indexación como la nuestra, es que los precios se fijan en base al dólar que las personas y empresas pueden comprar”, explicó Marcelo Nievas.

La primera consulta de NORTE giró en torno a las posibilidades reales de que la cotización del dólar llegue a los 400 pesos, en línea con un vaticinio de un precandidato legislativo que resonó mucho en medios nacionales. “No veo en eso más que una declaración en clave electoral. Si miramos las variables macro sabemos que, en la medida en que las políticas económicas no logren frenar esta indexación de hecho que tenemos con precios subiendo más-menos un 50% anual, difícilmente pueda frenarse la suba del tipo de cambio”, expuso el académico. 

En esa línea, consideró que “siempre que hay ruido desde las medidas (tomadas por el gobierno), sobre todo cuando son mal comunicadas como sucedió en las últimas decisiones del Banco Central y de la Comisión Nacional de Valores (CNV), el dólar se recalienta y, al ser un mercado relativamente chico, la cotización gana rápidamente las placas de los noticieros”.

Así, Nievas planteó un escenario práctico y con números concretos: “Pensar que, en el corto plazo, el dólar pueda valer más del doble que la cotización más cara es realmente difícil, para no decir imposible. Si ajustamos por inflación el dólar más caro de 2020 de unos 190 pesos, que fue en situaciones extraordinarias y otro contexto en general, hoy no superaría los 260, así que lejos estamos de algo como 400”. 

Una brecha dentro de las brechas 

En torno al tipo de cambio, el economista abordó otro tema que inquieta: el peligro de que las brechas entre el dólar oficial y los demás dólares se siga ampliando. “El cepo, como se conoce a las restricciones cambiarias, generó siempre diferentes dólares, en el sentido que un dólar para importar no es lo mismo que un dólar para ahorrar o pagar deuda. Y el problema de las brechas, sobre todo en economías con marcada indexación como la nuestra, es que los precios se fijan en base al dólar (para importar, para invertir o para ahorrar) que las personas y empresas pueden comprar. Entonces los precios de la economía se fijan con un dólar más cercano al que pueden comprar que al oficial”, desarrolló. 

Dijo así que las últimas medidas “agregaron un nuevo condimento, porque ahora los dólares financieros (MEP o Contado con Liquidación, que surgen de operatoria con activos financieros en el mercado de capitales) tienen su propia brecha dentro de la brecha”. 

Dos anclas 

En otro punto, Nievas analizó las restricciones cambiarias, su continuidad en el tiempo y una eventual profundización. “Más allá del contexto de si arranca una nueva ola de la pandemia y las implicancias fiscales y monetarias que ello conlleva, el gobierno definió dos anclas para contener subas de precios: el ritmo de suba del dólar oficial, por un lado; y los ajustes de precios de los bienes y servicios públicos y regulados, por otro”, repasó. 

Así, indicó que, con el dólar oficial subiendo al 1% mensual, el gobierno “busca contener el traslado a precios de los productos importados, principalmente insumos”. Y, en cuanto a otra ancla que son los precios, marcó: “Tomando cifras gruesas, los servicios públicos suben al 10/12% anual y algunos servicios como la salud y el transporte al 25/30%, cuando los demás precios suben en torno al 50%”. “En cualquier caso, son anclas débiles y temporales”, definió. 

 

Pensar que, en el corto plazo, el dólar puede valer más del doble que la cotización más cara del 2020 es imposible.

 

“La inercia de los precios está lejos de frenarse”

Teniendo en cuenta el escenario político y los mayores incentivos al consumo que tendría en carpeta el gobierno para los meses previos a las elecciones, Marcelo Nievas analizó la posible evolución de la inflación, en base a las estimaciones y también a datos que indican que, en lo que va del 2021, en ningún mes se pudo quebrar la barrera del 3%. 

“Los grados de libertad que tiene la política económica hoy dependen de factores que no son manejables. Mientras el precio de la soja siga en estos niveles y el Real no siga debilitándose, el esfuerzo local será menor, pero hay que aprovechar el contexto”, señaló. 

En ese sentido, el economista resaltó: “Llevamos más de nueve meses con la inflación núcleo (la que no considera precios regulados) por encima del 3,5% mensual, que da una pauta de que la inercia de los precios está lejos de frenarse”. 

“Si hacemos un ejercicio podemos sacar alguna conclusión. Para que la inflación sea igual a 2020, cuando arrojó un 36,14%, de acá a diciembre deberíamos tener un promedio de 1,39% mensual. Y si fuera 3% cada uno de los próximos seis meses, entonces la inflación anual sería del 50%”, planteó.

Así, concluyó: “Si, en las condiciones actuales, es difícil bajar el 3% mensual, con unos meses por venir con mayor ingreso para los sectores más golpeados de la pandemia, con alta propensión a consumir y que vienen de más de tres años de perder contra la inflación, seguramente en enero hablaremos de una inflación que superó al 2020 con comodidad”.

Tasas de interés negativas, ¿hasta cuándo?

En el escenario detallado, son relevantes las perspectivas sobre el nivel de las tasas de interés para traccionar el consumo y la actividad económica. “Hoy, las tasas de interés reales son negativas. Es decir que, lo que te paga un plazo fijo, es menos que la inflación en el año. Pero esta situación encuentra presión cuando hay mayor inflación y cuando sube el tipo de cambio”, expuso Nievas. 

Por eso marcó que las pistas sobre qué puede pasar están en el año electoral. “El BCRA seguramente postergará lo más que pueda modificar las tasas de interés para no frenar esa recuperación del consumo, pero a la larga dependerá del resto de las medidas que el gobierno debería plantear para hacer una buena elección y para trazar el camino a las elecciones generales de 2023, habiendo pasado por un plan de estabilización que, por ahora, no se ve”, evaluó.

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