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Se financiará con el aporte a las grandes fortunas y comenzará en agosto             

La Rubita: las tres etapas del proyecto de urbanización popular más importante del país

Con la presencia del presidente Fernández, Chaco firmó el convenio para dar inicio al Proyecto Integral Socio Urbano que se emplazará en 68 manzanas, con una inversión de casi 5 mil millones de pesos. 

El Proyecto Integral Socio Urbano en La Rubita contempla tres etapas de obras de distinta magnitud desplegadas en las 68 manzanas de la Chacra 284 donde se erige hoy el barrio, en el sureste de Resistencia, un predio que supo ser del Ejército Argentino y que, a través de los años, fue ocupado por familias. Los primeros trabajos podrían iniciarse en agosto próximo. Para abordar los detalles centrales del plan de urbanización más importante del país, NORTE habló con la ministra de Desarrollo Social, María Pía Chiacchio Cavana, y con la arquitecta Daniela Petrucci, a cargo de la Dirección de Planificación perteneciente a la Subsecretaria de Ordenamiento Territorial de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Ambiente de la provincia.  

El martes, durante la tercera visita al Chaco del presidente Alberto Fernández, el gobernador Jorge Capitanich y el ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, suscribieron el convenio específico para la implementación del proyecto ejecutivo, con financiación del Fondo de Integración Socio Urbana, por $2.257.444.826 para concretar la primera etapa, de una inversión global estimada en $4.748.625.321. 

La urbanización prevé infraestructura básica como apertura de calles, desagües pluviales, iluminación y acceso a la red eléctrica, red de agua y cloacas, soluciones habitacionales, creación de áreas verdes para la recreación y el deporte, y reservas para infraestructura de uso público y comunitario. 

Parte del proyecto con obras contempladas para la urbanización de La Rubita, una chacra que abarca 68 manzanas y donde viven más de 2300 familias. 

“Estas obras podrán ejecutarse gracias al aporte de las grandes fortunas, de manera que estos fondos han tenido el destino más genuino que es generar justicia social, equidad e igualdad de oportunidades y de posibilidades de acceso al trabajo para quienes más lo necesitan. Por eso estamos reconstruyendo Argentina y la provincia, iniciando por quienes más nos necesitan, quienes están en barrios populares, mejorando sus condiciones de vida”, subrayó la ministra. 

Luego de resaltar que se trata del proyecto de urbanización popular “más importante del país”, Chiacchio Cavana indicó que se trata de “una obra emblemática, histórica, para la cual hace muchos años viene buscándose el financiamiento”. “Desde 2008, el gobierno del Chaco junto a organizaciones populares asentadas en La Rubita, presentó este proyecto de urbanización general, que el martes fue aprobado. Permitirá mejorar las condiciones de vida de quienes allí viven, abrir calles, resolver los problemas de las redes cloacales, eléctricas, construcción de viviendas, el mejoramiento con soluciones habitacionales. Permitirá urbanizar con equipamiento comunitario, con espacios verdes y, sobre todo, generar 300 puestos de empleo entre las cooperativas que tendrán la oportunidad de trabajar en el mejoramiento de su propio barrio como también en empresas con las cuales se trabajará en algunas partes de las obras”, reveló. 

Barrios populares 

La ministra Chiacchio Cavana destacó que los trabajos para la urbanización popular generarán 300 puestos de empleo entre las cooperativas y las empresas constructoras que ejecutarán las obras. 

La funcionaria recordó que el Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap) tiene alrededor de 4.400 barrios registrados en todo el país. “Nuestro objetivo es la urbanización de los barrios populares, es lo que el gobernador nos ha encomendado”, resaltó, ponderando el trabajo que despliega la Secretaría de Desarrollo Territorial y Ambiente del Chaco, junto al equipo del Renabap y del IPDUV. 

En cuanto al mejoramiento de las condiciones de vida de estos barrios, Cavana destacó el trabajo que se realiza en los espacios verdes y públicos, el equipamiento comunitario, y un plan de infraestructura social básica que garantiza un derecho y genera puestos de empleo formales e informales. 

El comienzo y el desarrollo 

Iniciando en agosto y con un plazo de ejecución de 20 meses, la primera etapa de la urbanización de La Rubita incluye el desarrollo de los desagües pluviales de todo el barrio; reasentamiento y mejoras habitacionales para 170 familias, apertura de calles y veredas; la conexión a la red de agua potable; y la mensura y regularización de 2.386 parcelas.

En las próximas etapas se continuará con la red de energía eléctrica, equipamiento urbano, la regularización dominial de las familias con la entrega del título de propiedad de su inmueble y el desarrollo de los espacios verdes y de recreación para la vida (ver página 5).

El reasentamiento de familias 

“Dentro de la Etapa 1, con lo primero que se comienza es con la conformación de cavas para poder ganar suelo urbano y reasentar a las familias”, adelantó a NORTE la arquitecta Daniela Petrucci. 

En esa línea, explicó que el proyecto involucra a las familias asentadas en el lugar hasta septiembre del 2020. En ese momento había dentro de la chacra 2.363 familias, las que, sumadas a organizaciones religiosas, comunitarias y comercios que suman 23 lotes más, totalizan 2.386 lotes. 

Durante el desarrollo de las sucesivas etapas de obras, parte de las familias serán reasentadas en otros lotes. “Un 60% de las familias están ubicadas dentro de cavas artificiales, que fueron hechas en 1983 con las inundaciones de Resistencia, de donde se sacó suelo para hacer la defensa provisoria de la ciudad, porque ese era un terreno del Ejército y éste cedió suelo”, puntualizó.  

Desde entonces, quedaron lagunas artificiales en el terreno, las cuales “se van a mantener, porque hay gente asentada con la pendiente natural que tiene el terreno hacia esas cavas”, indicó. “Se conformarán y se les dará una profundidad para que actúen como retardadores de pluviales. Es decir que el agua que se genera en la chacra de La Rubita irá a esos retardadores, y de ahí saldrá hacia la red pluvial de la ciudad con destino al riacho Arazá”, precisó sobre el sistema propuesto para los desagües.  

“En total, son 165 las familias que se reasentarán, de las cuales un 60% lo hará por riesgo hídrico, porque se inundan ya que están dentro de un bajo; y un 40% por apertura de calles, ya que se conformará una trama urbana para que ingresen colectivos, ambulancias, bomberos, policía y todos los demás servicios, integrando a La Rubita a la trama urbana de la ciudad”, señaló. 

Un plan integral de infraestructura social y comunitaria 

El proyecto urbanístico de La Rubita es un plan integral que involucra: 

-Regularización dominial; 

-consolidación de toda la infraestructura de servicios básicos que necesitan las familias; 

-generación de espacios verdes, espacios comunitarios y de infraestructura comunitaria como jardines, destacamentos, escuelas, espacios de recreación y deportes. 

Todo esto está dentro del paquete de diseños de este gran proyecto que, con mucho esfuerzo y compromiso, se ha desarrollado desde la Secretaría de Desarrollo Territorial y Ambiente en conjunto con la Secretaría de Integración Socio Urbana (SISU) de la Nación, perteneciente al Ministerio de Desarrollo Social. 

Las tres etapas, por dentro  

En materia de desarrollo de obras, el proyecto de La Rubita consta de tres etapas. La primera, con un Aporte No Reintegrable (ANR) vía Fondo de Integración Socio Urbana más una contraparte del gobierno chaqueño, contempla el plan de desagües pluviales de todo el barrio, lo que permitirá conectar la zona al Plan Director de Desagües Pluviales de Resistencia (inversión de $791.511.896); el desarrollo de redes cloacales y redes de agua ($158.873.449 para 20.300 ml de cañerías y 2152 conexiones domiciliarias); relocalización de las familias que lo requieran a través de un plan de viviendas específico ($573.190.804 para 165 mejoramientos habitacionales); como así también el saneamiento de todas las lagunas existentes en el barrio. Además, en esta primera etapa se incluye toda la consolidación vial ($254.357.755 para 98.000 m2 de apertura de calles y 65.000 m2 veredas).

Se agrega en esta etapa la mensura, a cargo de profesionales agrimensores (inversión de $63.229.000) para la regularización de 2.386 parcelas, que incluyen casas de familia, sedes sociales de organizaciones civiles y establecimientos comerciales de cercanía.

En una segunda etapa, con una inversión estimada de $1.519.560.102 y un plazo de ejecución de 15 meses, se procederá a realizar las conexiones de alumbrado público, tendidos de redes eléctricas, semaforización e indicaciones y terminaciones de calzada (ejecución de suelo cal, contrapiso de hormigón, carpeta de cemento rodillado y rampas para discapacitados en los cruces de calles); reasentamientos con 120 módulos habitacionales; y desagües pluviales (cordón cuneta).

Y en una tercera etapa, con una inversión estimada en $ 971.620.392 y un plazo de ejecución de 15 meses, se concluirá con el completamiento necesario para una correcta integración del barrio y su comunidad al resto de la ciudad, con equipamiento urbano (señalética, parada de colectivos), regularización dominial (titularización) y el desarrollo de espacios verdes.

Habrá licitaciones y obras por cooperativas 

La arquitecta Petrucci explicó a NORTE que el Fondo de Integración Socio Urbana, que financia a nivel nacional este proyecto, exige la participación en un 25% del monto total de inversión a través de cooperativas de trabajo. “Un 25,39% implica la construcción de los 165 reasentamientos para los cuales debemos construir una vivienda para reubicar a las familias. Eso estará ejecutado por las cooperativas”, confirmó. 

En tanto, obras estructurales de movimiento de suelos, para conformación de calles, los desagües pluviales, las redes de agua y de cloacas se licitarán y se ejecutarán a través de empresas constructoras. 

Dentro de La Rubita, la situación habitacional es diversa. “El borde externo que da a las 4 avenidas (Castelli, Arribálzaga, Edison y España), está absolutamente consolidado con casas de dos pisos, de material. Hacia el interior, decrece el nivel de consolidación edilicia con casas más chicas y con menor nivel de terminación y viviendas de muy escasos recursos hechas con materiales precarios”, describió Petrucci.  

“La idea era desembarcar y mantener nuestra presencia en el territorio. Por eso, tenemos un equipo trabajando desde junio del año pasado en el lugar, a pesar de la pandemia. En este tiempo, se hicieron pequeñas obras con la colaboración de los vecinos, en conjunto con Vialidad Provincial y Secheep”, repasó finalmente.