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La desconfianza alcanza tanto al sector público como al privado

Siete de cada diez argentinos están peor que hace un año y preocupados por el futuro 

El monitor social que elabora cada mes la consultora Taquion muestra que las principales preocupaciones pasan por el acceso al trabajo y a las oportunidades de desarrollo en el país. La salud y la seguridad se anotan también en la lista.   

Siete de cada diez argentinos están peor que hace un año y también piensan que el futuro será peor que el presente. El dato es uno de los que surgen del informe mensual que elabora la consultora Taquion con indicadores sociales, políticos y económicos que ayudan a entender la situación actual y las expectativas hacia el futuro. Entre las principales preocupaciones se cuentan el acceso al trabajo y a oportunidades de desarrollo. 

Según el análisis que surge del monitor social de Taquion, la inflación, el sueldo que se escurre y las pocas perspectivas de crecimiento hacen que la gente minimice los riesgos a futuro y las posibilidades de endeudarse. 

Otros detalles del relevamiento hecho en mayo indican que 5 de cada 10 argentinos consideran que el Estado debería dar una mayor ayuda económica a personas en situación de vulnerabilidad. Y la misma cifra considera lo contrario. Además, 46,9% de los encuestados sostiene que no le creería a nadie si una persona le hablara del futuro; 7 de cada 10 personas no ampliarán o darán de alta ningún servicio en los próximos meses; y 6 puntos porcentuales cayó la utilización de las redes sociales como medio para informarse. 

El monitor surge de una investigación online, de alcance nacional, sondeando opiniones de una población mayor a 16 años con acceso a internet y redes sociales. El tamaño de la muestra es de 2526 casos efectivos, y se realizó entre el 15 al 19 de mayo de 2021. 

Detalles 

Al analizar el dato que refleja una mayoría de argentinos sin expectativas y con un empeoramiento de su situación respecto al año anterior, el informe indica que la desesperanza está anclada en la visión de futuro, pero también en la evaluación de presente. “La falta de relación directa con alguien que nos muestre una luz al final del túnel, nos aleja de todo lo bueno que hay para encontrar. Hoy la realidad golpea a gran parte de la sociedad, que ve pocas esperanzas en soluciones que cambien el contexto y su propia vida”, indica el informe.

Por otra parte, la postura en torno a quién el Estado debería ayudar más, es un debate en el que los espacios políticos difieren, y donde la grieta se profundiza. Los ciudadanos más cercanos a los espacios de Juntos por el Cambio y libertarios, cristalizan su oposición en redes diciendo que “si no trabajas, te va mejor”. Por su parte, aquellos más afines al oficialismo creen que los principales beneficiados deberían ser personas en situación de vulnerabilidad que no reciben ayuda y comedores comunitarios. 

En tanto, la falta de confianza y la falta de futuro muestran su peor cara cuando pensamos en la persona a la que los argentinos le creen cuando le hablan de un posible futuro. Y ni siquiera a los propios argentinos le creemos. Sólo el 18,2% le creería a otro argentino. Políticos, funcionarios, policías y sindicalistas se ubican en el fondo de la tabla, evidenciando desinterés y desconfianza en sus declaraciones y su accionar. No obstante, el sector privado también carece de confianza. Periodistas y empresarios se ubicaron por debajo de los 10 puntos. 

En otro apartado del análisis de los datos, la consultora indica que la inflación, el sueldo que se escurre, las pocas perspectivas de crecimiento hacen que la gente minimice los riesgos a futuro, así como las posibilidades de endeudarse (o seguir haciéndolo). Y resalta que el consumo interno es una gran deuda de este gobierno (en el marco de la pandemia), habiendo sido una bandera de los gobiernos kirchneristas. 

Finalmente se expone que, a pesar de un incremento constante desde el comienzo de la pandemia, a partir de febrero las redes presentan una caída sostenida como medio de referencia informativo para la gente. La población cada vez sabe más de lo malicioso de la utilización de las redes, así como la voluntad de entretenerse antes de informarse de una realidad cada vez más negativa lleva a que esta disminuya como método de consumo de información. 

Lo negativo manda 

El 50,5% de las personas sienten preocupación sobre el futuro de los argentinos; un 11,4% siente miedo y un 10,2% siente desconfianza, totalizando un 72,1% de respuestas negativas que reflejan las expectativas. Del otro lado, un 18,1% siente esperanza, un 8,8% siente confianza y un 1,1% siente seguridad, totalizando 27,9% de respuestas positivas. 

Analizando las respuestas por grupos de edades, la preocupación, el miedo y la desconfianza se reflejan en mayor porcentaje en el grupo de menores de 25 años con un 82,8% versus un 17,2% de respuestas positivas. Del otro lado del rango etario, los mayores de 56 años tienen un 66,4% de preocupaciones sobre el futuro, pero un 33,6% de esperanza. 

Frente a la pregunta en relación a tu futuro o el de tu familia, ¿qué es lo que más te preocupa?, a un 23,4% le preocupa el acceso al trabajo, al 21,5% el acceso a oportunidades de desarrollo, a un 17,7% la salud, a un 14,1% la seguridad, al 9,8% la educación, al 7,6% le preocupa el acceso a una vivienda digna y al 6% la alimentación. 

Peor calidad de vida

Hoy, respecto a un año atrás ¿sentís que tu entorno en general tiene una mejor o peor calidad de vida?, fue otra de las preguntas del monitor mensual de Taquion. Un 56,8% de las personas respondió que su calidad de vida es peor, versus un 5,8% que dijo que es mejor y un 22,2% que aseguró que es igual. Un 2,4% respondió que es mejor, pero es por la pandemia y un 12,9% dijo que es peor, pero por la incidencia de la pandemia. 

Quienes tienen entre 39 y 55 años respondieron en mayor porcentaje (61,3%) por la opción más negativa; en contraste con el rango etario de los más jóvenes, donde un 50,5% respondió que su calidad de vida es hoy peor.  

El rol del Estado y una grieta que se agranda 

El rol del Estado es un tema que separa opiniones y más si se trata de ayuda económica en una pandemia. En esa línea, el monitor sondeó: ¿A qué sectores creés que el Estado debería dar una mayor ayuda económica? 

La pregunta, con respuestas múltiples, arrojó estos resultados: 53,8% de las personas piensa que la ayuda debería dirigirse a quienes están en una situación de vulnerabilidad y que aún no reciben ayuda; 35% dijo que debe dirigirse a profesionales autónomos o monotributistas; 22,6% a comedores comunitarios; 18,5% a comercios no esenciales; el 14,4% a hotelería y turismo; el 14,1% al sector gastronómico; el 6,8% a personas que reciben un plan social; el 5,8% al sector de arte y cultura; y el 5,2% a gimnasios y clubes. 

El monitor social presenta, en otro apartado, la nueva grieta entre trabajadores y beneficiarios de planes sociales. En un análisis acerca de reacciones, demandas y emociones sobre la información brindada por medios digitales, entre marzo y mayo crecieron las reacciones negativas. 

En marzo, el malhumor giró en torno al nuevo bono para jóvenes de $8.500 que lanzó Anses. Se destacan las críticas asegurando que se fomentan vagos. Malestar, enojo y cansancio en torno a los números de inflación. Reclamos para que bajen los precios de los alimentos y servicios.

En abril, rechazo al anuncio del nuevo bono de ayuda económica. Los usuarios expresan disconformidad porque "seguimos manteniendo vagos", en comparación con el bono del personal de salud.

En mayo, ante el anuncio de refuerzos a las ayudas sociales se expresa enojo y descontento. Las menciones aseguran que de esta forma "mantienen vagos", comparándolo con el dinero destinado a las jubilaciones y a quienes "si trabajan". 

Consumo: altas y bajas de servicios 

El monitor social aborda, además, las expectativas en cuanto a consumo sondeando las altas y bajas de servicios que tienen planificadas las personas encuestadas. 

En el sondeo de alta de servicios, se preguntó si en los próximos tres meses, tenían planificado dar de alta o ampliar alguno de varios servicios, y 67,8% respondió en forma negativa, mientras que un 13,8% piensa ampliar las salidas y el esparcimiento, un 10,2% piensa cambiar o comprar algún electrodoméstico, el 6,6% piensa cambiar o comprar un celular, el 6,6% piensa instalar o cambiar el cable o internet, y el 6,3% piensa invertir en entrenamiento en un gimnasio. 

En cuanto a la baja de servicios y las previsiones de reducir en los próximos tres meses alguno de ellos, las respuestas fueron las siguientes: un 42,1% no piensa en reducir o dar de baja servicios; un 25% piensa en reducir salidas y esparcimiento, un 15,5% cable/internet, 12,9% el plan de telefonía móvil, un 12,2% piensa en vender algún electrodoméstico y 11,3% piensa en vender su celular, entre las principales respuestas. 

Confianza 

El sondeo sobre la confianza en distintos actores sociales arroja también datos para el análisis. Así, un 59,9% de las personas encuestadas piensa que los políticos no pueden resolver los problemas y proporcionar una mejor calidad de vida a la gente; versus sólo un 26,5% que piensa que sí pueden resolverlos. Un 13,6% no sabe o no respondió. 

En el segmento etario de menores de 25 años se encuentra la mayor desconfianza en el sector político, con un 63,3% que cree que los políticos no pueden resolver los problemas ni proporcionar una mejor calidad de vida. 

Otra pregunta sondea a quién le creerían si hablara sobre el futuro, y puede verse una mayoría de respuestas (46,9%) indicando que no creerían en ningún actor social de los propuestos (periodistas, otro argentino, un empresario, un representante de movimientos sociales, un político, un policía, un funcionario judicial y un sindicalista).