Mitos urbanos: de la nafta al gas de refrigeración
Existe un mito urbano que dice que hay que cargar combustible en los momentos más fríos del día para ahorrar unos pesos.

El motivo de esta creencia tiene que ver con la física ligada a lo que le sucede a los líquidos que a mayor temperatura ocupan más volumen y a menor temperatura su volumen es menor (excepto el agua que al congelarse se expande).
Con esta idea en mente se piensa que el reabastecimiento de combustible temprano en la mañana debería ser más barato, ya que entraría un menor volumen de combustible "frio".

Sin embargo, hay un aspecto que se les escapa a los ahorradores compulsivos: la ubicación del combustible en la estación de servicio.
Los tanques subterráneos que guardan los combustibles están bajo tierra un metro aproximadamente espacio en el que suele haber diversos materiales aislantes de pérdidas y la plataforma de circulación (asfalto, por ejemplo) para evitar que la corrosión del suelo alcance al depósito.
En consecuencia, los cambios climáticos no impactan en el combustible alojado bajo tierra, por lo que siempre se encuentra a la misma temperatura. Entonces, la hora o el clima al momento de cargar nafta no influye en nada.
¿Y LOS GASES?
Los que cargan GNC insisten en que cargar en momentos de más calor hace “rendir” menos al combustible y por eso las largas colas nocturnas en las estaciones de servicio . Aquí también entra la física pero de manera más razonable.

Al comprimir un gas este se calienta y tiende a ocupar mas espacio si se toca el cilindro después de la carga es notorio que esta caliente, ese gas expandido por la temperatura al enfriarse deja lugar en el cilindro, es por eso que cuando se viaja y se busca rendimiento se carga a la noche y luego antes de salir al día siguiente lo que en casos extremos permite entrar de dos a cuatro metros cúbicos más pero ese truco esto tiene que ver más con la autonomía que con el ahorro de dinero.
El mismo consejo se da para la recarga de gas del aire acondicionado de los autos, hacerlo en los días más frescos porque los días calurosos el volumen de este se dilata dependiendo del lugar donde se guarde la garrafa y -por lo general- ningún taller de refrigeración las coloca en una heladera como sería la situación ideal. Así que la recomendación es hacer revisar el sistema en invierno y si corresponde agregar gas.










