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Chaco, un escenario posible

Nuestra provincia necesita propiciar un consenso en tres cuestiones sustanciales: Reforma constitucional para lograr mayor calidad institucional; agenda digital para modernizar, perfeccionar y aumentar el desempeño del estado; y descentralizar las políticas públicas con el objeto de lograr mayor participación comunitaria en la toma de decisiones.

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El Plan Chaco 2030 no debe ni puede ser fruto de la iniciativa de un partido político o de una alianza electoral. Debe formar parte de una política de Estado que permita en nuestra democracia pluralista fomentar la unidad en la diversidad en base a prismas diferentes; pero al mismo tiempo, constructivos y creativos que permitirán adaptarnos a los nuevos escenarios internacionales.

Nuestra meta debe ser desarrollar un modelo productivo con 3 millones de hectáreas para producir 9 millones de toneladas, exportar 1500 millones de dólares en bienes y servicios a través de 20 cadenas de valor agregado a los efectos de promover la ocupación de 250.000 cotizantes en el sistema de seguridad social conjuntamente con 5 millones de cabezas de ganado mayor y menor.

Nuestra matriz productiva debe integrar la agricultura, la ganadería y el desarrollo forestal en base a un paradigma de desarrollo sostenible basado en los 17 objetivos que promueve el sistema de las Naciones Unidas, pero al mismo tiempo con el prototipo de excelencia que promueve la economía del conocimiento para consolidar el crecimiento de la economía y la distribución más equitativa de la riqueza.

Nuestra meta debe ser desarrollar un modelo productivo con 3 millones
de hectáreas para producir 9 millones de toneladas, exportar 1500 millones
de dólares en bienes y servicios a través de 20 cadenas de valor agregado a los efectos de promover la ocupación
de 250.000 cotizantes en el sistema de seguridad social conjuntamente con
5 millones de cabezas de ganado mayor y menor

La provincia ha incrementado sustancialmente la productividad en diferentes cadenas productivas en base a inversiones en tecnología para dinamizar los procesos productivos. Nuestra superficie agrícola creció significativamente de la mano de la rotación de cultivo con gramíneas, de la siembra directa, de la agricultura con precisión, de inversiones en tecnología, maquinarias y herramientas que integran la economía del conocimiento al desarrollo productivo.

Lo mismo puede decirse con la incorporación de inseminación artificial, perfeccionamiento en el manejo de rodeos, terminación a corral, aumento en el coeficiente de destete, rendimiento por unidad de superficie y desarrollo de establecimientos de cría, recría, engorde, invernadas para abastecer la demanda nacional e internacional.

Del mismo modo, es posible analizar el procesamiento de la madera en modelos de optimización respecto a usos alternativos del extracto de quebracho, carbón vegetal, producción de energías limpias y renovables junto a la promoción de la industria del mueble mediante tecnologías apropiadas.

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Reunión de gobernadores del Norte Grande, en Yapeyú, en febrero de este año.

MODELO CHACO

El modelo Chaco debe ser una combinación óptima entre inversión pública en infraestructura y servicios, inversión privada en desarrollos de cadenas de valor, economía del conocimiento como soporte de las transformaciones en los procesos y paradigmas de desarrollo junto a la protección del ambiente como principio rector de las políticas públicas.

El modelo Chaco debe integrarse a la región y al mundo mediante el desarrollo productivo de algodón, maíz, sorgo, girasol, soja, trigo, cártamo, tártago, garbanzos, pomelo, frutilla, lino, tabaco; como así también diversas frutas, verduras, hortalizas que forman parte de nuestra capacidad productiva.

Del mismo modo, la transformación de cereales en carne implica la integración de las cadenas cárnicas bovina, caprina, ovina, porcina, avícola y piscícola. Nuestra provincia posee el desarrollo incompleto de estas cadenas. Necesitamos la aplicación a rajatabla de la ley federal de carnes, terminar con la faena clandestina, el abigeato y demás delitos conexos mediante la radicación de frigoríficos de tráfico federal y habilitado para exportaciones.

También necesitamos finalizar los procesos de completamiento de inversiones en las diferentes cadenas conjuntamente con el mejoramiento de la logística integrada a los efectos de reducir los costos sistémicos y promover la competitividad de nuestra economía provincial.

La cadena cárnica bovina requiere de inversiones complementarias de 45 millones de dólares con el objeto de generar 4500 empleos directos e indirectos. Tres inversiones están en proceso en Puerto Tirol, Margarita Belén y Presidencia de la Plaza para satisfacer las demandas de cortes tipo “kosher” y los requerimientos de los mercados asiáticos y europeos (cuota Hilton).

El stock ganadero debe partir de 2,6 millones de cabezas para llegar a 3,2 millones de cabezas en el año 2030, con el objeto de lograr el aprovechamiento de la cadena de valor y subproductos (harina de hueso, procesamiento de cueros, marroquinería, grasa bovina, etc.).

Las exportaciones de carne caprina están en proceso de diversificación creciente de mercados con potenciación de producción en la región junto a la carne ovina. Hemos exportado a destinos como Bahamas, Sri Lanka, Libia y seguramente se abrirán nuevas oportunidades para incrementar las 600.000 cabezas que integran el stock de carne caprina junto a las 200.000 cabezas de carne ovina.

La radicación del frigorífico en Pampa del Infierno y las inversiones realizadas permiten sostener una perspectiva positiva en la materia. La cadena avícola requiere una inversión complementaria de 45 millones de dólares en granjas y frigorífico integrado a los efectos de potenciar el costo hundido de 15 millones de dólares de Granja Tres Arroyos que actualmente produce 50.000 huevos en la provincia. Invertir en 45 granjas y garantizar su faena implica 2000 empleos directos e indirectos que transforman cereales en carne.

La cadena porcina demostró una potencialidad de la mano de actores locales que producen chacinados de excelente nivel junto a estrategias de integración de la cadena de valor. La habilitación de exportaciones al mercado de la República Popular China y alianzas estratégicas con inversores externos constituye un desafío para todos pues el valor agregado de las exportaciones implicará fomentar 140 millones de dólares de inversiones esenciales para promover empleos de calidad.

La cadena piscícola, junto a la producción de pacú arrocero, implica integrar sistemas productivos con sustentabilidad ambiental que en la actualidad participan en el 25 % del mercado argentino con perspectivas de exportaciones a países vecinos.

El modelo Chaco suma perspectivas en la industria del entretenimiento, turismo de reuniones, turismo científico hasta la inmensidad del paisaje de nuestro impenetrable, pulmón verde de la humanidad.

La cadena foresto- industrial estimula el aprovechamiento de un recurso estratégico de nuestro bosque nativo, lo cual implica la optimización en el uso de las tecnologías y el valor de la preservación de nuestra riqueza mediante programas de reforestación de especies arbóreas nativas.

La protección de nuestra flora y de nuestra fauna, de nuestros bosques nativas, la reserva estratégica de nuestra biodiversidad implican nuestra posición estratégica de “acreedores ambientales” del planeta.

Chaco emitirá bonos de carbón y exige compensación ambiental para que nuestros habitantes tengan la reparación histórica de rutas, viviendas, educación, trabajo, salud, seguridad, energía eléctrica, consolidación de derechos y ejercicio de sus legítimas demandas.

CRECIMIENTO SOSTENIDO

No es casualidad que pese a las fluctuaciones económicas hayamos tenido un crecimiento en los últimos quince años que ha permitido triplicar la superficie sembrada y cuadruplicar los volúmenes de producción. Y esto se logró con inversiones y tecnología.

Por nuestra posición estratégica desde el punto de vista geográfico, Chaco debe ser una referencia geopolítica en la macro-región del Zicosur y en la región del Norte Grande junto a las 10 provincias que la integran: Corrientes, Formosa, Misiones, Salta, Jujuy, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero y Tucumán.

Nos falta mucho aún. Pero también es justo reconocer lo que se hizo.
En un país inestable macroeconómicamente, lograr 300 millones de dólares de inversión
privada y 500 millones de dólares e inversión pública para motorizar el
crecimiento y el desarrollo, no es una tarea sencilla

En este sentido, nos hemos abocado a generar procesos de integración con nuestra hermana provincia de Corrientes, para construir un nuevo puente con financiamiento internacional avanzando en las negociaciones e interesando al grupo CRBC (posee el 67 % de las acciones de la firma española “El Puente” especializada en construcciones).

Del mismo avanzamos en el financiamiento y ejecución de obras para desarrollar 12 % de nuestra superficie terrestre en nuestros Bajos Submeridionales y estamos reorganizando la Comisión Regional del Bermejo (COREBE) con el objeto de lograr el aprovechamiento múltiple e integral de esta estratégica vía fluvial.

Paralelamente, estamos jerarquizando la hidrovía Paraná- Paraguay para convertirla en una vía de comunicación que integre y potencie nuestras economías regionales mediante nuestra activa participación en el Consejo Federal de la Hodrovía junto a Santa Fe, Buenos Aires, Formosa, Misiones, Corrientes, y Entre Ríos.

El modelo Chaco implica fortalecer nuestros puertos estratégicos de Las Palmas y Barranqueras, nuestras rutas, las redes de gas y fibra óptica de última milla al hogar, el sistema energético, y la universalidad de agua potable y cloacas. Como provincia tenemos un gran problema a resolver: la pobreza estructural y por ingresos.

La pobreza estructural se resuelve mediante la inversión en infraestructura y políticas públicas en educación, salud, seguridad y justicia. Pero también con el estímulo a la inversión privada potenciando las cadenas de valor y generando empleos de calidad.

Para el 2023 es posible lograr la universalización del servicio de agua potable con 450.000 conexiones. El servicio de cloacas llegará a más del 80 % de las conexiones posibles. El servicio energético a excepción del anillado del sudoeste estará funcionando integralmente pues las inversiones de Rincón Santa María-Puerto Bastiani estarán concluidas; junto a Puerto Bastiani- Puerto Vilelas y otras obras de generación eléctrica.

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