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El retraso de la cosecha de miel generó sobrantes de producción de la pasada campaña

SÁENZ PEÑA (Agencia) – El otoño fue benévolo para la actividad apícola en el departamento Comandante Fernández, que finalizó su campaña pasada con daños provocados por la sequía y con productores que se quedaron con tambores que no pudieron comercializar por la cosecha tardía.

En la zona de Presidencia Roque Sáenz Peña, en el registro de la Asociación de Productores Apícolas, se contabilizan algo más de seiscientas colmenas, distribuidas entre catorce apicultores. A esos apiarios, se deben agregar los de los emprendedores que no están asociados, “números que se desconocen”.

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La miel no tiene vencimiento, pero los tambores que quedaron sin vender significan un perjuicio económico para el apicultor.

LA DEMANDA SIGUE FIRME

Si bien la demanda de miel para la exportación sigue siendo regular, la cosecha tardía en la zona provocó que quedaran tambores sin comercializar.

“La zafra se retrasó y algunos productores no alcanzaron a vender debido a que los compradores a granel, que son los que acopian para exportar, concentran las transacciones en el final del grueso de la cosecha”, explicó el técnico y productor Delmiro Ávalos, integrante de la Asociación de Productores Apícolas del departamento Comandante Fernández.

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El productor apícola Delmiro Ávalos señaló que la demora en la cosecha de miel dejó a productores con tambores sin poder vender. Foto: Diario 21

La recolección tiene concentración en el mes de diciembre, época en la que los compradores hacen los negocios y el inconveniente en el centro chaqueño fue que se registró cosecha en el mes de enero, “cuando ya son casi nulas las operaciones de los acopiadores”.

“LA MIEL NO TIENE VENCIMIENTO”

La miel no tiene vencimiento, pero los tambores que quedaron sin vender significan un perjuicio económico para el apicultor “porque en las próximas ventas, será considerado un producto de la campaña anterior y, en consecuencia, el comprador pagará un valor menor”.

“El acopiador busca adquirir miel de la cosecha nueva y no del año anterior, si hace la operación con esa cosecha pasada paga un valor bastante inferior, lo que perjudica al productor”, detalló Ávalos.

“No es mucho lo que quedó, a algunos apicultores siete y a otros cinco tambores, pero igualmente se afecta la economía del emprendedor que no cuenta con el dinero de esas ventas que le permiten afianzar su actividad y generar un gasto en cadena”, agregó.

VENTA AL MENUDEO

La venta de esa miel excedente, “no está siendo fácil tampoco la comercialización puerta a puerta o en las ferias”. La combinación entre la crisis económica y la pandemia también tiene impacto entre los apicultores “ya que la venta al menudeo bajó mucho”.

La merma en la comercialización envasada que realizan personalmente los colmeneros, perjudica la economía de aquellos que se quedaron con tambores sin poder comercializar para la exportación.

“La economía del productor apícola no es la mejor porque el dinero no tiene valor, pero mirando la situación de crisis económica que afecta a todo el país, entendemos que no podemos dejar de trabajar”, refirió Delmiro Ávalos.

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