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“Vamos a seguir insistiendo”, resalta el jefe del Distrito Corrientes de Vialidad 

Defensas definitivas del Puente Belgrano: una obra fundamental que nunca comenzó 

Hace más de 4 años que debían iniciarse los trabajos, pero el obrador en Antequeras está abandonado, igual que equipamientos y partes de la obra. Las gestiones para resolver el conflicto legal con la contratista y avanzar en la primera etapa.  

Pasaron más de cuatro años desde la previsión de aquel febrero de 2017 en que debía iniciarse la obra de defensas en el puente interprovincial Chaco-Corrientes; y más de una década desde el comienzo de gestiones y del proyecto para dotar de mayor seguridad al viaducto. 

El obrador de la contratista que debía hacer las obras de defensas del puente interprovincial, con materiales entre malezas e inactividad durante los últimos años. La obra está judicializada.

Hoy, en la zona de Antequeras donde se instaló el obrador, sigue todo como entonces: millones de pesos en materiales parados, entre malezas, y hasta una grúa de la Unión Transitoria de Empresas (UTE) Luciano-Copersa, contratista que debía ejecutar los trabajos, bajo la supervisión del Distrito Corrientes de Vialidad Nacional.

Durante la gestión del presidente Mauricio Macri, el contrato con la UTE fue rescindido por incumplimiento de la contratista. Por aquel entonces, la empresa alegó “motivos económicos” que le impedían iniciar los trabajos, aunque se asegura que había recibido anticipos financieros para iniciar la obra. De ahí las “camisas” (una especie de tubos de acero que debían rodear y proteger a los pilotes de hormigón del puente) y otros equipamientos que hoy pueden verse en el obrador instalado en Antequeras. 

 

Expectativas 

El arquitecto Daniel Flores, jefe del Distrito 10° Corrientes de Vialidad Nacional, repasó los inconvenientes que atravesó la obra en los últimos años, y mostró expectativas en la resolución del conflicto en la justicia entre el Estado y la contratista, luego de la rescisión del contrato. 

Justamente, como consecuencia de la rescisión del contrato se inició un litigio entre el Estado argentino y la UTE. Se trata de un tema “complejo” que lleva actualmente el área jurídica de Vialidad Nacional, en busca de una salida que permita retomar la obra. 

“Desde el Distrito Corrientes tenemos toda la intención de que la obra se pueda llevar adelante o, al menos, se complete una primera etapa, que implica la construcción de las camisas”, indicó Flores a NORTE, resaltando que esos materiales fueron adquiridos con recursos del Estado argentino. “Todo eso se hizo con un fondo que se pagó desde el Estado”, marcó. 

“Sabemos que es muy difícil, porque es un litigio complejo del que son parte el Estado y la empresa. Estamos esperando que se resuelva y, en conjunto con el Distrito 18° Chaco, dialogando con las máximas autoridades de Vialidad Nacional para que las partes se reúnan y tratar de encarrilar esto, saneando la parte jurídica y llegando a un acuerdo que permita, al menos, concretar la primera parte de la obra”, expuso. 

La idea se completa, luego de encaminar esa primera etapa y que las estructuras ya adquiridas queden en poder del Estado nacional, con una nueva licitación que haga posible completar todo el proyecto de defensas del puente. “Vamos a seguir insistiendo y la idea es hacer partícipe al Distrito Chaco, porque es un principal beneficiario de la obra, igual que nosotros”, planteó Flores. 

El proyecto para defender al puente 

Sobre el proyecto de defensas del puente, recordó que la función principal era reemplazar los pontones flotantes, que actualmente actúan como protección, y que son “estructuras metálicas huecas que, como el pontón cinco, se desplazaron por los golpes (de embarcaciones) que recibieron”. 

De ahí que las defensas definitivas fueron proyectadas como “estructuras para brindar el 100% de seguridad”. “Son estructuras de hormigón que van hincadas en el lecho del río. Y la losa superior es del mismo material. Se iban a construir protegiendo a todos los pilares del puente, río arriba y río abajo”, recordó. 

Para Flores, estas defensas “son obras esenciales por la importancia que tienen la hidrovía Paraná-Paraguay y del Corredor Bioceánico”. Y agregó: “Tenemos muchas expectativas en cuanto al repunte en la economía en el país y, en el futuro, poder retomar esta obra, porque nuestra intención es que el puente tenga otros 50 años más de utilidad”. 

Según datos brindados en publicaciones que NORTE hizo hace varios años, la obra implicará la sustitución de las defensas flotantes por otras de hormigón en los pilares laterales, de manera tal de proporcionar más seguridad, ante el aumento del flujo de transporte fluvial. Esto significará la instalación de 8 defensas fundadas sobre 50 pilotes que tendrán unos 50 metros de profundidad y 2 metros de diámetro. La función será que, cualquier barcaza que franquee la línea del puente, si tiene algún inconveniente, no impacte directamente sobre el mismo, teniendo en cuenta que en los últimos años un total de 16 embarcaciones impactaron sobre el viaducto.

Un obrador instalado, con materiales y equipos inactivos

NORTE recorrió, hace unos días, la zona de Antequeras donde se emplaza el obrador, corroborando la total inactividad. Allí pueden observarse varias “camisas” (tubos de acero que debían rodear y proteger a los pilotes de hormigón), las que siguen en el mismo lugar que hace cuatro años, invadidas por malezas, igual que una grúa de gran porte perteneciente a la empresa Luciano S.A. 

Según el programa conocido originalmente, los trabajos debían comenzar en la pila 3 del puente interprovincial, aguas arriba, del lado de la costa correntina. El plazo para completar las defensas fue establecido por contrato en 32 meses. 

Postergaciones 

La obra padeció largas postergaciones por más de una década. En 2013, luego de resolver múltiples inconvenientes burocráticos y económicos, el obrador fue erigido en Antequeras. Pero cuando la contratista comenzó el despliegue de instalación y movilización de materiales, la zona fue afectada por una creciente del río Paraná, que obligó a postergar todavía más el comienzo de los trabajos.

Esa situación de impedimentos por el avance de las aguas se extendió hasta los comienzos del gobierno de Mauricio Macri. Superada la creciente, fue renegociado el contrato con la UTE y avanzó la instalación de obradores y la gestión para la llegada de equipos de última generación para colocar los pilotes que forman parte de la defensa, de los cuales 25 iban bajo el sedimento del lecho del río.

Todo parecía encaminado para que, a principios de 2017, se iniciaran los trabajos, pero la contratista alegó problemas económicos, en medio de un contexto que en el país comenzaba a ser recesivo. 

La cronología de los hechos llega así a fines de agosto de 2018, cuando autoridades de Vialidad anunciaban que las defensas definitivas del puente serían licitadas a fin de ese año, incluyéndolas en la Etapa II de los proyectos de Participación Pública Privada (PPP), un formato para impulsar la obra pública surgido durante la última parte del gobierno del presidente Macri, con el argumento de ganar “transparencia” tras las investigaciones y causas judiciales por corrupción de gestiones precedentes en materia de obra pública. 

Los trabajos de mantenimiento previstos 

Daniel Flores repasó, por otra parte, los trabajos de mantenimiento proyectados para el puente interprovincial, con un financiamiento incluido en el Presupuesto 2021. 

Según lo anunciado oficialmente, las tareas incluyen el recambio de juntas de dilatación, la inspección de los obenques (tensores que sostienen la estructura) y el reposicionamiento del pontón flotante número 5, protección de una de las columnas principales que se encuentra sobre el río Paraná, el cual fue desplazado hace un tiempo luego de que una barcaza chocara contra el mismo. Las labores previstas tienen asignado un presupuesto aproximado de 100 millones de pesos.

Estructura en buen estado

Al margen del mantenimiento habitual del puente, Flores explicó que “en el mundo ingenieril, esta estructura tiene una vida útil de 50 años, pero con los trabajos de mantenimiento que se deben hacer en base a una agenda que se debe respetar, se puede duplicar ese tiempo”. “El puente está bien estructuralmente, aunque desde lo estético siempre hay cosas por revisar”, apuntó, al referirse a algunas imágenes que se viralizan y alarman a los usuarios. 

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