Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/205498

Charata: Preocupa la situación del sistema sanitario de la región

Tanto el sector público como el privado reciben pacientes de otras localidades.

CHARATA (Agencia) Además de la situación local, que se mantiene debajo de los picos de septiembre de 2020 y enero-febrero de 2021, Charata es un polo comercial, pero también de salud. Tanto el sector privado como público recibe pacientes ambulatorios e internados lo cual pone en alerta su sistema sanitario.

“No hay más capacidad”, la palabra de la directora del Hospital abarca la demanda de la ciudad y de parte del sudoeste

“Hoy Charata no tiene más capacidad para atender a pacientes con complicaciones por Covid”, fue la afirmación contundente de la directora del Hospital de Charata, Emilia Parra. La ciudad cuenta con 82 casos activos y 8 en estudio. 

Si bien la localidad ha tenido picos más altos, muchas veces superando los 100 casos activos, es también una preocupación la situación sanitaria de la región. Pinedo confirmó 131 casos activos, 69 en las últimas 24 horas, y algunos pacientes graves se encuentran internados en la clínica privada de Charata. 

La ciudad siempre ha sido un polo comercial, educativo, nocturno y de salud para otras localidades, y en cuanto al sistema de salud, Parra fue precisa “no podemos negarnos a recibir gente”. 

Otra cuestión es el sistema de derivación. Charata deriva pacientes para atención de altas complejidades sea por siniestros viales, patologías y, en su mayoría embarazadas, lo cual también tiene un impacto considerando la situación de centro como Sáenz Peña o Resistencia. 

El personal que realiza hisopados, es el mismo personal que se encarga de vacunación, con algunas variantes, algo que genera agotamiento en el mismo personal. El viernes se espera la llegada de una nueva tanda de vacunas. 

Charata viene gestionando por dotar un hospital de acuerdo a la demanda a la que responde, pero a pesar de los años, intendentes y directores que han pasado sigue siendo una deuda, que ante la crisis de pandemia, se acentúo.