Nuevo capítulo para la deuda
El próximo viernes en el Vaticano se llevará a cabo el seminario “Soñando un mejor reinicio”, que es organizado por la Pontificia Academia de las Ciencias. Participarán en ese encuentro, que tendrá como anfitrión al Papa Francisco, el presidente de la Nación, Alberto Fernández; el ministro de Economía, Martín Guzmán, y la titular del FMI, Kristalina Georgieva. Aunque oficialmente no se anunciaron reuniones formales, la presencia en Roma de actores relevantes en las negociaciones por la deuda, sumado al pedido que realizaron en Estados Unidos legisladores demócratas para que el FMI suspenda el cobro de acreencias sobre Argentina, parecen indicar que comienza a escribirse un nuevo capítulo sobre los compromisos contraídos.
El vocero del Fondo Monetario Internacional, Gerry Rice, dijo que el organismo continúa trabajando “de manera constructiva” con las autoridades argentinas sobre la posibilidad de avanzar con un programa respaldado por el FMI para ayudar a Argentina a superar los desafíos que enfrenta, incluida la pandemia. “Ese sigue siendo nuestro enfoque, ayudar a Argentina, ayudar al pueblo argentino”, agregó el funcionario. Vale aclarar que, por lo que se conoce hasta ahora, el pedido de los legisladores plantea la suspensión de los pagos de todos los servicios de la deuda a la Argentina y también a otros países deudores hasta que concluya la pandemia. Es decir, no se está hablando de una condonación y no se trata de una solicitud exclusiva para nuestro país, sino que es un pedido que surge en un contexto de crisis sanitaria sin precedentes que dejó a muchas naciones del mundo al borde de la insolvencia.
De todos modos, sería injusto restar importancia al papel que desempeñó el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Sergio Massa, en las conversaciones que mantuvo con el legislador estadounidense y titular de comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Gregory Meeks, y que derivó en la presentación de un proyecto de resolución por parte de un numeroso grupo de legisladores demócratas para pedir al presidente Joe Biden que exija al FMI la suspensión de los pagos de “todos los servicios de la deuda” a la Argentina, una noticia que se sumó a las novedades que llegan desde el exterior sobre este delicado asunto y que, como se dijo, ofrecen algunas señales para pensar que hasta se podrían conocer anuncios más importantes en los próximos días.
Tampoco debe subestimarse el peso del Papa Francisco en el contexto internacional. De hecho, en agosto del año pasado, el presidente Alberto Fernández hizo público su agradecimiento al jefe de la Iglesia Católica por el apoyo que brindó al país en el proceso de renegociación de la deuda. “En silencio, nos ayudó muchísimo”, dijo en esa oportunidad el mandatario. En la cadena de acontecimientos relacionados con las negociaciones de la deuda puede agregarse el encuentro que mantuvieron el 5 de febrero del año pasado Kristalina Georgieva y Martín Guzmán, también en el Vaticano y con el acompañamiento del Pontífice, circunstancia que volverá a repetirse la semana que viene, ahora con la participación del presidente Fernández.
El seminario “Soñando un mejor reinicio” que es organizado por la Pontificia Academia de las Ciencias se llevará a cabo con un formato mixto, es decir, será presencial pero también contarán con participantes que se conectarán por vía remota, entre ellos la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, una figura cuya mirada de la economía dejaría sin palabras a los economistas argentinos partidarios del libre mercado que forman parte del elenco estable de algunos programas de la TV nacional. Es que Yellen, entre otras cosas, se pronuncia a favor de las medidas de estímulo del Estado, asegura estar más preocupada por el desempleo que por la inflación y no oculta su inquietud por los niveles crecientes de desigualdad en la sociedad norteamericana. Al parecer, esa mirada también es compartida por Biden, quien esta semana anunció medidas hasta hace poco impensadas en los Estados Unidos: un plan de empleo, impuestos para el uno por ciento más rico de la población y promoción de la sindicalización de los trabajadores. Joe Biden es el segundo presidente católico en la historia de Estados Unidos. ¿Sus políticas estarán impregnadas del pensamiento del Papa Francisco? ¿El mandatario norteamericano ayudará a aliviar la carga de los países asfixiados por la deuda? Tal vez en las próximas semanas se comiencen a responder algunos de estos interrogantes.










