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Alimentación no saludable

La alimentación no saludable es uno de los principales factores de riesgo de las enfermedades no transmisibles. En los últimos años en todo el país se registró un aumento de casos de niños, niñas y adolescentes con exceso de peso, un fenómeno que está vinculado con la falta de una nutrición adecuada y que afecta en mayor medida a los sectores más desprotegidos de la población.

Una reciente encuesta realizada entre personas adultas de todo el país por la filial local de la Fundación Interamericana del Corazón para conocer el grado de apoyo al proyecto de Ley de Promoción de la Alimentación Saludable reveló que 8 de cada 10 encuestados están de acuerdo con la necesidad de restringir la venta de alimentos y bebidas no saludables en las escuelas; mientras que el 73 por ciento se mostró a favor de restringir la publicidad de productos no saludables dirigida a niños, niñas y adolescentes.

Los autores del sondeo explican que el proyecto de ley, que debe ser tratado en la Cámara de Diputados de la Nación, está basado en los mejores estándares de salud pública, ya que incluye el sistema de perfil de nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud y el sistema gráfico de advertencias con octógonos negros, entre otros aspectos relevantes. Según la Fundación Interamericana del Corazón, esta medida es una de las intervenciones más efectivas para garantizar el derecho a la alimentación y el derecho de los consumidores a estar informados. En ese sentido, cabe destacar que 9 de cada 10 argentinos que respondió la encuesta realizada por esta Fundación dijo que apoya la implementación de una política que presente sellos negros en el frente de los envases de alimentos y bebidas. El 88 por ciento de los consultados, en tanto, consideró que los sellos negros en los envases de alimentos y bebidas le permitirán identificar los productos no saludables.

El problema de la alimentación no saludable es un asunto que está muy presente en nuestra sociedad. Según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo del Ministerio de Salud de la Nación, el 66,1 por ciento de la población adulta de nuestro país tiene exceso de peso, el 40,6 por ciento sufre presión arterial elevada y solo el 6 por ciento consume la cantidad diaria recomendada de frutas y verduras. Y, como se dijo, los casos de exceso de peso en niños, niñas y adolescentes mostró aumento en los últimos años y afecta principalmente a los sectores más vulnerables de la población.

Por eso es importante atender los consejos de la Fundación Interamericana del Corazón cuando plantea que el diseño y la implementación de medidas que busquen reducir el consumo de nutrientes críticos y favorecer la adopción de hábitos alimenticios más saludables es un paso clave para avanzar en la protección de la salud. La organización recuerda también que la alimentación es producto de un conjunto de factores sociales, económicos y culturales, y que los hábitos alimentarios de una población se ven influidos en gran medida por la disponibilidad, el costo y la variedad de alimentos, pero también por la costumbre, las creencias, la información que circula acerca de los alimentos y los hábitos alimentarios, los estilos de vida y los grupos de pertenencia, entre otros factores.

El derecho a la alimentación es un derecho humano que está estrechamente ligado al derecho a la salud y, además, es un derecho reconocido por una serie de tratados internacionales a los que adhirió la Argentina. Por eso es importante que, además de asegurar que especialmente la población más vulnerable tenga acceso a una alimentación digna, se promuevan hábitos saludables para que todas las personas puedan llevar a sus hogares los alimentos necesarios para cubrir las necesidades nutricionales que necesita cada ser humano en las diferentes etapas de la vida. Por otra parte, es de esperar que no se demore la aprobación de la ley nacional de etiquetado de alimentos que obligue a la colocación de sellos frontales en los envases que adviertan sobre los excesos de componentes como azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías para que los consumidores puedan contar con una información precisa y más clara sobre cada uno de esos productos.

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