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Es imperioso garantizar que el riacho Barranqueras sea navegable aún en niveles de aguas bajas

Nueva concesión de la hidrovía, una oportunidad histórica para el protagonismo del Norte 

Hugo Rohrmann habla de “potenciar la asociación entre privados y el Estado”, a sólo dos días de vencer el actual contrato que rigió el destino de la vía fluvial en los últimos 25 años. La visión de un experto en materia hídrica, con años de trayectoria.  

A dos días de vencer la concesión para la operación y servicios de dragado, mantenimiento y balizamiento de la hidrovía Paraná-Paraguay, el docente de la cátedra de Hidrología de la Facultad de Ingeniería de la UNNE, y ex presidente y director en la Administración Provincial del Agua (APA), Hugo Rohrmann resaltó la importancia para los intereses de las provincias del Norte Argentino - Chaco entre ellas- de que el nuevo contrato incluya tareas que aseguren la navegación en estas latitudes, con mejores condiciones para los puertos; a la vez que marcó la conveniencia de potenciar la asociación entre privados y el Estado.

La hidrovía “saltó” al interés general y mediático en el último tiempo, a partir de tironeos que enfrentan a las dos posiciones extremas: privatización y estatización. Lejos de esa grieta, y con una trayectoria que avala sus dichos, Rohrmann analizó en diálogo con NORTE las oportunidades que el nuevo proceso de concesión genera para las provincias del Norte. 

Su mirada tiene como eje “los problemas que significan, en la historia del Chaco, que no puedan ingresar barcazas con combustible y salir las barcazas con granos” en el riacho Barranqueras. 

Transición 

“Es necesario asegurar que, al riacho Barranqueras, se pueda entrar y salir aún con los actuales niveles de aguas bajas”, planteó Hugo Rohrmann. 

A modo de opinión personal, y faltando tan pocos días para el vencimiento de la actual concesión, el académico consideró que el único camino posible es “hacer una prórroga al contrato vigente, por seis meses o un año”, y generar tiempo para lograr acuerdos entre el amplio espectro de actores involucrados sobre “el alcance del nuevo contrato y la garantía de navegabilidad del Paraná”. 

“Parado en el Chaco y viendo la historia digo que, de Santa Fe para el Norte, salvo algunas balizas, no hubo nada más”, planteó sobre la muy limitada incidencia de los servicios planteados en el contrato actual a cargo de Hidrovía S.A. “Es necesario asegurar que, al riacho Barranqueras, se pueda entrar y salir aún con estos niveles de aguas bajas. El puerto de Santa Fe está pidiendo lo mismo. Formosa igual. Entonces, podemos introducir en la ecuación de negocios y producción granaria que sale al mundo, algún artículo que garantice los negocios menores en Chaco y Formosa, para sacar esa producción agropecuaria a un menor costo”, expuso. 

En esa línea, subrayó que “la provincia tiene que levantar la bandera, dentro de sus necesidades y objetivos reales”, es decir, planteando condiciones para que Barranqueras o Las Palmas (éste con mejores condiciones hidrológicas e hidráulicas), sea en el futuro “el mejor puerto de barcazas del Norte”. 

“Las provincias deben participar con voto, y principalmente las del Norte que tienen menos peso, movimiento y caudal económico; y poder garantizar los servicios mínimos de navegación”, sostuvo. 

Por último, recordó con respecto a los debates en torno a la hidrovía y a cuestiones ambientales, el deseo e impulso de los brasileros para navegar el río Paraguay hasta la naciente, más arriba de El Pantanal, lo que implicaría romper en el cauce una saliente rocosa que no permite el paso de barcazas hacia el corazón del Mato Groso. Esa incidencia generaría “un desequilibrio ambiental”, alertó y amplió: “Hay que agradecer la existencia de El Pantanal, y las limitaciones en la salida del agua de ese lugar, porque si no las crecidas del Paraná y del Paraguay coincidirían en Isla del Cerrito y en Paso de la Patria”. 

 

Las provincias deben participar con voto, principalmente las del Norte que tienen menos movimiento y caudal económico, para garantizar servicios mínimos de navegación. 

 

Potenciar la asociación entre privados y el Estado

“Está demostrado que, una vez que en 1995 firmaron el contrato de concesión, la movilidad comercial fluvial del río Paraná y el Río la Plata mejoraron”, destacó Rohrmann, al valorar que la operación de la hidrovía sirvió para generar condiciones previsibles para la navegación, haciendo posible acordar negocios con otros países, ofreciendo la seguridad de que la producción llegará a destino. “Estamos hablando de un volumen que es muy grande en producción, de salida y de entrada, y un gran volumen económico”, apuntó. 

Por esa razón, para el académico “está claro que, para poder navegar el río Paraná, en estas condiciones de aguas bajas que hacía 50 años no se daban, sí o sí es necesario dragar, y eso tiene un costo”. En ese punto, destacó que “se encontró una fórmula adecuada” para garantizar el calado adecuado para la navegación, y que los usuarios paguen por esa obra y servicio. 

“El Estado tiene que mirar ese contrato y debe estar convencido de que eso es beneficioso para el país. Desde ese punto de vista, el Chaco ha dado señales con lo hecho en el Puerto de Las Palmas, y hay que potenciar la asociación entre privados y el Estado”, indicó, remarcando en especial la capacidad de regulación y control estatal.