Logística para el desarrollo
La falta de competitividad en servicios de logística es un problema a resolver en toda la región. En ese sentido, la próxima habilitación del Puerto Las Palmas puede marcar un punto de inflexión para la actividad productiva local, siempre y cuando permita una significativa reducción de costos.
En rigor, si se aborda la cuestión desde una perspectiva global, se puede advertir que el problema mencionado está presente en toda América Latina. Y nuestra provincia —donde los altos costos operativos suman más dificultades a los productores— necesita mejorar su competitividad para sus productos exportables. Los últimos anuncios oficiales relacionados con la nueva terminal portuaria de Las Palmas afirman que la habilitación de la misma beneficiará a los productores locales con una baja significativa en los costos de logística. Según los cálculos más optimistas, podría reducir hasta en un 30 por ciento el impacto general de costos para el Chaco, un porcentaje más que importante para una provincia que necesita impulsar el desarrollo de la economía y cadenas de valor que deben mejorar su competitividad para no quedar al margen de las reglas de juego que impone el contexto internacional.
Desde una perspectiva más amplia, la organización del sistema del transporte también es un elemento que no se debe descuidar a la hora de pensar alternativas viables de disminución de costos logísticos, que muchas veces están vinculados también a la gestión de la información, la coordinación y el marco normativo, entre otros factores.
La provincia del Chaco necesita contar con infraestructura que permita optimizar su producción. En un artículo del suplemento Rural de este matutino se reflejaba esta semana las opiniones de productores agrícolas chaqueños que fueron consultados sobre las expectativas que despierta el Puerto Las Palmas: hubo consenso en que, si todo marcha como está previsto, podría en un futuro no muy lejano podría convertirse en la principal terminal portuaria de la provincia, debido a que presenta mejores condiciones de profundidad y, lo que también es importante, no presenta el problema de la sedimentación que obliga a tareas de dragado casi permanentes como ocurre con el de Barranqueras. Pero también se observó que carece todavía de la infraestructura necesaria para recibir granos, un aspecto que es clave sobre todo si se logra aprovechar al máximo el potencial que ofrece la hidrovía Paraná Paraguay, un corredor estratégico para el movimiento de cargas en la región, fundamentalmente porque el transporte fluvial es el más barato en comparación con las demás modalidades. Dejar atrás sistemas logísticos que hacen que los productos locales de exportación sean más caros y competitivos es el gran desafío que tiene por delante el Chaco y la región, y por eso siempre serán bienvenidas todas las inversiones que se realicen, tanto en infraestructura como en procesos que ayudan a reducir costos. Hace unos años, el experto en comercio e integración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), observó que el costo de transporte en la región en muchos casos es tan alto que incluso está por encima de la protección arancelaria, lo que revela la falta de competitividad en servicios de logística que presentan los países de América Latina y que, como se dijo, la Argentina y la región nordeste no permanecen ajenas a este problema que, incluso, se acentuó con la pandemia.
Una investigación realizada por especialistas del Banco Interamericano de Desarrollo calcula que América Latina y el Caribe necesitan destinar alrededor del cinco por ciento de su Producto Bruto Interno anualmente durante las próximas dos décadas para reducir su brecha de inversión en infraestructura y así reducir los costos del comercio e incrementar la competitividad. En un país como el nuestro, que necesita imperiosamente incrementar el comercio exterior, no se puede dar el lujo de seguir postergando decisiones que, bien aplicadas, deben conducir a potenciar los procesos logísticos.
Como se ha señalado ya en otras oportunidades en esta columna, parafraseando al economista estadounidense experto en estrategia competitiva Michael Porter, en el futuro la competencia no será entre las empresas ni los productos, sino entre procesos logísticos.
Es de esperar que la provincia logre sumar nuevas inversiones en infraestructura que ayuden a reducir los altos costos operativos que se han convertido en uno de los peores enemigos de la producción, e incorporar las mejores prácticas logísticas para avanzar hacia un mejor horizonte de desarrollo.










