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El Ciclón no lo pudo aguantar y empató con el Bicho

San Lorenzo, que venía de quedar eliminado de la Libertadores a manos del Santos, le ganaba a Argentinos con gol de cabeza de Ángel Romero, pero el equipo de Milito lo igualó con un bombazo de Hauche. El punto no le sirve demasiado a ninguno.

Foto: Prensa San Lorenzo.

Resta más de lo que suma. El punto no le sirve demasiado a San Lorenzo, que de local precisaba ganar para meterse entre los cuatro primeros de la Copa de la Liga. Y tampoco a Argentinos, que fuera de las áreas hizo todo lo que tiene que hacer un equipo para ganar un partido, pero que se nubló y falló en la zona en la que se definen los encuentros.

Desde el juego mereció un poco más el Bicho, un equipo que administró la pelota, manejó los tiempos y tuvo un 65% de posesión. Desde las situaciones para establecer una diferencia, la realidad marca que el Ciclón, que nunca tuvo el control del partido y que se vio desbordado ante una presión que lo obligó a jugar cerca del arquero Devecchi, pero que pudo haberse llevarlo un triunfo si Jalil Elías hubiese estado más fino para definir.

Foto: Prensa San Lorenzo.

El fútbol no siempre es lineal. Hay futbolistas capaces de romper con la lógica. Y eso fue precisamente lo que hizo Ángel Romero, un jugador que suele marcar la diferencia y que pudo poner en ventaja a San Lorenzo cuando en el primer tiempo el equipo no había reunido argumentos suficientes para imponerse.

El conjunto de Diego Dabove dependió mucho de la inspiración del paraguayo, quien aportó lucidez y más tarde incluso protagonizó una gran maniobra en la que asistió a Elías, quien no pudo aprovechar la situación.

Argentinos incomodó al Ciclón durante todo el encuentro. Y esa tendencia se acentuó en la segunda etapa. El equipo de Gabriel Milito se empeñó en bloquear todos los caminos mediante los que el rival suele generar juego: obstruyó la salida de los laterales a través de la presión que Matías Romero y Elías Gómez ejercieron sobre Gino Peruzzi y Gabriel Rojas, rodeó bien a Juan Ramírez para impedirle crear y procuró que la pelota no les llegue en posiciones favorables a los hermanos Ángel y Óscar Romero. Al Ciclón, que no tuvo tiempo ni espacios para pensar, le faltó generación.

A la visita le faltó profundidad​

Argentinos supo llevar el libreto de su técnico a la práctica, pero la relación entre la tenencia y la elaboración de situaciones claras de gol fue muy escasa. En definitiva, el equipo de La Paternal tuvo superioridad numérica en ataque durante algunos lapsos con Cabrera, Carabajal y Ávalos, más la proyección de los marcadores de punta, Romero y Gómez.

San Lorenzo, que venía en franca levantada a pesar de la eliminación de la Libertadores a manos del Santos, no tuvo un rendimiento acorde al despegue que había insinuado en los últimos partidos. La sensación que quedó flotando es que ninguno de los dos equipos quedó satisfecho con el punto. Para meterse en la instancia decisiva de la Copa de la Liga, los dos van a tener que remarla y mucho.

Fuente: Olé. 

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