¿Una nueva pandemia?
El comité de expertos que asesora al gobierno nacional en la lucha contra el Covid-19 considera que la segunda ola de contagios que afecta a casi todo el país es, en realidad, una nueva pandemia. Esta percepción se basa en los datos que confirman la circulación comunitaria de nuevas variantes del virus que son más contagiosas y, por lo tanto, configuran un escenario epidemiológico distinto al del año pasado.
En las conversaciones que mantuvieron los expertos en forma remota con funcionarios del Gabinete nacional se planteó la necesidad de reducir la circulación de personas, especialmente en los grandes centros urbanos del país para cortar la cadena de transmisión en momentos como los actuales en los que, más que nunca, la salud individual está estrechamente ligada a la salud de todos los miembros de la comunidad. Pero tomar decisiones en esta coyuntura, hay que reconocerlo, no es una tarea sencilla. En primer lugar, es necesario encontrar un punto de equilibrio entre la necesidad de mantener en pie el mayor número de actividades económicas que permita la situación sanitaria y la obligación de cuidar la salud de la población. Como ha quedado demostrado a lo largo de todo este tiempo de pandemia, el virus no respeta límites ni fronteras y aprovecha cualquier vulnerabilidad -individual o colectiva- para hacer estragos. Pero sin aglomeraciones irresponsables, el virus no tiene posibilidad de circular. Por eso es necesario promover la cooperación de la ciudadanía. Contrariamente a lo que muchos puedan pensar, afortunadamente la mayoría de la gente se cuida y respeta los protocolos. Sin embargo, están los que parecen carecer de entendimiento para comprender la magnitud de la emergencia. Es poco probable que los primeros sean noticia: se cuidan, cuidan al prójimo, utilizan barbijos y guardan el distanciamiento social. Los otros, en cambio, organizan y concurren a fiestas clandestinas masivas y se conducen como si no existiera el virus, transformando a cada uno de estos encuentros en un evento supercontagiador. Las imágenes de este tipo de comportamientos irresponsables se multiplican por las redes sociales. Es de esperar que a partir de las sanciones que comenzaron a recibir los propietarios de los inmuebles donde se realizan este tipo de fiestas (se registraron 47 lugares en toda la provincia, 15 de ellos en la capital chaqueña) dejen de realizarse este tipo de encuentros carentes de toda lógica en un contexto epidemiológico como el actual.
Los expertos que solicitaron al Gobierno nacional estudiar la posibilidad de aplicar medidas más estrictas con un principio y un final más acotado, fundamentan ese pedido en la presencia de nuevas variantes del virus que son más contagiosas y más peligrosas. Es que, como señalamos ayer en esta misma columna, la preocupación por las nuevas cepas no está presente solo en nuestro país. En la mayoría de los países se sigue con mucha atención la evolución de la pandemia, sobre todo en aquellos que ya detectaron en sus territorios la circulación de variantes del Sars-CoV-2. Es porque se teme que las actuales vacunas sean menos efectivas con las nuevas cepas.
Es necesario una mayor cooperación de todos los miembros de la comunidad chaqueña, que deben estar preparados para enfrentar esta nueva pandemia. No se trata de asustar a la población. De lo que se trata es de hacer un llamado a la responsabilidad de todos los sectores de la población para afrontar, con madurez e inteligencia, una situación que es crítica pero de la que es posible salir con éxito si se actúa con responsabilidad, tanto a nivel grupal como individual.
La clave está en dejar de lado las diferencias de cualquier índole y sumar esfuerzos en la lucha contra el Covid-19, especialmente en esta coyuntura en la que clínicas y sanatorios privados de distintos puntos del país anunciaron que ya comenzaron a suspender cirugías programadas para liberar camas de terapia intensiva. Porque cuando pase esta emergencia el beneficio de poner fin a la pandemia será para todos. Por eso amerita pedir un esfuerzo más, a pesar del cansancio que puedan generar algunas de las restricciones.










