La segunda o tercera ola
En las últimas décadas vivimos una etapa que ha transformado todos -sin excepción los espacios de nuestra vida: la era de la información. Actualmente, la velocidad con la que se producen y viajan los datos va marcando el ritmo del mundo.

¿Quién lo creería?, Alvin Toffler en 1979 escribió sobre la tercera ola, un futurista relato de lo que sucedería en el mundo de la Biotecnología. Según Toffler, esta nueva civilización promueve formas de vida con nuevos métodos de producción, sistemas familiares, nuevas instituciones, masificación de la electrónica y un nuevo modelo de creación de riqueza que necesita del intercambio de información y conocimiento.
La pandemia del coronavirus, aquí mismo en el interior del Chaco, obligó a hacer cambios y giros de 180 grados. Las aplicaciones y los negocios (por más pequeños que sean) se hacen de manera virtual. José Luis vende cuadros pintados a mano a través de internet, Andrea ofrece matambre arrollado por WhatsApp y Marcelo tiene un completo menú de comidas dietéticas que las reparte a domicilio.
Por otra parte, dice Toffler, la sociedad de la información está determinada por un modo de funcionar donde la comunicación atraviesa todas las actividades (educación, entretenimiento, industria, comercio, etcétera) y en la que se lleva a cabo un crecimiento acelerado de las tecnologías de la información y comunicación (TICS) que trascienden en todos los sectores sociales.
¿DÓNDE NOS PARAMOS?
En medio de esto, hoy el tema central de los chaqueños y de gran parte de la sociedad argentina pasa por este nuevo paquete de restricciones que dispuso el gobierno por el crecimiento de casos de coronavirus.
Si bien, en orden de escala sanitaria, hay trabajos que son más esenciales que otros, no obstante, no deja de ser una clara realidad que si se trata de subsistencia, todos los empleos u ocupaciones son esenciales cuando se trata del alimento, es decir, ganarse el pan con trabajo. Hay medidas que seguramente traerán polémicas pero que van orientadas a la actividad social, donde se ha visto infinidad de intervenciones en este fin de semana.
Así, por ejemplo, se informó que el Ministerio de Seguridad de la Provincia notificará a prestatarios de servicios públicos la orden de corte o suspensión del servicio en aquellos domicilios que se les aplique una multa como sanción por violar las restricciones de aislamiento hasta el 30/4/21 inclusive hasta tanto paguen dicha multa.
LA SOCIEDAD Y EL GOBIERNO
Señala Toffler que en el campo de la comunicación emergerán medios desmasificados, que a diferencia de los medios de la sociedad industrial (prensa, radio, televisión, cine) permitirán la creación de segmentos de públicos que reducirán el poder que han ostentado los medios masivos. En esto los computadores jugarán un papel importante multiplicando la difusión e ‘inyectando inteligencia‘.
Medios de comunicación interpersonales y a la vez masivos, de carácter interactivo y colaborativo, con base en sistemas informáticos e internet. Todo eso lo escribió en 1979.
¿Qué comportamiento tendrán los gobiernos cuando ya saben que cada persona con un teléfono celular podría oficiar de fiscal y como parte de un órgano popular de control de sus gestiones públicas?. ¿Es ciencia ficción?, ¿o ya está pasando, por ejemplo, con el uso de Facebook y otras redes sociales?
El año pasado, en medio de la pandemia, en un municipio del interior se desató una gran polémica y casi hubo actos de violencia, por acusaciones y contra acusaciones a través de Facebook, aun a sabiendas que un altísimo porcentaje de estas informaciones son falsas y se escudan detrás de perfiles apócrifos.
DESAFÍOS
Sin duda alguna: el cambio está en marcha en cuanto a la forma de hacer política. Se van terminando los discursos, y la sociedad valora la presencia en el territorio de los acontecimientos. En este orden, los municipios asumen un rol preponderante dentro de las nuevas democracias.
Por más pequeñas que sean las comunas, los intendentes están siendo observados de cerca y la demanda social pasará por exigirles gestiones, de obras, servicios y de la capacidad para tentar a la inversión privada que genere puestos de trabajo. No será fácil ser intendente con el correr de los años.
Estarán sometidos a constantes tribunales populares que juzgarán sus gestiones, a no dudarlo, y lo harán cada día, por los medios individuales que les ofrece la tecnología, para luego volcarlos en las urnas cuando haya elecciones.
En tanto, los diputados chaqueños tienen una misión de fuego: revertir la imagen que tienen en el sector del campo y de las pymes.
No los conocen, no los convencen que estén hablando con conocimiento sobre los temas de fondos y la sociedad les sospecha que la mayor labor legislativa es la de aprobar proyectos de declaraciones.
Hay que salir a escuchar los reclamos y demandas de la comunidad, pero en territorio, y que la excusa de la pandemia no los encierre dejando sin respuestas a lo que necesita, sobre todo, quienes producen y generan recursos para la provincia.










