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Deuda en dólares: la nueva estrategia para renegociar términos que el Chaco pueda cumplir

Varias provincias mantienen abiertos procesos para reestructurar títulos en dólares. Las prioridades establecidas por el gobierno chaqueño y la voluntad de cumplir con los compromisos. ¿Por qué se habla de sostenibilidad de la deuda?  

En 2016, tras el aval legislativo, la Provincia tomó deuda en dólares con destino a financiar obras de infraestructura. Eran tiempos en que el Estado nacional había reducido las inversiones a niveles mínimos y dejado en manos de las provincias el financiamiento para determinadas obras consideradas claves para su desarrollo. Fueron varias las jurisdicciones que se endeudaron y que hoy mantienen negociaciones con esos acreedores.  

El gobierno provincial renegocia la deuda en dólares emitida en 2016, con foco en respetar la obligación con los acreedores y hacerla compatible con las necesidades de inversión pública. 

El año pasado, en medio de las múltiples necesidades impuestas por la pandemia y con una gran restricción de recursos, el gobernador Jorge Capitanich anunció el proceso de reestructuración de la deuda chaqueña en dólares. “Los acreedores pueden esperar, pero los que no pueden esperar son quienes tienen hambre o necesitan un medicamento. Tenemos que tener la empatía de entender que nuestra prioridad son las personas que más han sufrido los efectos de esta pandemia”, dijo por entonces. 

El bono por U$S 250 millones tiene como acreedor principal al fondo BRCapital. Con la llegada del ministro Santiago Pérez Pons (Planificación, Economía e Infraestructura), se iniciaron nuevas negociaciones en febrero pasado. 

Desde entonces, se modificó la estrategia, haciendo cambios en la estructura de la propuesta del Gobierno chaqueño a los acreedores, con foco puesto en la capacidad de pago de la Provincia hacia adelante, en un marco general de sostenibilidad de la deuda, lo que implica priorizar las necesidades de inversión pública. O, dicho de otro modo, evitar que el pago de la deuda signifique ajuste para el pueblo chaqueño y una situación de la imposibilidad de cumplir compromisos en el futuro.

Con la llegada del ministro Santiago Pérez Pons (Planificación, Economía e Infraestructura), se iniciaron nuevas negociaciones en febrero pasado para reestructurar la deuda en dólares.

Inversión pública 

El subsecretario de Política Económica del Chaco, Sebastián Martínez explicó a NORTE que, entre esas necesidades de inversión pública que la provincia prioriza, se cuentan aquellas en infraestructura. Si bien los desembolsos en este apartado crecieron durante 2020, por la pandemia el nivel de ejecución fue bajo. “En 2021 está pautado gastar 20 pesos de cada 100 presupuestados en infraestructura, cuando en 2019 se gastaban 9 de cada 100”, contrastó. 

En ese sentido, el funcionario del equipo de Pérez Pons resaltó la necesidad de seguir potenciando ese tipo de inversiones, lo que “hace que sean necesarios cada vez más recursos”. “Algo parecido ocurre con los salarios del Sector Público. El 50% de la estructura de gastos de la Provincia son salarios, y éstos vienen perdiendo contra la inflación en los últimos 3 o 4 años”, indicó. De ahí la prioridad del gobierno de recomponer ese poder adquisitivo y, para ello, la necesidad de recursos. 

Además de esos dos grandes componentes que son priorizados por la gestión, la pandemia sigue exigiendo a la “caja” chaqueña en materia de inversión en Salud Pública. “Cuando uno hace las cuentas, la tasa de interés que se estaba pagando por esa deuda hacía imposible sostener los niveles de inversión que el Chaco necesita”, subrayó Martínez. 

De hecho, el bono en dólares fue tomado a una tasa de interés del 9,375%, un alto nivel para los endeudamientos provinciales y que demandaría, para amortizarlo, un crecimiento extraordinario de los recursos tributarios, una evolución que no siguió un camino positivo en el último año producto de la pandemia. 

Voluntad de pago 

Desde el equipo del ministro Pérez Pons subrayaron la voluntad de pago de la Provincia y, por eso, la importancia de renegociar los términos contractuales para respetar la obligación con los acreedores y hacerla compatible con las necesidades de inversión pública. 

El bono en dólares vence en 2024, y cada año la provincia amortiza intereses en dos tramos: febrero y agosto. En el marco de la renegociación, los intereses de febrero pasado no fueron abonados. Los términos del acuerdo están sujetos a un acuerdo de confidencialidad entre las partes, por lo cual no es posible conocer más detalles.  

“Estamos haciendo los mayores esfuerzos posibles por respetar la obligación contractual que tenemos, pero de una forma sustentable en términos económicos y sociales”, resaltó finalmente el subsecretario Martínez. 

Para la Provincia, resolver favorablemente la reestructuración de la deuda durante este año es relevante, pero sin apresuramientos y con un rumbo seguro para cerrar un buen acuerdo en el marco de las prioridades mencionadas.

Las reestructuraciones de otras tres provincias 

Una nota de Ariel Basile publicada en Ámbito Financiero, recuerda que, en paralelo al canje con bonistas que encaró el año pasado el Ministerio de Economía nacional, las provincias también llevaron a cabo en coordinación con la cartera de Martín Guzmán sus propias negociaciones para cerrar el capítulo de la reestructuración de deudas en dólares, una bolsa que se infló durante la presidencia de Mauricio Macri y que tuvo en vilo a una docena de provincias. 

Lograron reperfilar sus títulos bajo legislación internacional Mendoza, Neuquén, Chubut, Río Negro, Córdoba y Salta. Ese listado se acotó esta semana con el acuerdo logrado por el Gobierno de Entre Ríos para finalizar el canje de u$s500 millones (el 97,15% de los bonistas extranjeros aceptó la propuesta). A engrosar ese lote se encamina también Jujuy, donde la administración de Gerardo Morales ya comunicó un principio de acuerdo con los tenedores del bono verde de u$s210 millones.

Así, para dar vuelta la página de renegociaciones de bonos provinciales, avanzan las negociaciones en cuatro distritos: Tierra del Fuego, La Rioja, Chaco y Buenos Aires.

Tierra del Fuego

“Ya se hizo la segunda propuesta y los bonistas están ahora analizando información”, dicen en despachos cercanos al del gobernador Gustavo Melella sobre la renegociación de los u$s200 millones tomados en 2017. Acaso la renegociación más compleja porque los acreedores cuentan con el pago garantizado por regalías de hidrocarburos.

La oferta tenía un valor presente neto (VAN) de 76. Los bonos fueguinos actualmente cotizan en el mercado a un valor de u$s78. La nueva oferta ofrece un precio de u$s75, a una tasa de descuento del 11%.

En detalle, se propone prorrogar el título 3 años, hasta 2030. Luego, se ofrece devengar intereses a un 4,5% hasta octubre de 2023, luego al 5,5% hasta fines de 2026, y al 7% hasta 2030 (las condiciones originales incluyen una tasa de 8,95%). Por su parte, el capital se procura cancelarlo en 32 cuotas trimestrales: u$s12,8 millones en el primer año, u$s28,8 millones de dólares en los dos años siguientes, y u$s118,4 millones en los cinco años restantes.

La mayor preocupación fueguina, no obstante, es la cláusula que asegura el pago con la producción de hidrocarburos. En la provincia analizan con Nación posibles vías legales para anular esa garantía, si persiste la negativa de los bonistas.

La Rioja

Hace poco más de un año, La Rioja tomaba protagonismo en el concierto de las deudas provinciales, al estar entre las primeras en tomar un plazo de gracia para pagar un cupón de interés y abrir el diálogo con bonistas. El gobierno de Ricardo Quintela ahora avanza en coordinación con Nación en una propuesta en los parámetros que pregona Guzmán sobre la sostenibilidad de la deuda. “Estamos definiendo las condiciones para salir con una oferta”, dijeron a este medio desde la provincia. “Vamos a iniciar nuestro camino de negociación de manera formal y pública”, añadió la fuente.

Se trata de un bono por u$s200 millones lanzado en 2017 a tasa fija de 9,75%, a un plazo de 8 años y con una amortización en 4 pagos con vencimiento en 2025. Al momento de la colocación, el entonces gobernador Sergio Casas celebró “el primer bono verde de la historia argentina”, ya que los fondos se utilizaron para la puesta en marcha de un parque eólico.

Buenos Aires

El Gobierno bonaerense de Axel Kicillof extendió la semana pasada hasta el 26 de marzo la propuesta a los bonistas para reestructurar u$s7.148 millones.

El Ministerio de Hacienda y Finanzas que dirige Pablo López informó que “el equipo económico continúa manteniendo diálogo con los acreedores privados externos con el objetivo de arribar a un acuerdo que sea sostenible y duradero”. Además, consignó que el acuerdo debe considerar “la situación social, económica y fiscal de la provincia”.

En rigor, se trata de la décimo tercera extensión del plazo. La propuesta bonaerense original incluye un período de gracia de 3 años, una quita de intereses de 55% y de 7% de capital y una extensión de los plazos de vencimientos, con la mirada puesta en reducir en $5 mil millones la carga total de la deuda en el período 2020-2030. Pero luego desde la cartera de López se mostraron dispuestos a consensuar enmiendas, aunque siempre bajo la premisa de la sostenibilidad de la deuda. De lograr convencer al 75% de los acreedores, sería la primera oferta en prosperar que incluye una quita de capital.