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Juana Chang, de Kumbia Queers

"Crecí con una mamá que decía que las mujeres no pueden hacer cosas juntas porque se pelean"

La mirada de dos músicas protagonistas de Una banda de chicas, el documental que se presentó en dos ciudades del Chaco el fin de semana.

Juana Chang, Choco y Alejandra Muñoz en la Casa de las Culturas de Resistencia. Crédito: Claudia Araujo

El documental Una banda de chicas se proyectó el sábado 6 en la Casa de las Culturas. Al final, dos de sus protagonistas conversaron con la audiovisualista Alejandra Muñoz y el público.

La presentación forma parte de una agenda dedicada a la presencia y derechos de las mujeres en la música y el arte (mañana, en el mismo lugar, se podrá ver una película de Agnès Varda), y también a la visibilidad lésbica, día que se exhibió el documental durante una jornada especial en Sáenz Peña.

“Nos reunimos para hablar y esto que hoy debería ser una fiesta está atravesado por el transfemicidio de Fabiola Ramírez”, lamentó Alejandra ante el auditorio. La docente aludió al asesinato de una joven trans de 22 años, cuyo cuerpo fue hallado un día antes en Resistencia. En la remera de una de las músicas se podía leer claramente una leyenda escrita en letras blancas sobre un fondo negro: “La heteronorma mata”.

Al final de la proyección (y después de bailar y hacer palmas desde las butacas) nos fue posible compartir la mirada actual de dos de las protagonistas que a continuación se transcribe en parte.

Alejandra Muñoz: -Que cada vez haya más mujeres en recitales, películas, en la política, ¿es un horizonte que se amplía para las niñas de este momento? 

Choco, de Chocolate Remix: -Sí, lo recuerdo perfectamente. La primera vez que vi a una chica tocando la guitarra me daba cuenta de que no conocía a otras pibas que hagan lo mismo. Hoy se ven cambios drásticos en algunos espacios y no tanto en otros. Lo veo en hijas de amigas que están con su skate o jugando a la pelota, o en pibitas que me escuchan.

Juana Chang, de Kumbia Queers: -Yo seguía a Madonna y a Celeste Carballo. Mientras mis compañeras saltaban el elástico o la soga, a mí me gustaba jugar al poliladron, al fútbol. En mi época eso se llamaba ser varonera. Hasta que a los 28 me encontré con chicas a las que también les gustaba jugar al poliladron. Es muy emocionante ver todo lo que pasó, que mi mamá me haya visto tocar la guitarra sola hasta recorrer el mundo con mis amigas. Esa transición, ese crecimiento de animarse a vivir los sueños, quitar los límites del ‘afuera’ y ver que se puede. Capaz que sí estás sola, pero estás libre y te encontrás con gente que se parece más a vos.

En la sala se cumplen protocolos sanitarios. Crédito: Claudia Araujo

Ciertas lógicas han permeado  y  otras llevará un poco más de tiempo  

El documental registra conversaciones íntimas, momentos de nacimiento, transformación y disolución de bandas; y la cámara de Marilina Giménez acompaña un sinfín de momentos entre los que se destacan una gira por ciudades europeas, festivales nacionales, recitales nocturnos, horas de viajes, ensayos, estudios de grabación.

Alejandra da pie para hablar de las relaciones de sororidad, la alegría del encuentro y cómo funcionan las bandas de mujeres y Juana lo sigue y enfática dice: es lo mejor que te puede pasar. “Crecí con una mamá que decía que las mujeres no pueden hacer cosas juntas porque se pelean. Y es una mentira grande como una casa que creo ya se dejó de usar hace rato aunque por ahí todavía haya alguna que lo siga diciendo. ¿Cómo que no podemos hacer cosas juntas? Estamos moviendo y cambiando el mundo, lo decidimos hace cinco años y mirá como se está cayendo todo”, dijo en medio de un encendido aplauso.

Choco agregó que tampoco buscan romantizar situaciones. “Es normal que pasen cosas porque se está trabajando en eso. Hay espacios donde han permeado más algunas ideas o lógicas que les sirvan más a todes y habitarlos es un privilegio. Después hay otros espacios donde te dicen y ves todo distinto, con personas a las que les lleva un poco más de tiempo deconstruirse. Hay personas que tienen 50 años y todavía no pueden salir del closet, no pueden desandar esos mandatos. O pibes que sufren porque no pueden decir lo que les gusta”.

Lesbianas visibles como categoría política antes que en su vida privada  

Alejandra: En el documental la artista trasn Sasha Sathya afirma que falta ‘lesbianizar’ los escenarios… 

Juana: - Sacando a Las Kellies, el resto lesbianizamos bastante la pantalla (carcajadas).

Choco: -Históricamente creo que las lesbianas hicimos mucho por ocupar  lugares donde inicialmente no había mujeres. En el cine o en el fútbol las primeras que estuvieron ahí fueron tortas.  

Juana: -También estamos viendo que desde 2008 hubo un cambio cultural enorme. En los 80 a Sandra y a Celeste lo único que se les preguntaba era sobre su lesbianismo y no sobre la música que hacían. Después, con las leyes de identidad de género y el matrimonio igualitario, fue una locura. Como estaba viviendo en México, me la perdí, pero cuando volví vi que la sociedad había cambiado, se empezó a hablar del tema.