Carreras estratégicas para el desarrollo productivo
El desarrollo productivo y económico de las distintas regiones necesita una nueva generación de profesionales universitarios formados en disciplinas que son consideradas clave para lograr el crecimiento con inclusión social. Por eso, el lanzamiento del programa Becas Estratégicas Manuel Belgrano busca alentar el interés de los jóvenes por los estudios superiores en las áreas de alimentos, computación e informática, ambiente, logística y transporte, energía convencional y alternativas, gas, minería y petróleo.
Este año la inscripción a las Becas Estratégicas Manuel Belgrano para carreras científicas y técnicas, otorgadas por la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación, estará habilitada hasta el 30 de abril y, según se informó, el beneficio de la Asignación Universal por Hijo no es incompatible con esta ayuda.
Esta iniciativa tiene como objetivo promover el acceso, la permanencia y la finalización de estudios de grado y pregrado en ocho áreas que, como se dijo, son consideradas clave para el desarrollo económico del país y la igualdad social. Pero también se propone fortalecer los vínculos entre las universidades públicas, el sistema tecnológico productivo nacional y el mercado laboral. Las becas tienen una duración de 12 meses, pueden renovarse cada año hasta un máximo de tres años en las carreras de pregrado y de cinco años en el caso de las carreras de grado.
Se consideran estratégicas porque preparan profesionales para desempeñarse en sectores que tienen una alta demanda en los mercados actuales. Las distintas disciplinas relacionadas con la alimentación, por ejemplo, cobraron mayor interés en los últimos años gracias a los avances logrados en el procesamiento de las materias primas alimenticias para mejorar su conservación, composición, valor nutricional, calidad, accesibilidad, disponibilidad e inocuidad y así poder responder a las nuevas expectativas y exigencias de los consumidores.
Las carreras del campo de la informática tienen una rápida salida en mercados laborales de todo el mundo, debido fundamentalmente a la revolución digital que transformó la sociedad actual. Hace poco, un ejecutivo de la filial argentina de Accenture, empresa que ofrece servicios globales de consultoría de gestión y tecnología, aseguró que solo esa compañía tiene actualmente 1000 puestos de trabajo disponibles para ofrecer hoy mismo en el país, pero aclaró que esa demanda se dificulta con la falta de postulantes con la formación que exigen los perfiles laborales que busca la compañía. Pero eso no es todo, se estima que si el país no tuviera esa falta de personal capacitado, en los próximos dos años el sector de la Economía del Conocimiento podría aportar ingresos de entre 8.000 y 9.000 millones de dólares por exportaciones.
En lo que respecta a las carreras universitarias relacionadas con el cuidado del ambiente, se puede decir que son fundamentales para la búsqueda de nuevas soluciones a los problemas que ponen en riesgo la biodiversidad. La expansión urbana, muchas veces descontrolada, se traduce en asentamientos y actividades que impactan en forma negativa en los ecosistemas y, por supuesto, en la calidad de vida de la población.
Los estudios de logística y transporte, en tanto, también son fundamentales para el desarrollo del país y especialmente para nuestra región que padece una histórica desventaja respecto de la zona central. Ya lo dijo el economista estadounidense experto en estrategia competitiva Michael Porter: en el futuro la competencia no será entre las empresas ni los productos, sino entre procesos logísticos. A nivel local, es necesario que la provincia tenga profesionales formados en las buenas prácticas logísticas, con conocimientos en la gestión y la organización que faciliten la combinación de servicios integrando fuentes de producción con los centros de abastecimiento, distribución y venta. En definitiva, que aporten nuevas ideas para hacer frente a uno de los problemas de la producción regional que son los altos costos operativos.
Otro rubro muy demandado es el de la energía convencional y alternativas. El Chaco tiene un enorme potencial con la energía solar fotovoltaica y solar térmica gracias a que registra valores promedios de la radiación solar que son favorables para aprovechar este recurso durante todo el año. En el primer caso, se utilizan paneles solares que convierten la luz del sol en corriente eléctrica; y, en el segundo caso, se emplean equipos para concentrar en un punto la radiación solar con el objetivo de calentar agua.
Es necesario promover el interés de los jóvenes por estar carreras y, a la vez, impulsar la creación de empresas, incentivándolas para que ofrezcan servicios basados en el conocimiento y sumen nuevos puestos de trabajo.










