Cataluña: los independentistas siguen teniendo la mayoría
Gran elección del representante oficialismo nacional (PSC), primero en votos y en bancas, duplicando sus resultados anteriores. Ante el derrumbe de la derecha tradicional, PP y Ciudadanos, la ultraderecha de Vox consigue más bancas que ambos sumados.

El Partido Socialista de Cataluña (PSC), liderado por Salvador Illa, exministro de Salud del gobierno español, ganó las elecciones regionales, aunque empatando técnicamente con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), en medio de una mayoría superior al 50% del independentismo sumado.
Los números y las bancas
Los socialdemócratas consiguieron 23% de votos y 33 escaños, igual número de bancas que los republicanos de ERC y uno por encima de Junts per Catalunya (JxC). Si ERC y JxC sumaran sus legisladores a las Candidatures d'Unitat Popular (CUP, 9 bancas), el bloque independentista alcanzaría los 74 escaños. Así, irían sobrados para formar gobierno, con seis bancas más que las obtenidas en 2017.

La derecha se corre a la derecha
El ascendente partido ultraderechista Vox entra por primera vez al Parlamento catalán como cuarta fuerza y con 11 diputados. El ganador de las elecciones de 2017, el liberal-conservador Ciudadanos, sufrió una impactante caída, al pasar de 36 diputados a solo 6 este año. El Partido Popular (PP) logró solo 3, perdiendo uno.
En Comú Podem, la fuerza de centroizquierda que comparte el gobierno de España, mantuvo los 8 escaños que tenía, y el Partit Democràtic de Catalunya (PDeCat), antigua fuerza de gobierno regional, se quedaría fuera del Parlamento

Los presidenciables
ERC podría volver a gobernar, aunque el PSC ha dicho que intentará formar gobierno intentando sumar a En Comú Podem y a ERC, lo que califican de “mayoría de izquierdas”. Si en cambio los que forman gobierno son los independentistas, ERC desplazará a JxC, que había sido la fuerza más votada en 2017.
ERC dijo que se propone ampliar la base independentista para forzar la celebración de un referéndum pactado con el gobierno de Madrid. Laura Borràs, presidenciable de JxC, tiene una posición más dura: dijo que si el independentismo lograba un porcentaje de votos superior al 50%, debía gobernar y llamar unilateralmente al plebiscito.

La propuesta del PSC parece más complicada: aunque alcanzaría mayoría de escaños, ERC no se manifestó en la campaña en favor de ningún acuerdo con los socialistas. Incluso firmó, junto a las otras fuerzas independentistas un documento en el que rechaza un pacto con el PSC.
Baja participación
La votación apenas pasó del 53%, marcando la abstención más alta, al punto que solo la gran performance del PSC le permitió superar los votos obtenidos en 2017. ERC, la segunda fuerza más votada hoy, perdió más de 360.000 sufragios. La participación había caído 22,5 puntos respecto de 2017, aunque aquella fue récord por la gran ansiedad política que vivía entonces Cataluña tras el fracaso de la declaración de independencia. Además, la pandemia disparó el voto por correo, que puede corregir ligeramente los datos de participación. Estaban llamadas a votar 5,36 millones de personas residentes en Cataluña y otras 255.000 en el exterior.










