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Combustibles: pese a las tres subas del mes, en el sector dicen que el precio aún queda atrasado 

La nueva actualización en los valores de los combustibles, traccionada por la estatal YPF, será la tercera de enero, tras los incrementos del 4,5% y del 1%. La Súper quedará desde hoy a más de $75 por litro. El análisis de Miguel De Paoli.  

Pese a que durante el 2020 el gobierno nacional contuvo la actualización de los precios de los combustibles, por los efectos de la pandemia en la actividad económica, a partir de agosto comenzaron a concretarse sucesivas remarcaciones que significaron terminar el año con un incremento del 21,75% en los valores de los productos expendidos por la estatal YPF en estaciones de Resistencia. 

Estos valores que reflejaban las pizarras de YPF hasta ayer, serán actualizados desde hoy en la tercera remarcación del mes. 

Con el aumento previsto para hoy en torno al 3%, enero sumará su tercera actualización, que llevará el valor de la nafta más demandada del mercado, la Súper de YPF, a más de 75 pesos por litro. 

En el actual escenario, trazar proyecciones resulta, por lo menos, aventurado en un año que se presenta plagado de incertidumbres por los efectos de la pandemia en el mundo, y aquí en el país también. Así lo ve el empresario referente del mercado de combustibles, Miguel De Paoli, quien en diálogo con NORTE analizó la incidencia de variables como el dólar y el precio del barril de petróleo en los precios en el surtidor, la situación endeble de las estaciones de servicios y el comportamiento de la demanda. 

Cuando analistas siguen advirtiendo que los valores de los combustibles están atrasados en un 15% y muchos declaman al gobierno que “va a fundir al sector”, es necesario decir que los aumentos de este mes no tienen que ver con una suba en el margen de las petroleras sino por traslados a precios de impactos indirectos, como actualizaciones de impuestos. 

Miguel De Paoli, referente del mercado local de combustibles.

En un análisis general, De Paoli expuso que, si bien la crisis actual es diferente a otras de los últimos 40 años, “hay oportunidades a remarcar, como estaciones de servicio que se están abriendo, y exploración petrolera en aguas abiertas en el Mar Argentino”. “A las cosas las vemos mal, pero hay gente que tiene una mirada más a largo plazo, y ve un horizonte para invertir, lo que nos debe dar una pauta de optimismo, a pesar de que hoy las cosas luzcan poco favorables”, resaltó, y aseguró que “hay capacidad para seguir avanzando en un país que tiene muchos recursos energéticos contaminantes y no contaminantes, como las energías renovables”. 

Los ajustes 

El tercer aumento del mes, tras los concretados el 5 y el 11 de enero que ubicaron al valor de la nafta Súper de YPF en 74,50 (hasta hoy en Resistencia), sería en torno al 3%, por el traslado al precio del surtidor del incremento del 7,7% en el impuesto a los combustibles líquidos (ICL) y el del dióxido de carbono (IDC), y para compensar en parte el alza del tipo de cambio y la suba del precio internacional del petróleo. 

“Son pequeños cambios, los mínimos posibles, en cualquier momento del mes, y así seguirá hasta marzo, por lo menos. Son todos traslados de impuestos, pero hay un problema más importante que ese, que es el retraso en el ajuste de los costos en dólares del barril de petróleo”, explicó De Paoli. 

En ese punto, recordó que cuando empezó la pandemia, el valor del dólar oficial estaba en 62 pesos, mientras que hoy su valor es cercano a 90 pesos, lo que significa un incremento del 47% sólo en esa variable que tiene incidencia directa sobre el precio de los combustibles. 

“En el 2020, los combustibles aumentaron solamente un 20%, entonces hay un retraso”, indicó, en línea con lo que consultores y analistas del sector ubican en torno al 15% como atraso en los precios respecto a la evolución de otras variables, entre ellas la inflación que se ubicó en 36,1%. “Es el producto que menos ha subido en los últimos meses, comparado a la inflación real y a rubros que subieron mucho más que el índice general”, agregó. 

En números concretos, la nafta Súper en julio de 2020 costaba en YPF 58,89 pesos en estaciones de Resistencia y el 31 de diciembre, el valor era de 71,70 pesos, lo que marca un aumento del 21,75%. A eso se agregan los tres incrementos de enero (incluyendo el previsto para hoy), de alrededor de un 8% en total, que llevarán el precio de ese producto más allá de los 75 pesos. 

Costos en alza 

“Uno de los reclamos es justamente que se amplíe el margen comercial para las estaciones de servicio, porque a nosotros los costos en todo este tiempo nos vinieron aumentando. Agradecemos la ayuda del programa de Asistencia en la Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), hasta octubre, cuando no tuvimos más ese respaldo, pese a lo cual se firmaron acuerdos salariales con incrementos escalonados hasta marzo para recomponer la capacidad adquisitiva de nuestro personal en la provincia”, explicó De Paoli. 

Pese a la ayuda del Estado, el empresario advirtió que hubo estaciones que “redujeron su fuerza laboral porque la merma de actividad fue generando la imposibilidad de sostener la masa salarial. Y además se produjeron bajas por renuncias o cambios de trabajo, puestos que no fueron restituidos, lo que pone en foco a la dificultad que significa mantener la dotación”. 

Un contexto con dificultades que echa por tierra cualquier previsión 

“Hay una situación preocupante en base al pronóstico que hace el propio presupuesto nacional, con una inflación 35% para el 2021. Si tomo los valores del combustible al 31 de diciembre, y le sumo un 35%, me da una perspectiva sobre cuánto pueden llegar a valer los productos en algún momento del año”, indicó De Paoli, reforzando el concepto de precios de tres dígitos antes que finalice este año. 

En ese marco, dijo que lo que ocurre con los precios de los combustibles “es un fenómeno que responde a lo que ocurre con la economía en general, y con los aumentos en el precio de la carne y de la verdura”. “Hay un descenso en el consumo de alimentos y de necesidades como el caso de los combustibles, que están marcando pautas sobre cómo están cambiando los hábitos de los consumidores”, expuso. 

En tanto, trazó: “Todo lo que podamos prever para el año será escaso porque todavía estamos esperando la segunda ola de contagios. Tenemos un problema más grave, que es la inercia que vemos en Europa en este momento y que, en algún momento, tendremos que sincerar todo acá también. La economía está afectada por el fenómeno de la pandemia, como lo estuvo en 2020”. 

Por otra parte, en cuanto a la demanda de combustible en las vacaciones, indicó: “Mucha gente decidió no hacer vacaciones e invertir en refaccionar la casa o hacer una pileta. También muchas personas han decidido por recorridos más cortos. Todas las dificultades marcan una pauta de cómo vamos a tener que enfocarnos durante este 2021”. Dijo así que “habrá sectores que podrán resultar beneficiados y otros que resultarán muy perjudicados”. 

“En comparación con el aumento de la patente, lo nuestro parece un chiste”

Otro parámetro para medir lo que el sector considera un exiguo incremento en el valor de los combustibles, es el aumento en el valor del pago anual de la patente automotor en Resistencia. 

“Parece un chiste lo que subió la nafta comparando con el aumento en la patente municipal del 100%”, contrastó De Paoli, quien también apuntó a que “las multas en litros de nafta deberían tener la misma pauta que para el pago de patentes”. “Todo esto nos da un parámetro de que hay una presión fiscal importante que está afectando a los vecinos de Resistencia”, completó.