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¿Camino a un caso sin culpables?

El año en que no quedó ningún detenido por el atroz crimen de Lorena Romero

Lorena Romero, de 21 años, fue asesinada el 10 de junio del año pasado. Su cuerpo desmembrado apareció en el río Paraná, a 80 kilómetros de Reconquista.

La familia de la joven, cruelmente asesinada, teme que el caso quede empantanado y no se llegue a los autores.

Su novio que sigue imputado por el femicidio, tras pagar una fianza, fue el primero en salir libertad; en agosto un tío y un sobrino recibieron el cese de prisión. Si bien para la abogada de los padres de víctima lo resuelto por el fiscal no los hace inocentes, el caso abre el interrogante de si se llegará a la verdad.

Lo último que se supo de la investigación por el crimen de la joven de Villa El Dorado fue a comienzos de agosto de 2020, cuando el fiscal de investigaciones en temática de violencia de género Héctor Valdivia, luego de recibir resultados periciales sobre elementos secuestrados en un rancho a la orilla del riacho Barranqueras, en Puerto Vilelas, resolvió poner en libertad a Ramón (48) y Walter Ramos (28), padre e hijo.

El rancho donde el fiscal cree que el cuerpo de Lorena Romero fue trasladado, pero las pericias favorecieron a dos sospechosos.

Según los inicios de la instrucción, el fiscal consideró que ambos ayudaron a Ezequiel Ramos, de 23 años (novio de la Lorena), a descartar el cuerpo tras desmembrarlo con amoladoras, instrumentos que fueron peritados al igual que un freezer que había en la precaria casa, pero rastros hemáticos cotejados arrojaron que no eran de la víctima.

El abogado Miguel Barceló defiende a los Ramos, incriminados por un hombre de más de 80 años que vivía con ellos y que aportó al fiscal Valdivia un testimonio a partir del cual el Ministerio Público fortaleció las sospechas sobre Ramón y Walter.

Pero tampoco fue suficiente a esta altura la declaración de Roberto Yunis, quien padece una insanía corroborada por un médico psiquiatra forense, y cuyos dichos merecieron varios cuestionamientos por la defensa.

Lo concreto es que “las manchas de sangre halladas en la casa del riacho en Vilelas no son de Lorena Romero y tampoco de mis dos clientes: el ADN dio negativo y, con base en esa prueba, fueron notificados del cese de prisión preventiva”, destacó Barceló.

Además de recuperar la libertad, porque entiende que no hay una prueba que los involucre, Barceló pidió el sobreseimiento de sus clientes. Y considera que no llegarán a juicio porque Valdivia no tiene nada que los involucre.

Distinta es la situación de Ezequiel que, tras una caución real (fianza), salió en libertad, pese a que, según el fiscal, el novio le fracturó a golpes siete costillas a Lorena y a partir de ese momento buscó la complicidad de Ramón y Walter Ramos, pero lo obrante en el expediente dice otra cosa.

Los argumentos, entre pericias, testimonios y recursos de apelación, hicieron que lo investigado en 18 meses pierda sustento, surgiendo el planteo de si se llegará a conocer quién o quiénes son los femicidas, ya que hasta aquí ya no quedan detenidos. Y el temor en la familia a que el caso quede impune ya les sobrevuela.