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Anuario 2020

El asesinato de una pareja: un indicio más de la actuación de sicarios en Resistencia

El 13 de octubre, Resistencia asistió, perpleja, a la “ejecución” de una joven pareja tras celebrar en familia un cumpleaños en uno de los departamentos donde vivían del barrio Nueva Resistencia, cerca del Jorge Newbery.

En el auto de Daniel Díaz (27), el primero en ser asesinado, se halló un kilo de cocaína de máxima pureza, valuada en unos cuatro millones de pesos.

A setenta días del hecho, no hay detenidos. Para los investigadores y la fiscal número 2 Ana González de Pacce, el doble homicidio, por las características, lleva a suponer que también fue obra de sicarios.

Testigos hablan de un solo intruso vestido de negro, que llevaba colocada una gorra del mismo color. Luego de cometer el asesinato de Díaz y su esposa Araceli Aguirre (24), salió por los pasillos hasta llegar a una de las calles, donde se supone que subió a un vehículo para escapar.

Araceli Aguirre y Daniel Díaz fueron ejecutados de tres disparos cada uno. En una habitación contigua dormía una hija de tres años.

Los dos fueron asesinados de tres disparos cada uno con una pistola calibre 9 milímetros. En la casa se hallaron 13.500 pesos y 6.500 pesos esparcidos en el piso, manchados con sangre, por lo que la fiscal González de Pacce investiga otra hipótesis que no es el robo.

En medio de las conjeturas, surgió el posible móvil “pasional”, pero perdió fuerza a medida que se sumaron testimonios de los familiares de las víctimas. Y una prueba irrefutable: el hallazgo de un ladrillo de cocaína de máxima pureza en el auto VW Passat que Díaz tenía estacionado muy cerca de su casa.

El vehículo del hombre tiene registro en Rosario, pero hasta el momento para la fiscal ese dato no tiene relevancia, si se pretende relacionar la ciudad conocida por el avance sanguinario del narcotráfico y las disputas territoriales con sicarios a toda hora cobrándose venganza.

SIN DETENIDOS

Hoy se cumplen setenta días del doble crimen y en los inicios de la investigación se detuvo a una hermana de Díaz y su pareja, porque se creía que llegaron antes a la escena y tomaron dólares. Pero la fiscal le allanó el domicilio y también a dos serenos, que estaban de turno esa noche en el barrio, y no encontró el dinero que según el padre del joven tenían las víctimas ahorrados.

Sin haber acreditado ese faltante, González de Pacce dispuso la libertad de los únicos sospechosos y acusados de encubrimiento agravado. En síntesis, 13.500 pesos en un cajón de la mesa de luz, 6500 pesos al lado del cuerpo de Díaz y droga valuada en cuatro millones de pesos. ¿Acaso el sicario fue a buscarla y Díaz se negó a entregársela?

El auto de la pareja estaba a pocos metros del domicilio. En su interior se halló un kilo de cocaína de máxima pureza.

El homicida llegó luego de que la pareja festejara el cumpleaños de Díaz, al que habían asistido sus afectos más cercanos. Depende de lo que se extraiga de las pericias a los celulares secuestrados, con quienes se mensajearon ambos.

Díaz habría sido el primero en ser asesinado, y su cuerpo fue hallado al lado de la puerta con un disparo en la cabeza y dos en el tórax, por lo que se cree fue el que atendió al sicario. Aguirre fue hallada en una habitación con impactos en la pierna, axila y muñeca.

No se descarta que a la chica la hayan ejecutado delante de una hija que tenían con Díaz, una niñita de tres años, pero las fuentes también dijeron que tal vez la menor dormía en su cuarto, ya que el doble crimen ocurrió entre la 1 y 1.30 del 13 de octubre.