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Cimbronazo económico y un horizonte lleno de obstáculos

A los problemas estructurales que arrastra la economía argentina, se sumó desde marzo el impacto de la pandemia y una cuarentena estricta que golpeó a todos los sectores. Luego de múltiples caídas, viene la recuperación, que en estos últimos meses del año tuvo como dificultad el desabastecimiento de algunos insumos. 

La peatonal de Resistencia vacía, con persianas bajas y rejas cerradas, fue un paisaje que vimos y nos dolió durante varias semanas. Junto con todo el centro comercial de la capital, fue la imagen más elocuente del daño económico que generó la pandemia en la zona más activa de la ciudad.

La peatonal de Resistencia y un vacío doloroso, en los primeros meses de cuarentena en la provincia.

“Queda estrictamente prohibido rendirse”, se leía en letras grandes en una persiana baja que expresaba la fortaleza de muchos comerciantes y el espíritu de no bajar los brazos, pese a lo duro que fue no abrir durante esos meses de máximas restricciones.

Ante lo inédito de la pandemia, y frente a lo desconocido de un virus que se cobró miles de vidas, el cimbronazo económico, cuarentenas mediante, golpeó a todos los sectores productivos, comerciales y de servicios. Todo indicador que analicemos entre marzo y mayo –al menos- registra una caída abrupta si se compara con un ya de por sí malo 2019.

En una reciente entrevista que NORTE publicó, el economista Marcelo Nievas marcaba que, más allá de las cuestiones puntuales del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) -una de las claves para 2021-, Argentina necesita desplegar un plan de estabilización que reduzca la incertidumbre de los pilares macroeconómicos.

Allí también daba cuenta de la gran protagonista de este año: la brecha cambiaria. “Cuánto más alta es la diferencia entre el dólar financiero, en cualquier versión, y el dólar oficial, más complicaciones se presentan para contener la pérdida de reservas”, explicaba Nievas. Esa brecha llegó a ser de 130% en el peor momento de octubre, y a principios de diciembre se ubicaba por debajo del 80%.

Esa coyuntura tuvo varios impactos. “Quien hoy está construyendo, quien quiso cambiar el auto, quien fue a la carnicería el fin de semana, todos advierten que algo anda mal porque se nos hace muy difícil saber cuánto valen las cosas relativas a otras, y eso si es que puedo comprarlas, porque no todos los bienes están disponibles. Así vemos que los precios que pagamos corren más rápido que los que nos muestran las estadísticas (la inflación de octubre fue de 3,8% y la de noviembre rondaría 3,5%). Entonces el desajuste a nivel micro es muy importante y es una tarea que deberá enfrentarse en los meses por venir”, analizaba el economista.

Como consecuencia del tiempo durante el cual muchos comercios permanecieron sin atención al público, algunos abandonaron locales céntricos y se reubicaron en otras zonas, mientras que otros directamente cerraron.

En suma, una economía que venía con múltiples impactos acumulados desde 2019, afrontó la situación pandémica con debilidades estructurales, lo que, junto con la cuarentena, generó cierres de empresas, pérdida de empleos, aumento de la pobreza, mayor déficit fiscal y restricciones cambiarias. Aquí, un repaso por los principales indicadores, algunos de los cuales exhiben ya una recuperación.

Una caída histórica y un rebote moderado

El Producto Bruto Interno (PBI) –un indicador que mide la producción total de bienes y servicios de un país- se estima que caerá este año 12,3%, según las últimas previsiones difundidas por el Banco Mundial, con un repunte de 5,5% para 2021. Aunque otras estimaciones hablan de un descenso más atenuado en el orden de 10,5%. La abrupta baja se da en un contexto continental de caída, ya que América Latina y el Caribe, en conjunto, perderán 7,9% según la misma fuente.

A partir del 20 de marzo en el país, y del 18 en el Chaco, el aislamiento obligatorio se prolongó durante varios meses, conformando un escenario en el cual la supervivencia de empresas comerciales y de servicios formales, de industrias y pequeños emprendimientos, resultó cuesta arriba, pese a asistencias nacionales y provinciales, que nunca llegaron a todas, pero que estuvieron disponibles y significaron un esfuerzo importante en un país que no tiene acceso al crédito y debió resolver todo “gasto extra” con emisión monetaria.

La magnitud del esfuerzo fiscal se advierte en los números oficiales, que indican que el Estado argentino terminará el año invirtiendo alrededor de 6% del PBI para paliar los efectos de la pandemia de coronavirus y el aislamiento social. Se incluyen allí la tarjeta alimentaria, el IFE y el programa ATP, como principales ayudas, estas dos últimas sin continuidad en 2021.

La dinámica de los recursos propios

En materia de recursos propios de la Provincia, la dinámica de los últimos meses ofrece repuntes interesantes, que abren un horizonte de optimismo. Así, la recaudación tributaria tuvo a noviembre como el mejor mes en lo que va de 2020: alcanzó los $1.662,78 millones, con un crecimiento en términos nominales de 40,41% respecto del mismo mes del año anterior y 8,02% respecto de octubre 2020. En términos reales, mejoró 2,77% respecto del mismo mes del año 2019.

Observando el acumulado enero-noviembre, la recaudación de la Administración Tributaria Provincial (ATP) refleja un incremento de 38,47% en términos nominales, totalizando $15.029,29 millones contra $10.853,90 millones recaudados durante el mismo período de 2019.

En términos reales, si se toma como referencia el IPC nacional, la recaudación propia en el período eneronoviembre 2020 sufrió una caída en relación con la inflación de 3,15% respecto del mismo período de 2019.

En la evolución se advierte que los meses con menor recaudación fueron marzo con $1.118 millones y abril con $1.069 millones, en medio de restricciones a toda la actividad comercial y de servicios.

Así evolucionaron los principales indicadores

Este recuento comienza con un dato fundamental de la dinámica de consumo: las ventas minoristas. Según CAME, las cantidades vendidas por los comercios pyme declinaron 6,7% anual en noviembre. En lo que va del año, el descenso es del 24,3%, y se explica por las fuertes retracciones registradas entre marzo y julio principalmente. Es que, en marzo, el descenso fue del -48,7%, en abril fue la máxima baja con -57,6%, en mayo -50,8%, en junio -34,8% y en julio -27,7%.

El último informe de CAME sobre las ventas minoristas señala que la mayor dificultad en el mes la tuvieron aquellos sectores con faltantes de mercadería, aunque sobre fin de mes se habría comenzado a normalizar el abastecimiento.

Según la entidad nacional, el 57% de los comercios relevados manifestó haber tenido problemas para el suministro de mercadería, lo que demoró ventas. La principal causa mencionada es que los proveedores no tienen productos. Pero los negocios encuestados también indicaron que, en muchos casos, los distribuidores sí tienen la mercadería, pero como no tienen precio, prefieren no vender.

En otro orden, fuentes de la institución estimaron en 60 mil la cantidad de pymes que habrán cerrado sus puertas este año como consecuencia del freno a la actividad económica en el país.

Consumo de cemento

Observar la dinámica en el sector de la construcción es una de las claves a la hora de reconocer avances o retracciones en la actividad económica. Según datos de la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland, el consumo de cemento en el Chaco, en octubre, alcanzó 26.668 toneladas, con un avance interanual del 62,5% con respecto a octubre de 2019, pero un 7,5% menos que en septiembre 2020.

En la provincia, la mayor caída interanual se dio en marzo, con -46,6% por un consumo total de sólo 8.925 toneladas. Mientras que en abril la baja fue del 21,2% (12.502 toneladas consumidas). Desde mayo en adelante, producto de las habilitaciones de obras públicas y privadas, la actividad comenzó a repuntar hasta alcanzar el pico de consumo en septiembre (28.841 toneladas), pese a un leve bache en junio con un descenso interanual del 1%.

Durante noviembre, en tanto, comenzaron a notarse problemas de abastecimiento de los principales materiales e insumos destinados a la construcción.

Otros datos sirven para un más completo análisis del sector. Según datos del Ieric, en octubre ninguna jurisdicción del país escapó al proceso de contracción del número de empleadores de la construcción. Aquí en Chaco, había por entonces 278 empresas en actividad, y fue una de las únicas cinco jurisdicciones que experimentaron mermas superiores al 20% interanual.

En cuanto al empleo en la construcción, en septiembre –último dato disponible- la provincia tenía 3.654 trabajadores registrados, con una mejora respecto a agosto del 7,1%, pero una caída interanual del 17%.

Ventas en supermercados

Un indicador que muestra el freno general de la economía, y en particular del consumo, está representado por las ventas en supermercados. Gráficamente, el año expuso altibajos, con la mayor caída interanual en junio, del 8,4% (710 millones de pesos en ventas totales), y otros descensos significativos en julio (-7,2%) y agosto (-4,6%).

En tanto, las mejoras interanuales se dieron en los meses de enero (0,7%), febrero (11,7%), marzo (7,3%) y mayo (4,7%). Los datos son parte de un informe reciente de la Consultora Politikon Chaco.

El mercado de los combustibles

Como consecuencia de las limitaciones para la movilidad, entre marzo y abril, las ventas de combustible registraron en la provincia la mayor retracción. En octubre (último dato disponible a la hora de escribir este análisis), se produjo en la provincia el mayor volumen de ventas desde el inicio de la pandemia, con un crecimiento del 6,4% con respecto a septiembre, pero todavía sin superar los niveles de febrero 2020.

En la comparación respecto al año anterior –de acuerdo con la consultora mencionada- todos los meses del período de pandemia están muy por debajo, particularmente en el segmento de las naftas.

Las compras de 0 km

Un indicador que sirve particularmente para analizar no sólo la pandemia, sino centralmente la desvalorización del peso y la búsqueda de opciones para preservar el valor de los ahorros es el patentamiento de autos. En el Chaco, se patentaron 609 automóviles en noviembre, lo que representó una suba interanual del 35,3%.

En este caso, la mayor baja de patentamientos fue en abril, luego de lo cual la curva fue ascendente hasta julio, cuando tras un bache retomó el crecimiento. En la comparación interanual, noviembre fue el tercer mes consecutivo de mejora para la provincia, luego de haber tenido caídas durante 27 meses consecutivos en patentamientos de autos.

Empleo

Por último, un dato reciente dado a conocer en un informe de Politikon, con base en datos oficiales del Ministerio de Trabajo y Empleo de la Nación, indica que el Chaco logró un importante avance en la medición mensual (desestacionalizada), registrando un incremento del 0,5% del empleo privado registrado, lo que implica 342 nuevos puestos de trabajo comparando con agosto. De este modo, se ubicó como la provincia con el sexto mayor incremento en todo el país.

Con respecto a septiembre 2019, se produjo una contracción del 3,1%, la más baja desde la irrupción de la pandemia y con una importante

desaceleración respecto a los meses previos, lo cual confirma la mejora de la provincia en la materia.

Los mecanismos de asistencia a empresas y sectores vulnerables

Al margen de algunos instrumentos provinciales puestos a disposición vía Ministerio de Industria, Producción y Empleo y Nuevo Banco del Chaco, la asistencia para ayudar a pymes a atravesar tantos días sin actividad llegó desde el Estado nacional con el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) y, para sectores informales y con mayor vulnerabilidad, con el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). Se sumaron también con un aporte importante los créditos a tasa 0% para autónomos y monotributistas de categorías elevadas.

Todo el paquete nacional equivale al 6% del PBI argentino. Según el informe del Ministerio de Economía de la Nación, en octubre –último dato disponible- las erogaciones extraordinarias en concepto de IFE y el Programa ATP ascendieron a $30.253,8 millones.

IFE y ATP

El programa ATP es la herramienta con la cual el gobierno nacional asistió, por un lado, al sector privado (empresas pequeñas, medianas y grandes) y, por otro, a monotributistas y autónomos.

Con carácter progresivo, esta asistencia vía salario complementario fue concebida originalmente de forma que, en empresas que tengan menos de 25 empleados, la ATP cubriera en promedio el 70% del salario neto; y en las de más de 800 empleados, la cifra llegara al 50%. Por la profundización de los problemas generados por el aislamiento, la ayuda continuó hasta diciembre, aunque con algunas restricciones y segmentaciones.

En seis desembolsos del Programa ATP, hasta el abonado en octubre, el Estado nacional destinó al Chaco $2.147,2 millones para sostener la actividad y el empleo de empresas en sectores críticos y no críticos durante los meses de cuarentena.

Los datos de la Regional NEA de Anses indican también que, de los seis pagos efectuados en la provincia desde mayo (ATP 1) hasta octubre (ATP6), el mayor volumen de empresas y trabajadores asistidos se dio en mayo con 2766 empresas y 28.204 empleados alcanzados.

Desde allí y progresivamente, la cantidad de beneficiarios alcanzados fue reduciéndose, hasta alcanzar en octubre a 1339 empresas y 13.899 trabajadores en la provincia, de acuerdo a los últimos datos disponibles de la regional que conduce Agustín Aleman. En ese último mes, la inversión fue de $269 millones para el pago de salarios complementarios.

A nivel nacional, la octava edición del programa ATP permitió el pago del salario complementario correspondiente al mes de noviembre de 33.873 empresas durante las primeras semanas del mes de diciembre. Esto permitió alcanzar un universo de 536 mil trabajadores con una inversión superior a los 10 mil millones de pesos.

En otro plano, el IFE fue un paliativo para el segmento de la población que presentaba dificultades para el acceso a un trabajo formal y para otros sectores vulnerables beneficiarios de prestaciones sociales. Entre abril y septiembre (último pago registrado del bono), se desembolsaron en toda la provincia $10.170,4 millones.

Entre abril y mayo, 319.356 personas en el Chaco cobraron el primer bono, lo que significó una inyección de $3.193.560.000. Mientras que al segundo pago lo percibieron más de 350 mil beneficiarios ($3.500 millones), cantidad que se redujo un poco en el tercero. Así, al IFE 3 lo perciben en la provincia 347.690 personas en total ($3.476,9 millones), producto de una depuración de la base de datos y de la recuperación de algunos empleos a partir de la reactivación de algunas actividades.

La mayor proporción de beneficiarios –según un informe de Anses- se concentró en el rango etario de 18 a 25 años, donde percibieron el tercer bono 62.900 hombres y 68.800 mujeres.

Las herramientas de los bancos públicos

Al margen de la asistencia estatal, los bancos públicos ofrecieron múltiples alternativas de financiamiento durante todos los meses de pandemia, que NORTE reflejó ampliamente. En asistencias a mipymes, el Nuevo Banco del

Chaco volcó al mercado $ 15.680 millones en stock de préstamos a más de 600 empresas asistidas, hasta octubre.

Mientras que el Banco Nación, con sus 19 sucursales en el Chaco, otorgó $1.035 millones en asistencia a pymes a través de líneas crediticias COVID-19 para un total de 310 operaciones en lo que va de 2020. Estos créditos fueron destinados a evolución, capital de trabajo y en un pequeño porcentaje a inversión. En otras líneas, se otorgaron créditos a 55 pymes por aproximadamente $160 millones.

En tanto, se otorgaron 3900 préstamos personales por un total aproximado de $514 millones, en el marco de convenios para pago de Haberes y Jubilados Anses en lo que va de este año.

* La autora de la nota es Prosecretaria de Redacción de NORTE.