La participación del Chaco en el Programa Rugby 2030
Fue impulsado por la Unión Argentina de Rugby (UAR) para crear espacios de discusión ante los hechos de violencia que involucró a jugadores.
Alejandro Frigerio, exjugador de Curne, entrenador durante ocho de los seleccionados de la Unión del Nordeste, dirigente y presidente del club canario, además de ser miembro del Consejo de URNE, fue nominado para ser el representante del Chaco en este interesante proyecto que tiene como principal objetivo crear una nueva cultura apuntando a resolver la conflictividad y reducir la violencia que se ha hecho presente en los últimos tiempos con el protagonismo de jugadores en diversos hechos.

El dirigente aseguró que el programa está diseñado con el objetivo de crear un espacio de discusión y análisis de la problemática social en el deporte, conducta, disciplina y funcionamiento que incluye al jugador, su familia y hasta los hinchas que asisten a los espectáculos.
Acerca de la responsabilidad que la cabe con esta nominación, destacó: “En lo personal es un orgullo porque me permite seguir trabajando por el deporte. Lo tomo como un verdadero desafío porque el programa tiene varias aristas, más que interesantes, y apunta al mediano y largo plazo. Porque esto de la violencia y comportamientos inexplicables no se cambian de un día para otro”.
El mundo del rugby se vio sacudido últimamente por el registro de hechos de violencia que involucra a jugadores formados en un deporte donde la amistad es la prioridad, además de los valores, como base para el desarrollo de cualquier ser humano. “Lo primordial es analizarlo para cambiar apuntando a las fallas que terminan originándolos. El conflicto del presente no se da únicamente en el deporte, fuera del mismo tenemos todos los días hechos atroces en una sociedad violenta y desbordada. La cuestión es producir el ámbito de discusión porque será la única forma de mejorar. En realidad es preocupante y en consecuencia no debemos mirar hacia otro lado. Debemos actuar rápidamente para contrarrestar, desde el lado que nos toque en el ámbito que nos desarrollamos”.

Conocido es que la ovalada es un deporte rudo, de contacto extremo, pero fuera del campo de juego siempre primó la caballerosidad y el respeto por la amistad. “Por ser de contacto se trabaja en el autocontrol desde hace tiempo en todos los niveles. Puedo asegurar de la evolución y de que es difícil ver un hecho de violencia en un tercer tiempo. El jugador sabe de los valores transmitidos desde las divisiones inferiores, pero no debemos dejar de replantearnos lo ocurrido en la sociedad. No hay que adjudicarlos solamente al rugby, no veo bien porque se estigmatiza al deporte con hechos registrados fuera de la cancha. Por eso, este programa nos permitirá mejorar a través de los espacios de debate y será fundamental la activa participación de profesionales de diferentes ramas porque el 90 por ciento de nuestro deporte es manejado por personas amateurs, comunes que no tenemos las armas de un graduado para tratar”.
Ya se conocen los objetivos a alcanzar mediante esta iniciativa de la UAR apuntando a un trabajo de base en los más pequeños y hasta los de primera división. “Una cuestión que nos complicó es la de los talleres porque deben ser presenciales, pero avanzamos en el trabajo de una encuesta nacional con personas ligadas al deporte y al club. Se los consultó sobre qué entienden por el deporte en primer lugar y se hace hincapié en la formación de los chicos a partir de los 6 años, en los entrenadores para que puedan comunicarse. Debemos lograr un cambio de mentalidad, adaptarse a las generaciones que vienen cambiando estereotipos de los mayores”.
Encendió la luz de alarma el asesinato de Fernando Báez Sosa, un joven que fue atacado por jugadores de rugby a la salida de un boliche en Villa Gesell. Fueron imputados por el delito de homicidio agravado por alevosía y por concurso premeditado de dos o más personas, encontrándose detenidos. “No hay ninguna justificación por este lamentable suceso, no se puede permitir este tipo de actos desde ningún punto de vista se puede aceptar”.
El atípico 2020 será imborrable para todos los habitantes del planeta porque de un día para otro y sin pensarlo todo lo previsto y programado no se pudo hacer. Todo se derrumbó, y de eso no escapó el rugby con su calendario por el Covid 19. “Hoy debemos ser muy cautos, para hablar de actividad en 2021 dependemos de la evolución de la pandemia. Hay que ver la manera de organizarse, esperar las vacunas, para después pensar en contener a los chicos porque el deporte es salud física y mental. Lo ideal será volver lo antes posible, pero no existe ninguna certeza de competencia”.
El cortocircuito por el homenaje que mereció Diego Maradona
Como si faltaba algo más para el rugby, el tibio homenaje a Diego Maradona por su fallecimiento, mereció una andanada de críticas y por las mismas hubo pedido de disculpas de Los Pumas que se encontraban en Australia. “En lo personal considero que hubo un cortocircuito entre el staff y el equipo que estaba en competencia o el mismo manager que se encuentra en contacto con la dirigencia. Los jugadores y el entrenador están concentrados en el juego, el merecido reconocimiento que mereció Maradona, un fanático de nuestro deporte, debió bajar de la dirigencia o el manager”.
Los mensajes del repudio
Otro de los hechos de gran repercusión mediática fueron los mensajes discriminatorios de tres jugadores de Los Pumas años atrás a través de las redes sociales y que tuvieron gran impacto. “Repudiable desde todo punto de vista. Lo hicieron cuando tenían 17 años, pero esto no justifica para nada el contexto. Pidieron disculpas por esos actos, maduraron, demostraron evolución a través del deporte. En lo personal considero que hubo ensañamiento hacia esto y lo del homenaje a Maradona. No debemos seguir dividiendo a los argentinos, grietas innecesarias, la sociedad es una sola, debemos seguir trabajando por este hermoso país”.










