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Una oportunidad para las pymes

La reglamentación de la ley nacional de Góndolas es una buena noticia para las pequeñas y medianas empresas de la región, ya que la norma promueve una mayor oferta de productos locales de ese sector en las grandes cadenas de comercialización. De esa manera se busca evitar prácticas monopólicas de grandes grupos económicos que atentan contra la competitividad y restan poder de compra a los consumidores.

La ley nacional 27.545, conocida también como Ley de Góndolas, se propone garantizar espacios de comercialización a pymes, cooperativas y pequeños productores de las distintas regiones del país que, hasta ahora, en la práctica tenían impedido el acceso a grandes espacios de comercialización. Además de poner un tope de hasta un 30 por ciento el espacio en góndola de las grandes industrias, la ley establece que existan por lo menos cinco ofertas de pequeñas y medianas empresas y una oferta y hasta un 5 por ciento de economías regionales.

Se trata de un marco normativo que, con algunas diferencias y particularidades, ya existe en algunos países de Europa donde se presta una especial atención a las pymes, puesto que son estas las que más generan empleo. En la Argentina, según algunas estimaciones de consultoras privadas, las pequeñas y medianas empresas concentran el 67 por ciento de la fuerza de trabajo. De ahí la importancia de impulsar políticas públicas que fortalezcan la salud de un sector que es fundamental para la reactivación de la economía.

En lo que respecta a la ley de Góndolas, debe señalarse además que la Asociación de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino, una entidad que nuclea a directivos de empresas argentinas que apuestan a romper el círculo vicioso de una economía concentrada en exportar commodities e importar productos con valor agregado, tuvo una activa participación en la redacción de la norma. La asociación hizo notar que la ley fue aprobada por el Congreso Nacional con el voto de diputados y senadores de distintas fuerzas políticas que comprendieron la importancia que tiene apuntalar el trabajo de las pymes argentinas, muchas veces afectado por prácticas monopólicas que distorsionan el funcionamiento del mercado y que impiden a pequeñas empresas que tienen productos de alta calidad acceder a las góndolas de las grandes cadenas de supermercados.

Se abre así la posibilidad de una mayor oferta, tanto física como en plataformas virtuales, de productos de pymes, cooperativas y emprendimientos de la agricultura familiar en las grandes cadenas de supermercados. La idea es que tengan un trato equitativo en el espacio que ocupen en las góndolas. La reglamentación de la ley establece que la Secretaría de Comercio Interior del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación será la autoridad de aplicación de la ley. El organismo estatal deberá elaborar un listado actualizado con la totalidad de los productos alcanzados por la ley, agrupados por categorías de acuerdo a los diversos formatos de espacios de ventas. Este listado será publicado y actualizado en la web oficial de la Secretaría de Comercio para que pueda ser consultado por los usuarios y consumidores. El organismo también deberá fijar los requisitos de señalización de los congeladores exclusivos o los exhibidores patrocinados para que estén claramente identificados y diferenciados de las góndolas o locaciones virtuales, para prevenir la confusión de los consumidores. Además, podrá establecer un porcentaje máximo de ese tipo de exhibidores en relación con las góndolas para evitar una sobrepresentación de algunos productos.

En rigor, la ley también tiene como objetivo proteger a los consumidores que sufren el abuso de la posición dominante de algunas de las grandes marcas que casi siempre se traduce en un incremento injustificado de los precios de determinados productos de consumo masivo. En el debate de la ley que tuvo lugar en el Congreso Nacional los legisladores citaron algunos ejemplos de posición dominante que confirmaron la necesidad de establecer un nuevo marco normativo. Se explicó, por ejemplo, que en la Argentina en el caso de los productos enlatados una empresa acapara el 70 por ciento del mercado, en los lácteos solo dos empresas representan el 78 por ciento, mientras que en panificados una empresa ocupa el 76 por ciento de los espacios de comercialización, y en jabones en polvo solo dos empresas acaparan el 92 por ciento de la oferta.

Por último, debe recordarse que la ley por sí sola no hará milagros. Como bien señalan los empresarios pymes, el control ciudadano y el institucional deberán asumir un rol activo para que este esfuerzo no quede solo en buenas intenciones.

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