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El rompecabezas económico: lo que depara  el verano y las claves para el 2021 

Marcelo Nievas analiza el escenario mirando hacia el muy corto plazo -el verano 2020-21- e introduciéndose un poco más allá, en un año que estará signado por el acuerdo con el FMI y su impacto en día a día de cada argentino.  

Con algunas metáforas se puede graficar mejor el contexto económico argentino y las perspectivas. Por eso, el economista Marcelo Nievas apela a ellas y define como "un rompecabezas" a la macroeconomía, que involucra variables como el gasto público, el dólar, la inflación, el empleo; y a la Argentina en general como "un paciente con una vida desordenada", para abordar de esa forma el análisis del acuerdo con el FMI. Además, pone énfasis en señalar que la agenda inmediata del gobierno, luego del ordenamiento macro, debería ser la de impulsar la inversión privada para recuperar empleo.

"Pensando en el cortísimo plazo de pasar el verano, el desafío central será entre enero y febrero, cuando la cantidad de dinero que demanda la gente se reduzca", señaló Marcelo Nievas. 

NORTE dialogó con el docente de Macroeconomía de la UNNE y socio en FNV Capital, para abordar los temas más urgentes de la agenda nacional en este cierre de 2020, y con la perspectiva de un 2021 electoral que sumará un horizonte de negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Entre sus observaciones, Nievas subraya que el desajuste a nivel de la microeconomía -con precios en el día a día que corren más rápido que las estadísticas- es muy importante y es una tarea que deberá enfrentar el gobierno nacional en los meses por venir.

Además, para hacer más gráfica la situación del país hoy, sostiene que "Argentina es el típico paciente que vive una vida desordenada y que, cuando enfrenta algún susto que lo pone en riesgo, acude al médico para que le diga qué hacer".

Brecha cambiaria

Al analizar el actual escenario, advierte que "la economía viene perdiendo reservas mes a mes, aunque un poco menos en noviembre, al ritmo de una brecha creciente". Y amplia: "Cuánto más alta es la diferencia entre el dólar financiero, en cualquier versión, y el dólar oficial, más complicaciones se presentan para contener la pérdida de reservas". Esa brecha -recuerda- llegó a ser de 130% en el peor momento de octubre y hoy ronda el 80%. 
Nievas resalta que, si la reducción de la brecha "tranquilizó" el drenaje de dólares de reservas, debería ser un objetivo reducirla. "Hasta acá, el cepo ayudó, pero no alcanza. Es decir, más cepo generó más brecha, pero seguimos perdiendo reservas", marcó.

En el plano de las soluciones posibles, el economista visualiza dos caminos: reducir el tipo de cambio financiero o aumentar el tipo de cambio oficial. "Cualquiera de los dos caminos tiene implicancias. El primero requiere un programa económico consistente que hoy no tenemos, y cuyos costos en términos de ajustes pueden ser complejos. El segundo tiene como riesgo la aceleración de la inflación en el corto plazo y las consecuencias en una economía con una presión social elevadísima", explica y redondea: "Es una difícil elección. Probablemente alguna combinación de ambas termine siendo el camino menos doloroso en términos de su impacto económico".

 

Argentina es el típico paciente que vive una vida desordenada y que, cuando enfrenta algún susto, acude al médico para que le diga qué hacer. 

 

Desafíos en el muy corto plazo 

NORTE: Mirando la evolución de dos variables, dólar y reservas ¿qué puede deparar el verano 2020-21? ¿Se pueden visualizar sobresaltos? 

Nievas: Pensando en el cortísimo plazo de pasar el verano, el desafío central será entre enero y febrero, cuando la cantidad de dinero que demanda la gente se reduzca y, por lo tanto, el Banco Central tenga oportunidad de sacar pesos de circulación, ya que el principal problema hoy radica en el exceso de emisión por factores extraordinarios, producto de sostener la economía en pandemia, pero propios de nuestra historia de financiar el déficit fiscal con emisión. 

- ¿Qué hace falta para un plan consistente y cuán posible es alcanzarlo hoy?

- Argentina es el típico paciente que vive una vida desordenada y que, cuando enfrenta algún susto que lo pone en riesgo, acude al médico para que le diga qué hacer. Estamos en ese punto hoy. La insuficiencia cardíaca es el desequilibrio macro, la suba de las brechas, la pérdida de reservas. El médico que tiene la receta a nuestra necesidad es el FMI, que nos dirá todo lo que tenemos que hacer para acomodarnos. El paciente podrá “negociar” algunas concesiones, pero el cambio es una condición. Después pasará por cuán aplicado sea el paciente. Creo que alguna pista de cómo es Argentina con su conducta macroeconómica ya tenemos. 

La negociación con el Fondo 

-Se cuestiona lo de volver al FMI, ¿qué podemos esperar de la negociación y de las exigencias?

-Primero deberíamos preguntarnos si hay opciones. Creo que no. Lo segundo es si hay tiempo. Creo que no mucho, porque en mayo tenemos vencimientos con el Club de París que difícilmente puedan renegociarse si no hay un acuerdo con el principal acreedor.

Entonces, el punto pasa por cuán exigentes serán los términos del nuevo acuerdo. Argentina firmó en 2018 un acuerdo (Stand By), que luego fue modificado a fines de ese año. Ahora, para poder estirar los plazos de los compromisos con el FMI, tenemos que ingresar a lo que el Fondo denomina un Programa de Facilidades Extendidas (EFF por sus siglas en inglés), que permite refinanciar esas deudas, pero con exigencias en materia de política monetaria, fiscal y cambiaria. De todos modos, más allá de las cuestiones puntuales del acuerdo, Argentina necesita desplegar un plan de estabilización que reduzca la incertidumbre de los pilares macroeconómicos. 

 

En este contexto de elevadísima incertidumbre, hay que apoyar a cualquier emprendedor/empresario que se anime a tomar decisiones de inversión, contratar trabajadores y agregar valor.

 

¿La recuperación es real?

 ¿Observás que exista una verdadera recuperación económica?

- En términos macroeconómicos, y luego de lo que será una caída en torno al 10,5% del PBI en 2020, los datos van a mostrar algún número de crecimiento positivo en 2021. Hoy, con cierto consenso a que incluso puede ser mejor al proyectado en el presupuesto, hablamos de un 5,5%.

Quien hoy está construyendo, quien quiso cambiar el auto, quien fue a la carnicería este fin de semana, todos saben que algo anda mal porque se nos hace muy difícil saber cuánto valen las cosas relativas a otras, y eso significa si puedo comprarlas, porque no todos los bienes están disponibles. Así vemos que los precios que pagamos corren más rápido que los que nos muestran las estadísticas (la inflación de octubre fue del 3,8%). Entonces el desajuste a nivel micro es muy importante y es una tarea que deberá enfrentarse en los meses por venir.

Piezas complejas 

-En términos de puntos positivos y preocupaciones que genera la propia coyuntura y estructura económica argentina ¿cuáles son las claves para 2021?

-En términos de la macro, el gobierno al asumir se encontró con un gran rompecabezas. Puso la pieza de la esquina al cerrar su acuerdo de reestructuración con los bonistas. Pero quedan muchas otras piezas en la mesa, que son complejas de unir: reducir el déficit fiscal, que requerirá probablemente bajar obras, menores transferencias a provincias o reducir subsidios, todas opciones complicadas, y esa ficha normalmente no encaja con bajar el gasto público en años electorales; dejar de perder reservas, que si se acomoda bien con bajar la brecha cambiaria, hay que ver cómo esas piezas se amoldan con bajar la inflación y mantener tasas de interés que no desalienten la inversión. Y podemos seguir enumerando. Después de tener un panorama de cómo armar esto, podemos pensar en las "piezas del medio", que son definir las políticas de crecimiento económico, las políticas de reducción de la pobreza, la mejora de la confianza, etcétera. 

 

Si no logramos facilitar la contratación de trabajadores, seguiremos aumentando la otra brecha que es la social. 

 

Más de U$S 220.000 millones fuera del sistema financiero

-El financiamiento para emprender e invertir en Argentina ¿es realmente accesible y barato?

- Si los argentinos tienen más de 220 mil millones de dólares fuera del sistema financiero, no hay problema de financiamiento sino de condiciones económicas. Creo que, en este contexto de elevadísima incertidumbre, hay que apoyar a cualquier emprendedor/empresario que se anime a tomar decisiones de inversión, contratar trabajadores y agregar valor. La agenda inmediata, luego del ordenamiento macro, debería ser la de impulsar la inversión privada para recuperar empleo. 

La pandemia nos dejó una marca fuerte en el mercado laboral, habiéndose perdido unos 4 millones de empleos. Pero más de la mitad de esta caída se explica por trabajadores informales, que no encuentran una red de contención cuando el Estado sale a auxiliar con programas públicos. Si no logramos facilitar la contratación de trabajadores, seguiremos aumentando la otra brecha que es la social, que tiene implicancias de largo plazo irreversibles.

-¿Por qué motivos esos recursos están fuera del sistema y no se destinan a la inversión?

-Por un solo problema: la rentabilidad. La complejidad para abrir y poner en marcha una empresa, la estructura impositiva, los costos de contratar o despedir, etcétera, hacen que quienes tienen capacidad prefieren no correr el riesgo o asegurar una rentabilidad menor, pero conocida, afuera del país. 

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