Se afianza la relación bilateral con Brasil
Los fuertes vínculos comerciales, del sector turismo, de exportaciones e importaciones entre Argentina y Brasil deben estar por encima de las diferencias circunstanciales entre ambos países. La reciente celebración del Día de la Amistad Argentino-Brasileña mostró que esa idea, al parecer, es compartida por el presidente Alberto Fernández y su par Jair Bolsonaro. De ser así, sería un paso importante para la integración regional.
A través de un comunicado, la Cancillería argentina informó que el presidente Alberto Fernández participó la semana pasada de una videoconferencia desde la residencia de Olivos en el marco del Día de la Amistad Argentino-Brasileña en la que también se sumaron el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y el exmandatario de ese país, José Sarney. Cabe recordar que esta jornada se celebró para conmemorar un nuevo aniversario del histórico encuentro entre los exmandatarios Raúl Alfonsín y José Sarney en Foz de Iguazú que tuvo lugar el 30 de noviembre de 1985, poniendo en marcha un proceso de integración que sentaría las bases las Mercosur.
En esta oportunidad, los actuales jefes de Estado mantuvieron una conversación mediante videollamada en la que coincidieron en destacar la necesidad de consolidar la relación bilateral. Así, el presidente Alberto Fernández, dijo que es imperioso que Brasil y Argentina den un nuevo impulso al Mercosur, dejando de lado “las diferencias del pasado y encarar el futuro con las herramientas que funcionen bien entre nosotros” para “potenciar todos los puntos de acuerdo.” Por su parte, Bolsonaro destacó que “el Mercosur es nuestro principal pilar de integración”, y por eso propuso generar “mecanismos más ágiles y menos burocráticos” en el marco del organismo multilateral. También expresó su voluntad de avanzar en áreas de interés común, en especial, en el ámbito del turismo. Sobre este sector, es importante destacar que Argentina es el mayor emisor de turistas que programan estadías en Brasil, y viceversa. En el vecino país estiman que más de 2,5 millones de argentinos que visitan Brasil anualmente generan ingresos equivalentes al 10 por ciento de las exportaciones de bienes de Brasil a la Argentina, y el turista brasileño está descubriendo cada vez más los destinos no tradicionales en Argentina.
Vale recordar, por otra parte, que Brasil es el principal socio comercial de Argentina. Según el embajador brasileño, Sérgio Franca Danes, los productos de alto valor agregado dominan la agenda comercial bilateral, lo cual significa empleos de calidad en ambos lados de la frontera. El diplomático estima que existen unos 16.000 millones de dólares del Brasil invertidos en la Argentina, que generan más de 50 mil empleos directos, mientras que las empresas argentinas destinan a Brasil alrededor de 13.000 millones de dólares, lo que da cuenta de más de 40 mil puestos de trabajo en el vecino país.
Franca Danes considera que en el sector turístico la relación debe intensificarse y en este tema la provincia del Chaco puede verse beneficiada con la llegada de turistas de Brasil que eligen los destinos no tradicionales en el norte argentino. De hecho, se estima que el número de turistas brasileños que llegan a la Argentina se ha duplicado en la última década. “Los gobiernos de Brasil y Argentina pueden contribuir decisivamente para este sector, fundamental en la generación de ingresos, renegociando el número de vuelos entre ambos países”, observó Franca Danes.
Por su parte, el diplomático brasileño, Reinaldo José de Almeida Salgado recordó que la frontera común entre ambas naciones es de 1.261 kilómetros, y existe una cooperación importante en áreas estratégicas, como nuclear, defensa, espacio, ciencia y tecnología.
Brasil debe ser una prioridad estratégica para Argentina y viceversa. No debe pasar desapercibida la decisión del presidente Jair Bolsonaro de aceptar en diciembre pasado, en menos de 24 horas, el pedido de acuerdo para que el exgobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, pueda desempeñar las funciones de embajador en Brasil. Es necesario, entonces, que ambos países logren superar diferencias y avancen en acuerdos que impulsen la integración regional. Es de esperar que los gestos de acercamiento y confianza de los actuales gobiernos se traduzcan en una mayor cooperación y en beneficios a largo plazo para ambos países. Todo indica que, afortunadamente, se avanza en ese sentido.










