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Las escuelas técnicas y el desarrollo de las pymes

La creciente escasez de competencias técnicas en la población económicamente activa de  Argentina está comprometiendo la productividad de las pequeñas y medianas empresas de todo el país. Así lo advierte un informe de la Fundación Observatorio Pyme que expresa su preocupación por la posibilidad de que se pierda la capacidad emprendedora nacional.

Frente a ese panorama, se propone impulsar una mayor vinculación entre las escuelas técnicas y las pymes de las distintas regiones del país.

El informe sostiene que para disminuir el impacto negativo de la escasez de recursos técnicos sobre la productividad de las pequeñas y medianas empresas y la capacidad emprendedora, es necesario realizar un gran esfuerzo de coordinación entre el sector público y la actividad privada que apunte, fundamentalmente, a favorecer una mayor y mejor vinculación entre las empresas y las escuelas técnicas. En otras palabras, es necesario revalorizar la educación técnica, que es la que se caracteriza por articular la teoría con la práctica para facilitar de ese modo el ingreso de los alumnos al mundo laboral.

Es que lo que se conoce como educación técnico profesional tiene como objetivo promover en los estudiantes el desarrollo de una serie de capacidades, conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes relacionadas con desempeños y criterios de profesionalidad propios del contexto social y productivo del país. Pero, lamentablemente, es muy poco lo que se avanzó en ese sentido en el país en los últimos años. O lo que es peor, algunos indicadores muestran que incluso se retrocedió si se compara con lo que pasa en otros países de América Latina. Así, por ejemplo, se sabe que la Argentina tiene hoy una proporción de estudiantes secundarios técnicos muy inferior al resto de los países de la región: solo el 18 por ciento del total de los estudiantes de nivel medio del país cursa estudios y egresa de una escuela técnica; mientras que en Uruguay esa relación es del 23 por ciento y en México es del 27 por ciento.

Es decir que no se está dando la importancia que tiene a estas prácticas profesionalizantes que, como se dijo, constituyen una aproximación gradual al mundo del trabajo hacia el cual deben orientarse todos los esfuerzos para mejorar la formación técnico profesional de los estudiantes. Para la Fundación Observatorio Pyme el problema del bajo número de egresados de escuelas técnicas se traduce primero en un freno importante a la innovación de procesos y productos y luego en una caída de la productividad de las pequeñas y medianas empresas.

El informe de la Fundación Observatorio Pyme señala, por otra parte, que antes de la pandemia la necesidad de enfrentar la escasez de técnicos era tan grande, que aún en un momento de gran recesión, el 82 por ciento de las pequeñas y medianas empresas industriales manifestaban la necesidad de una mayor vinculación entre las empresas y las escuelas técnicas, ofreciendo visitas de los estudiantes a las empresas y encuentros en la misma escuela, para favorecer el mejor conocimiento recíproco. Estos datos, por sí mismos, demuestran la importancia que tiene para el segmento de la pequeña y mediana empresa la formación de recursos técnicos calificados y la mayor oferta de capacidades técnicas, que es -según el informe- uno de los cuellos de botella para el crecimiento competitivo de las pequeñas y medianas empresas industriales de todo el país. El mismo documento señala que antes de la irrupción de la pandemia las pequeñas y medianas industrias necesitaban aproximadamente 10.000 técnicos para sus departamentos de producción, mantenimiento y reparación de máquinas, control de calidad, logística y sistemas informáticos, entre otras áreas.

Es importante destacar que, según el documento del Observatorio Pyme, la dificultad de reclutamiento no se explica por la insuficiencia del salario ofrecido por las pymes (solo el 30 por ciento de los casos), sino por la falta de experiencia de los postulantes (66 por ciento de los casos) y la insuficiencia de las capacidades técnicas de los mismos (64 por ciento de los casos).

Queda claro, entonces, que la educación técnico profesional es un factor de desarrollo estratégico y por eso es importante que se adopten urgentes medidas para poder dotar a las empresas de ese personal técnico en estos tiempos en los que el país necesita poner en marcha su economía.