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Emiliano López, “el bebé del acordeón”

En la zona oeste de la provincia de Buenos Aires, más precisamente en la localidad de Isidro Casanova, nació y vive actualmente un increíble acordeonista que día a día da muestra de sus increíbles condiciones musicales. Este joven es hijo de Miriam González (Correntina) y de “Titilo” López (Chaqueño). Tiene una hermanita llamada Maylén.

Zezé, Emiliano y Luciano.

Desde pequeño observaba y se deleitaba con las actuaciones de su papa. Él lo acompañaba a donde fuera, y al crecer en el idioma del chamamé le empezó a gustar. Tanto, que le regalaron un acordeón de juguete que el utilizaba para “acompañar” haciendo mímica en los escenarios.

Hurgando en un roperito encontró un acordeón de 8 bajos. Le llamo la atención y al momento intento sacar algún sonido. Al principio su papa no quería que fuera músico. Él era consciente de lo ingrata que es esta profesión y no deseaba que sufriera. Pero al verlo con tanto ahínco y cuánto le atraía la música, junto a su esposa deciden buscarle un maestro. Y pensaron en Tilo Escobar.

Comenzó a estudiar a los 5 años. Una vez por semana y durante 6 años realizó un viaje de 90 km ida y vuelta hasta Florencio Varela. Más precisamente, hacia “El rancho chamamecero”, donde enseñaba Escobar. A los 7 años tuvo la posibilidad de realizar su primera grabación, titulada “El bebé del acordeón”, en compañía de su papa y de Roberto Gabriel Portillo.

Emiliano López junto a Tilo Escobar.

A los 11 años Tilo le hizo notar que debía formarse en un conservatorio. Tomó estas palabras con mucha seriedad, pues Escobar era el músico que más admiraba, no solo por su calidad profesional sino también como persona. Estando en Puerto Tirol, en el Festival del Taninero, conoció al Chango Spasiuk. Ese día tocó “Moviendo los dedos”, de Dominguito Espinoza.

En seguida se produjo una conexión musical que continúa hasta el presente. Pocos meses después recibió la invitación del artista misionero para que formara parte del espectáculo “Chamame y tradición”. Ese día recreó grandes clásicos chamameceros. Con mucha emoción recuerda el día que su mama recibió un llamado del representante de los brasileños Zezé di Camargo & Luciano para invitarlo a actuar junto a ellos en Apóstoles.

Al principio creyeron que se trataba de una broma, pero aceptaron al entender que se trataba de una excelente oportunidad. Y se presentó en el parque Centenario, recibiendo grandes elogios y sobresaliendo como revelación de la noche. Ese día tocó con una “Paisanita”. Zezé, al verlo, le comentó a la mamá de Emiliano que le iba a regalar un instrumento que le permitiera aumentar sus conocimientos. Al principio no le creyó.

Emiliano en el homenaje a su maestro Escobar en el anfiteatro Cocomarola.

A los 15 días de finalizado el festival recibieron un llamado del presidente de la casa Castell Fidardo para comentarles que tenían para entregarle el tan ansiado regalo, preguntándoles si deseaban hacerle alguna modificación antes de la entrega. El 22 de octubre recibió el acordeón y por medio de un videollamado se contactaron para agradecerlo. A tan temprana edad no podía dormir de la alegría.

Siendo una familia muy humilde en todo sentido, quedaron impactados, no solo por el regalo sino por este gesto lleno de nobleza. Zezé le aconsejo estudiar teoría y solfeo, indicándole además que le iba a costear sus estudios musicales. Le compró un piano para acompañar sus estudios. Cuando el Chango cumplió 30 años de carrera lo festejo en Cosquín.

En ese acontecimiento tan importante invito a Emilianito López para que lo acompañara en la ejecución de temas de neta raigambre chamamecera. Ese día en el escenario Próspero Molina sonaron “Tarefero de mis pagos”, “Kilómetro 11”, “Mi bien amada”, “Polcas de mi tierra”, entre otros. Estando en la fiesta nacional del Chamamé 2020 surgió la idea de realizarle un homenaje junto a Santiago Avalos a su maestro Tilo Escobar.

Ese día Santiago Avalos, representando a la primera generación de alumnos, y Emiliano, a la segunda, lo homenajearon en escenario del Sosa Cordero. Antes de la actuación del acordeonista palmareño, Emilianito participó con su conjunto interpretando “El Tero” y “Yaguá Correntino”. Luego se sumó Santiago Ávalos para interpretar las obras del homenajeado, “Sapucay Pucú” (Grito Largo), “Estilazo Correntino”, y un cierre con “Caballito de batalla”. Al poco tiempo recibió la invitación para participar del “Programa da Sabrina”, de Sabrina Sato, en la TV Récord San Pablo, Brasil, en un homenaje a Zezé di Camargo y Luciano. Ha recorrido varios escenarios en la provincia de Buenos Aires, Formosa, Chaco, Corrientes, Misiones, La Pampa, Entre Ríos, Santa Fe, Tierra del Fuego.

Sus inicios musicales, como no podía ser de otra manera, fueron con el estilo de Tilo Escobar, tocando un acordeón de tres hileras. Pasados los años comenzó con otros géneros musicales como el rock y la música sinfónica. Esta fusión lo llevo a escribir “Noche modulada”, tema compuesto durante esta cuarentena, inspirado en ambas corrientes musicales.

Entre los materiales que lleva grabados se encuentran además de “El bebé del acordeón”, “Creciendo con el chamamé”, “Cumpliendo sueños”, junto a su papá y Carlos Maidan, “Un sapucay al sur” (dedicado a los combatientes de Malvinas), “Homenaje al acordeón” (dedicado a los grandes compositores como Montiel y Zbinden), “Pido Cancha”, grabado con un acordeón Zero Sette, obsequio de su padrino artístico Zezé di Camargo. Actualmente está terminando un nuevo material que espera presentar luego de la pandemia.

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